Traducción Inglés-Español: Daiisyung
Traducción Japonés-Inglés: Foxaholic
Después de que la herida de mi pierna se curara, y se levantara la orden de absoluto descanso... Me trasladaron a la torre de confinamiento cercana al castillo, tal y como me había dicho Craig.
Me las arreglé para subir la larga escalera de caracol mientras me sostenían, pero probablemente no sería capaz de bajar por mí mismo en este momento.
Pero bueno, Craig me estaba llevando a la cima cuando yo murmuraba para mis adentros, teniendo en cuenta mi propia experiencia, que cuando me cayera, sólo tardaría un instante en morir. Craig, sin embargo, no falló en oírlo y se enfadó increíblemente. Como resultado, me quedé encerrado en mi habitación y no pude ni siquiera salir al pasillo. En realidad, no me importaba, ya que no tenía intención de salir, pero sí me arrepentí de haber dicho unas palabras tan desconsideradas.
Así era como mi mundo se había vuelto mucho más pequeño. Este lugar fue construido originalmente para confinar a los nobles que habían cometido crímenes. Aunque contaba con todas las instalaciones necesarias para la vida cotidiana, era ciertamente una prisión con restricciones casuales y barrotes en las ventanas.
...De hecho, cuando recordé mi vida anterior, es decir, cuando aún era un noble completamente atroz, estuve una vez encerrado en este lugar. No importaba ahora, pero con una extraña sensación de nostalgia, sentí que mis atroces recuerdos murmuraban: "He vuelto".
En este lugar cerrado, el número de personas con las que podía relacionarme era limitado. Los mensajeros del castillo venían regularmente a preguntarme por el paradero del "verdadero Heinreid" y por mi propia identidad. Sin embargo, me limitaba a contarles la información que Craig me había inculcado mientras me amenazaba, y no entraba en detalles. Probablemente era una mera formalidad. Por decirlo claramente, era una farsa, pero Craig me dijo que había que documentarlo todo.
Luego, estaba Karl. Fue contratado como mi cuidador, mientras yo estaba bajo arresto domiciliario. Supongo que mi posición era problemática en muchos sentidos, por lo que debía involucrarme sólo con alguien que conociera toda la situación... Pero Craig tenía otro trabajo que hacer y no podía estar aquí todo el tiempo. Por lo tanto, ese mayordomo fue el asignado. Karl era el que estaba aquí cuando Craig estaba fuera, y viceversa. Me traían la comida varias veces al día y se encargaban de todo lo demás.
...Es decir, si lo miras de nuevo, los tres primeros de la facción de Heinreid habían sobrevivido y no llevaban la misma vida que antes. ¿Está eso bien...?
También había un médico que examinó la herida de mi pierna, pero parecía que ya no sería necesario a partir de ahora. No volvería a menos que me resfriara o algo así. Incluso le vi soltar un suspiro de alivio cuando salió de la habitación.
"...Me dejó una cicatriz".
"Sólo el hecho de que se cerró es una bendición en sí misma. De todos modos, ya no estoy en condiciones de moverme".
Le repliqué a Craig, mientras me palmeaba la pierna que acababa de ser examinada.
Según el médico, además de las cicatrices, quedarían algunos efectos residuales. No es que fuera a perder la capacidad de caminar, pero no podría correr ni cargar cosas pesadas.
No creía que eso fuera a suponer un problema, ya que, como alguien atroz, nunca había hecho mucho de eso en mi vida.
"Es personalmente exasperante. Alguien hirió lo que era mío y ni siquiera pude protegerlo".
No, no creo que fuera tuyo en ese momento, pero... dejémoslo así. No parecía prudente estimular innecesariamente la voz, que destilaba posesividad. Dejemos que los perros dormidos descansen.
...más importante.
"...Craig."
"¿Qué es?"
No actúes como si no lo supieras.
Tenía una sonrisa insincera, mientras movía su mano cerca de mi muslo, con una intención claramente diferente a la de revisar mi herida.
¿Qué demonios estaba tratando de hacer a plena luz del día?
