Yes ka No ka Hanbun ka Bangai-hen 11
Capítulo 11: Shin siempre ha sido feliz trabajando en "GoGo", con el productor, Sakae, a quien ha a idolatrado; pero Tatsuki sigue acercándose...
Yes ka No ka Hanbun ka Bangai-hen 11

Traducción Inglés-Español: Nina
Traducción Japonés-Inglés: DayDrop
Perfiles Laterales e Iris (11)
Su teléfono estaba sonando. Shin ni siquiera se dio cuenta que había tomado su teléfono. Todavía estaba bastante dormido, pero sus hábitos profundamente arraigados le hicieron tocar el icono para contestar la llamada.
"¿Hola?"
≪ ¿Dónde están mis cigarrillos? ≫
Esta fue otra fuerza del hábito: en el momento en que escuchó esa voz, activó el interruptor para que se despertara.
"Souma-san."
≪ Estoy en la habitación 605. ≫
Solo dijo un puñado de palabras, pero este era el Sakae que Shin conocía. No se parecía en nada a la noche anterior. Shin se levantó de la cama, confundido por un momento cuando no vio su apartamento o el sofá de la oficina. Entonces recordó que estaba en casa de Tatsuki. El sofá donde Tatsuki debería haber estado durmiendo estaba vacío, y el piso estaba cubierto con la chaqueta, camisa de vestir y corbata, como si se hubiera mudado de piel. Shin podía escuchar el sonido del agua del baño. Probablemente estaba tomando una ducha.
Tengo que irme.
Shin rápidamente se volvió a poner su ropa, dobló la que había tomado prestada y salió del apartamento. Cerró la puerta y colocó la llave por la ranura del periódico. Luego envió un mensaje corto por LINE que decía, 〖 Me voy al hospital 〗. Sintió que se ahogaría en el odio hacia sí mismo si intentaba escribir más, así que lo dejó así. Eran las 8 de la mañana. El sol de finales de agosto ya estaba alto en el cielo. Incluso las sombras oscuras que caían sobre el asfalto brillaban a la luz. Filmar al aire libre en exteriores en el verano solía ser agotador, a veces se sentía como si su vida estuviera en juego –pero recordaba principalmente lo refrescante que sabía el agua, tragándola después de un largo día de filmación.
Bajo el sol de la mañana, el hospital no se veía tan sombrío como anoche. Había mucha gente entrando y saliendo del edificio, como si fuera una rutina perfectamente normal, y Shin se sintió un poco aliviado. Llamó a la puerta y entró en la habitación 605. Sakae estaba acostado en la cama de la habitación privada, pero una vez que vio a Shin, presionó el control remoto para levantar la cama y colocarla en una posición sentada y exigió, "Mis cigarrillos", como si obviamente tenía derecho a ellos.
"No los compré."
"¿Por qué no? ¿Qué pasó con los que tenía?”
Shin dio el nombre de Shitara y Sakae chasqueó la lengua con irritación.
“¿Por qué siquiera lo llamaste? ¿Estás tratando de fastidiarme?”
Parecía que no recordaba nada cuando estaba medio consciente.
"No sabía qué hacer, así que llamé a alguien para pedir ayuda."
"Ese maldito ladrón", refunfuñó Sakae, pero no parecía estar realmente enojado.
"¿Ya desayunaste?"
"El médico realizará pruebas pronto."
Aparentemente, Sakae se había estado saltando sus exámenes físicos anuales durante los últimos años. Sus resultados probablemente no fueron buenos.
"¿Debo abrir las cortinas?"
"Déjalas. Hay demasiada luz."
Sakae cerró los ojos. Shin se preguntó si estaría durmiendo. No recordaba que nunca hubieran intercambiado una charla trivial antes, y no podía pensar en nada de qué hablar fuera del trabajo. Quizás dejarlo así fue más fácil… Pero entonces Sakae comenzó a hablar con los ojos aún cerrados.
"Dijiste que querías saber lo que realmente estaba sintiendo, ¿eh?"
"…Sí."
"¿Honestamente? Cuando escuché la decisión de terminar el programa, pensé: 'Finalmente se acabó'."
La voz de Sakae era suave y calmada. Hasta ahora, era inimaginable que la voz pudiera haber salido de él.
“Me horrorizaba pensar eso. Pero una vez que se te viene a la cabeza, no puedes retirarlo. Había pensado en el programa las 24 horas del día, los 365 días del año. Las noches posteriores a la entrega de la cinta fueron las únicas veces que podía dormir realmente, y luego el proceso comenzaría de nuevo a la mañana siguiente. Odiaba mirar los índices de audiencia, preguntarme cuándo los espectadores se cansarían del programa, cuándo seguirían adelante y dirían: 'Oh, solía ver mucho el programa'. Pero una vez que empiezas a asustarte, nunca se detiene, así que seguí corriendo. Sabía que una vez que me detuviera, nunca podría volver a hacerlo funcionar."
Gracias a su conversación con Shitara anoche, Shin pudo tomar esta confesión sin colapsar. Shin había sido el que se cubría sus oídos y lo bloqueaba todo el tiempo.
"Pero ahora finalmente terminará... No tengo que preocuparme de que nuestra audiencia baje, empeore cada vez más hasta que Programación me toque en el hombro para mostrarme la puerta. Puede terminar como un programa exitoso que todos todavía adoran, y ese solo pensamiento agota todo lo que me queda dentro."