"¿Dónde estás tocando? No creo que haya una herida ahí".
"Eso parece".
"Qué estás haciendo... ¡Woah!"
Retiró su mano, empujando con fuerza mi hombro. Impulsivamente cerré los ojos mientras mi espalda se hundía en las sábanas, y en un instante, Craig estaba encima de mí. La cama era mucho más pequeña que la de la mansión y hacía un sonido chirriante, pero Craig se puso a horcajadas sobre mí como si no le importara.
"...Oye".
"Ciertamente, todo lo demás en ti es puro... tan puro que querría profanarlo".
Las palabras que soltó contenían colores tentadores y me dieron una sensación de impaciencia.
...Esto es malo. No me gusta hacia dónde va esto. Puedo escuchar las alarmas de advertencia sonando en mi cerebro.
"C-Cálmate, ¿vale? Tienes que calmarte de una vez. Si vas demasiado rápido, serás tú el que se quien quede mal.".
"Tienes una baja autoestima. Bien, veamos quién de los dos está más manchado cuando terminemos".
"¿Qué vas a hacer... nnn, ah?"
La conversación que intentaba alargar, fue cortada por algo, que se sintió como una descarga eléctrica, que de repente se disparó por mi cuerpo, haciéndome incapaz de aguantarlo.
Craig clavó sus uñas en las puntas de mi pecho, aunque a través de mi camisa. Me tapé la boca con la mano, para disimular la horrible voz que me salió por la sorpresa.
Sin embargo, me moví demasiado tarde y fue inútil. Craig incluso resopló burlonamente.
"No tienes que taparlo. Te gusta aquí, ¿no? ...Lo suficiente como para reconfortarte con él".
Al escuchar lo que me susurraron cruelmente, sentí que mi cara se calentaba.
Cierto... ¡Eberhardt dijo que había estado mirando a través de...! Maldita sea, ¡justo cuando ya había olvidado todo eso!
Craig usaba sus dedos para jugar con mi pecho, mientras mi boca se abría y cerraba repetidamente, tratando de inventar una excusa.
"¿No querías saber cómo me he "convertido en esto"? Déjame que te cuente primero cómo empezó todo. Fue en ese momento, ya sabes... Quería rebajarte por pretender ser un noble. Quería arrastrarte. A ti, que me humillaste con tus propias manos. Y hacerte mío. Fue esa clase de impulso".
Ríete de lo superficial que soy.
El que se reía, mientras decía eso, era el propio Craig. Tenía una mirada de autodesprecio en su rostro, pero las manos que me atormentaban no se detuvieron.
"Ja, ngh..."
Rozó una de mis protuberancias y mientras me retorcía por la estimulación, me desabrochó la camisa. Se deshizo lentamente de todo, burlándose de mí, y me estremecí involuntariamente cuando el aire ligeramente fresco acarició mi piel.
Oí un suspiro lleno de éxtasis del hombre que me observaba. Quedé expuesto a su ardiente mirada, y sentí una vergüenza insoportable.
"...No mires".
"No seas absurdo. Siempre he querido ver esto".
"Qué mal gusto... nn, ghha,"
Como si quisiera castigarme por haberle insultado, me pellizcó las dos puntas del pecho. Jadeé impotente ante el dolor evidente y el placer abrumador.
Así era como me atormentaba el pecho. Unos instantes más tarde, retiró una de sus manos de mi pecho y bajó por mi vientre hasta llegar a mi ropa interior... la única prenda decente que llevaba ahora mismo.
"¡Qu... ah, no, detent...!"
Mis palabras de contención quedaron en vano, pero ni siquiera tuve que mirar lo que había sacado para ver que ya estaba duro y erecto.
Craig se rió y lo acarició suavemente con una mano relajante, lo que hizo que mis caderas saltaran.
"Me alegro de que reacciones con sinceridad. ¿Se sintió tan bien?"
"No tienes corazón..."
"...Mira quién habla."
De verdad, dijo. Me estremecí al escuchar la ligera irritación en su voz, y al mismo tiempo, apretó mi escroto con fuerza.
"¡¿Hhh, ah?!"
Pero no me atormentó más allí. En su lugar, fue a por mí longitud y mis pezones respectivamente.
"No, si lo haces al mismo tiempo... ¡ah!"
Craig era implacable, aunque yo negara con la cabeza. Recogió el pre semen que salía de la punta, moviendo su mano arriba y abajo, mientras me daba golpecitos y pellizcos en la punta del pecho.
Me retorcí, incapaz de adaptarme al placer que me estaba dando a un ritmo tan rápido. Mi mente se quedó en blanco cuando la yema de un dedo me pinchó la punta con toda la fuerza posible.
"¡Aa-!"
Me sentí como si me hubiera saltado un escalón en una escalera. Apreté los ojos y acepté el clímax al que me llevaron. El semen que brotó manchó las manos de Craig y mi estómago.
Respiraba con dificultad, intentando recuperar el aliento, cuando Craig se quitó el abrigo y lo tiró. Luego se quitó toda la ropa superior, como si le molestara, dejando al descubierto su piel conde robustos músculos. Mientras me sentía un poco culpable, mirando las pequeñas cicatrices que recorrían su piel, mi ropa interior, que estaba a mitad de camino, fue arrancada y arrojada a alguna parte.
Seguía sintiéndome definitivamente avergonzado con mi cuerpo expuesto, pero mi ansiedad aumentó cuando él acarició mi cintura.
"¿De verdad lo harás?"
"Lo estoy haciendo. Por favor, no empieces a quejarte cuando ya hemos llegado hasta aquí".
Cuando hemos llegado hasta aquí, dices. Tú eres el que casi me obliga a seguir adelante.
"¿Lo has hecho con un hombre antes?"
"No, en absoluto."
"...Entonces, vayamos despacio. Yo tampoco lo he hecho nunca, así que supongo que eso es todo por hoy".
"No. Tuve una mala experiencia cuando me eché atrás una vez, así que no voy a jugar más esa mano. De todos modos, me he preparado bastante para esto".
Craig metió la mano en el cajón de la mesita de noche, lo abrió y sacó una botella. Estaba lleno de un líquido parecido a la miel, que parecía muy viscoso y se agitaba con fuerza.
Cuando le pregunté qué era, me contestó, sin dudarlo, que era una versión modificada del aceite perfumado.
... ¿Cuándo puso esa cosa ahí? ¿No estaba totalmente preparado?
"Es un producto de alta calidad en sí, pero... es el primero que se hace. He gastado un poco en él".
Mientras decía esas palabras, abrió la tapa del frasco.
-En cuanto la habitación se llenó del aroma...
Mi cuerpo reaccionó.
Esto es...
"...Te gusta esto, ¿verdad? Este aroma".
"...Sí."
El aroma a rosas.
Se extendió lentamente en el aire, y me sentí encantado. Era casi como un reflejo. Incluso el simple hecho de mirarlo me recordaba a ese lugar, pero... ahora, estaba en la cama, inmovilizado, con él encima.
Era como la reacción de Pavlov. El cuerpo, condicionado por una circunstancia (o situación), cedía obedientemente.
Tras acariciarme una vez, como si estuviera satisfecho de ver mis fuerzas agotadas, Craig vertió el contenido de la botella en la palma de su mano. Jugó un rato con ella y, en el momento justo, la llevó a mi trasero.
Entonces, introdujo la punta de su dedo en la constricción que había alcanzado.
Mis rodillas se sacudieron, tan pronto como la extraña sensación golpeó mi cuerpo.
"Nnn, ghha..."
"...Lo siento, ¿es demasiado?"
¿Demasiado? Por supuesto. Era mi primera vez, y... nunca había sentido algo así.
Podía sentir el sudor frío que surgía en mi frente por el dolor, la incomodidad, y varios otros... angustiantes que se me imponían.
-Sin embargo.
"Estoy... bien. Puedo, soportarlo..."
Tenía que ser maduro. Tenía que aceptar las sensaciones desconocidas y hacer lo mejor posible.
Ya que, al final, te alabarían. Te abrazarían y te dirían que eras un buen chico. Según mi experiencia, eso era un hecho.
Sollozando, soporté la sensación de que mis entrañas se convirtieran en un caos por las sensaciones abrumadoras.
Craig me miró como si le doliera, pero no se detuvo y siguió metiéndome los dedos, añadiendo de vez en cuando más aceite aromático.
Después de un tiempo... la punta de su dedo tocó un punto determinado, y una sensación completamente diferente recorrió todo mi cuerpo, haciéndome saltar.
"... ¿ngha?"
"Ahh, eso es genial. Realmente está ahí".
"¿Qué... es esto... Espera, ¿en…? hwa-...!"
Una vez que Craig encontró ese punto, sin dudarlo, se concentró en atormentarme con él. La parte delantera de mi cuerpo, que casi había perdido su fuerza por el placer desbordante, se erigió, y derramó un poco de presemen.
Estaba a punto de decir que me asustaba sentir que mi cuerpo no hacía lo que yo quería, pero... ahh, no. En este tipo de situación...
"Se, siente... bien..."
"!"
Los ojos de Craig se abrieron de par en par al escuchar las palabras que yo había murmurado casi inconscientemente.
Inmediatamente después, sacó el dedo.
"...Mierda."
Craig vertió todo el aceite perfumado, que según él era una especie de artículo de lujo, sobre mi estómago, y dejó caer la botella vacía al suelo. La frialdad del mismo me hizo tensar, pero eso no importó ya que lo recogió rápidamente y lo vertió de nuevo en mis adentros.
Esta vez introdujo dos o tres dedos, estimulando los puntos sensibles con diferentes movimientos.
"¡A, ah...! Tus dedos... uwah, espera-"
"¡La culpa es tuya por haberme excitado...!"
Aunque su regaño me pareció absurdo, no pude evitar decir que lo sentía y le pedí perdón.
Entonces, le oí suspirar. Finalmente, sacó sus dedos, después de remover mis entrañas con un movimiento circular para extenderlas.
Recuperé el aliento, aliviado de que el placer hubiera pasado. Una ligera somnolencia se apoderó de mí cuando bajé los ojos, y sentí que quería ceder.
Pero Craig no parecía tener ninguna intención de dejar que eso ocurriera, y empecé a oír el sonido de telas crujiendo en la distancia.
"¿Eh?"
El calor que se apretaba contra mí despertó mi cabeza somnolienta.
Miré hacia abajo con miedo. Lo que vi allí fue algo que nunca estuvo unido a una mujer. Algo grotesco...
La forma atroz que alcancé a ver, me hizo ponerme blanco.
"N-No, de ninguna manera. No puedo hacer eso, Craig. Espera".
"Estará bien. Ya te he preparado".
"¡No, no lo estará! Estás esperando demasiado de mí, ¡es definitivamente imposible! ¡No quiero! Si me metes eso, me romperé. ¡Moriré...!"
Craig me sujetó a la fuerza mientras yo trataba de forcejear con miedo, y una vez más dijo: "Estará bien", lo cual era infundado
"Si mueres aquí, entonces... te devolveré a la vida".
Lloriqueé, pero Craig no me esperó más.
Una masa caliente se abrió paso en la estrecha abertura. El lugar que acababa de abrirse en cierta medida se contrajo, pero no pudo rechazarlo por completo y lo engulló.
Estaba gritando, sin saber cómo detenerlo, cuando finalmente acogí la parte más gruesa.
Justo cuando respiré profundamente, preguntándome si había pasado el punto crítico...
Craig no desaprovechó esta mínima oportunidad y empujó sus caderas hacia arriba de inmediato.
"¡Ah, ngh...!"
El choque de tener algo siendo empujado desde abajo, hizo que el aire se escapara de mi boca. Las estrellas brillaron en mis ojos y perdí la concentración, incapaz de saber dónde estaba
Me estremecí, olvidando cómo respirar, cuando un golpe en mi mejilla me devolvió a la realidad.
"...Lord Heinreid. ¿Está usted vivo?"
"Diablos, no lo... sé..."
"Oh, estás bien. Tampoco está roto. ...no voy a hacer ningún movimiento brusco. Vamos a tomarlo con calma hoy. Se siente demasiado para mí también..."
"Por supuesto que lo es. ¡Idiota...! Ngh... Duele..."
El estirado orificio posterior se esforzaba al máximo. Gemí con incredulidad, sorprendido de que algo así no me rompiera en absoluto.
El dolor hizo que las lágrimas fisiológicas brotaran lentamente de mis ojos y me nublaran la vista. Parpadeé y las lágrimas cayeron por un lado de mi cara.
Mi visión se había vuelto algo más clara ahora que las lágrimas se habían liberado, y reflejaba el rostro de Craig. Mis ojos se encontraron con la persona que me había puesto en esta situación. Craig me miraba fijamente, como si me devorara.
Entonces acercó su cara y succionó las lágrimas que aún quedaban en las comisuras de mis ojos. Craig también lo hizo con el otro ojo, como si fuera un ritual, pero cuando estaba a punto de hacerlo también en mis labios... se detuvo de repente.
Me pregunté qué ocurría, pero Craig parecía ligeramente reacio... pensando en algo con una expresión difícil y mordiéndose ligeramente el labio inferior.
Cuando vi eso, me hizo pensar en una posibilidad.
"Pff... Jaja".
Ya veo. Tal vez sea así. Estoy seguro de ello.
Era tan divertido que estuviera tan seguro de ello, que no pude evitar reírme.
Cuando me reía, mis entrañas también se retorcían junto a mí, así que acabé haciendo unos ruidos raros a medias.
Craig me miró con desconfianza. Mi hombro seguía temblando, pero se veía tan lindo que busqué su mejilla.
"Tienes miedo de que golpee de vuelta, ¿verdad?"
"...No es eso".
Lo negó, pero la expresión de su cara lo decía todo.
Ese día... en la mansión, cuando Craig había venido a despertarme. Debió recordar que casi había perdido la iniciativa que tenía sobre mí. Por eso dudó en besarme.
Jaja, ¿qué pasa con eso? Él es el que está en la posición masculina dominante ahora mismo, inmovilizándome, y empujando dentro de mí... Sin embargo, ¿eso es lo que está pensando? Ya veo. Pensaba que todos eran engreídos, pero los más jóvenes también pueden ser muy tiernos.
A pesar de las circunstancias, quería olvidarme de la situación y mimarlo.
"Está bien... Me comportaré hoy, así que..."
Ven aquí.
Abrí la boca y moví la lengua, invitándole.
Los ojos de Craig se abrieron de par en par al ver eso, y.… con un chasquido de lengua, me llovió un beso mordaz.
"Nmm, nn..."
Como había declarado, me rendí obedientemente. Me mordió el labio inferior, me chupó la lengua y me devoró. Tragué la saliva que se vertió en mi garganta, sin rechazarla.
Pero... le dejé hacer lo que quería, aunque tampoco lo hacía mal. Sentí un ligero deseo de burlarme de él, al verlo tan desesperado.
De repente hundí mis dientes en el centro de su lengua, que estaba estirada hasta el límite en un intento de engullirlo todo. El mordisco no fue doloroso, pero los movimientos de Craig se detuvieron por un momento al reaccionar con sensibilidad. Aproveché la oportunidad para succionarle en mi boca, todo lo que podía desde abajo. Lo lamí, emitiendo un sonido pegajoso y vulgar, mientras hacía girar una gran cantidad de saliva. Craig hizo un ruido adorable y se apartó rápidamente.
"Gh. Lo has hecho".
Su cara estaba sonrojada, mientras se limpiaba la boca húmeda con una mano. Yo también tragué la saliva restante y sonreí al verle tan tierno.
"Bueno, estabas indefenso".
"...Lord Heinreid".
Traté de responder al nombre que me decían... pero me puse rígido.
Era como si... la cosa que aún estaba dentro de mí estuviera... ganando masa...
"...en este momento, esta situación. Si me estás provocando porque sabes cuál de los dos tiene la ventaja y cuál la desventaja, tienes muchas agallas".
Parece que estás preparado para esto.
La cara que pude ver entre mis piernas estaba teñida de un estremecedor sadismo.
Mis ojos se abrieron de par en par, al tener un mal presentimiento de sus genitales escurridizos.
"Espera, lo lament... ¡¿ah?!"
No llegué a terminar mi disculpa en un intento de aligerar su humor.
Empujó ferozmente sus caderas, y luego comenzó a moverse dentro y fuera sin demora.
Mis lágrimas brotaron y se derramaron mientras él se movía sin un ápice de consideración.
"¡Esper…, ngh, ah, nn...! Tú, ¡dijiste... aah... lentamente...!"
"¡Tú eres, el que... haa... que mintió primero...!"
Si claro. Era sólo una pequeña broma, pero ésta fue dura.
Mis palabras de resistencia fueron ahogadas por mi propia voz que no tenía sentido. Unos sonidos pegajosos y húmedos extremadamente embarazosos llegaron a mis oídos. Moví la cabeza de un lado a otro para sacudírmelo, pero no pude escapar de ella.
Estaba llorando, y terminé por seguir sin ningún tipo de resistencia, cuando de repente me agarró el miembro que hasta ahora había quedado solo, frotándolo vigorosamente.
El placer, que creía que no podía ser mayor, se apoderó de mí casi con violencia, y volví a alzar la voz sorprendido.
"¡Aah, no, al mismo tiempo, ja, nn...!"
"¡Por qué... se siente bien, no es así... gh!"
No pude resistirme a que me sacudieran intensamente y a que me tocaran de vez en cuando en los lugares adecuados.
La parte baja, el interior y la parte delantera. Todo lo que me hacía se sentía tan bien, que lo único que podía hacer era gemir como un idiota.
"¡Ja, me estoy viniendo... nh!"
"Yo también... Aah, Lord Heinreid..."
Justo cuando estaba a punto de llegar a mi límite, volvió a presionar sus labios contra los míos. Fue bastante malo que nuestros dientes chocaran ligeramente entre sí por el impulso, pero aun así lo acepté desesperadamente.
Antes de saber lo que estaba pasando, sentí una oleada de calor en mi interior... y poco después, yo también llegué al clímax.
El intenso placer que acompañó a lo desconocido me hizo perder el conocimiento esta vez.
◆◇◆
Cuando mi conciencia emergió, la zona estaba ligeramente iluminada. No sabía si era de noche o de mañana, pero... en cualquier caso, parecía haber dormido mucho.
Pero, aun así, desmayarse después de venirse en el sexo... ni siquiera los vírgenes hacen eso. Maldita sea.
Estaba medio desnudo, pero no sentía frío. Más bien, sentía calor. No, estaba incómodamente caliente. Era porque el hombre, que me había comido vivo, me abrazaba por delante. Parecía haber hecho la limpieza después, ya que mi cuerpo no estaba pegajoso, pero... este bastardo estaba durmiendo con una mirada de satisfacción.
Sentí odio y poco de afecto por el hombre que dormía profundamente. Intenté retorcerme para levantarme.
Sin embargo, justo antes de que pudiera escabullirme del calor, me detuvo. Estaba a punto de apartar su brazo, pero él me tiró con él y me mantuvo en su sitio... o, mejor dicho, me sujetó estrechamente al calor. Fue bastante forzoso y dejé escapar una voz poco atractiva.
Me pregunté si le había despertado, pero me abrazaba con tanta fuerza que no pude verle la cara. En cambio, escuché una voz grave cerca de mi oído.
"...No te vayas".
No podía ver su cara, pero... tenía una voz seria, como si estuviera suplicando.
Me pareció que iba a llorar, así que puse mi mano por su espalda y le di un ligero golpe para tranquilizarlo.
"No me iré... No me dejarías, ¿verdad?".
Craig...
Este hombre me ha atado con pesadas cadenas, con su propia vida.
Mientras tenga esto... seguiré viviendo.