Sakae ya se había retirado. Era imposible continuar con esta línea de trabajo una vez que el impulso y la pasión se habían ido. En el improbable caso de que Go Go Dash pudiera continuar, Sakae ya no estaba allí. Si ese fuera el caso, déjalo que acabe. Deja que termine y haz un gran episodio final para despedir el programa. Eso era lo que Shin quería hacer, y eso fue lo que pensó cuando escuchó las palabras de Sakae.
Sakae entrecerró los ojos para abrirlos cuando Shin se quedó en silencio y se quejó. "Oye. Pon una cara más devastada, ¿quieres?"
"He estado bastante preparado para esto."
"¿De veras?"
Sakae parecía apático, pero de alguna manera un poco aliviado. Quizás había pensado que estaría mal decirle a Shin cómo se sentía realmente. Que no podía mostrar ninguna debilidad a su subordinado.
De repente, Sakae comenzó a reírse para sí mismo, como si se le hubiera soltado un tornillo.
"¿Qué pasa?"
"Nunca pensé que perderías los estribos conmigo y me gritarías: '¡No te burles de mí!' Me sorprendiste tanto que tropecé. Diste 180º."
"Oh, lo siento."
También se había sorprendido a sí mismo. Shin siempre estaba demasiado asustado para decir algo. No podía creer que le había gritado a Sakae para decirle sus sentimientos.
No tenía que pensar para saber quién había compartido su valor con él.
"¿Recuerdas el momento en que te entrevistaron?"
"Sí."
“Me dijiste que el programa era amable. Nunca pensé en algo así cuando hice el programa, así que pensé que eras raro. Pero extrañamente me hizo feliz. Me importa una mierda si la gente piensa que soy amable o no, pero me hizo feliz saber que el programa era amable. Por eso siempre se ha quedado conmigo. No quería hacer un programa que no creas que sea amable."
Shin inclinó la cabeza profundamente. Su frente casi golpea la cama.
"Muchas gracias por todo…"
Por enseñarme a hacer este trabajo. Por atesorar mis palabras. Por traerme tan lejos contigo.
“Por favor, cuide su salud y mejore pronto. Realmente me encantan los videos que hace, Souma-san... Realmente me encantaría volver a verlos, incluso si son solo 30 segundos o un minuto."
“¿Por qué estás tan rígido? ¿Renunciaste al negocio? Bueno, es tu decisión. Haz lo que quieras."
Shin se sintió aliviado de que Sakae no le dijera qué hacer.
"Sí," Shin levantó la cabeza y miró a Sakae a los ojos. "Haré lo que quiera."
Sakae finalmente le dio una sonrisa afectuosa y nostálgica.
Shin corrió desde la estación hasta el apartamento de Tatsuki. De alguna manera, las palabras, 'Haré lo que quiera', lo pusieron extrañamente emocionado. Su cuerpo estaba inquieto como si no pudiera evitar echarse a correr por la pendiente de la carretera. Aún no había tomado una decisión final. GoGo era el lugar que le encantaba y que más se divertía. No había ningún lugar en el que pudiera trabajar que fuera mejor. Si eso era lo que pensaba, ¿por qué no renunciar y seguir adelante? Pero en The News, no solo componía videoclips. Le enseñaba lo divertido que era ser el jefe de piso y dirigir el flujo del programa. Y tal vez si se quedaba, lo disfrutaría aún más. Con cada paso, encontraría algo nuevo sobre sí mismo.
Pero haría lo que quisiera. Él tomaría sus propias decisiones. Había terminado de usar la espalda de otra persona como un punto de referencia para sí mismo. No se había sentido restringido hasta ahora, pero respiró hondo de libertad mientras se extendía frente a él, y corrió.
Shin presionó el intercomunicador en la entrada del edificio.
≪ ¿Puedo preguntar quien está llamando? ≫
La voz que respondió sonaba extremadamente disgustada. Tenía un monitor de video, por lo que tenía que saber quién era.
"Soy yo."
≪ No sé quién eres. ≫
"...¡Soy Nacchan!"
≪ ¿Quién es Nacchan...? ≫
"¡¡Tú eres el que me puso el mote!!"
Al final de su ridículo diálogo, Tatsuki finalmente lo dejó entrar.
"¿Qué deseas?"
"Vine a buscar algo que olvidé."
"¿Qué?"
“El cuaderno de bocetos. Lo aceptaré después de todo."
El cabello de Tatsuki estaba despeinado, sin cepillar ni peinar todavía, y pasó sus dedos por él, desordenándolo más. "¡De ninguna manera!" gritó, dejando en claro sus sentimientos.
"¿Por qué no?"
"Cambié de opinión."
Era raro ver a Tatsuki con sus sentimientos tan heridos. ¿Fue porque se había ido sin decir nada? Pero le dejó un mensaje en LINE y se marcó como leído. Shin pensó que Tatsuki estaría feliz porque el cuaderno de bocetos no se desperdiciaría.
"Está bien, lo que sea. Lo pediré yo mismo a Askul cuando llegue a la oficina."
"¿¡Qué!?"
Era solo su broma habitual, pero Tatsuki lo agarró por el hombro mientras Shin se giraba para irse y lo empujó con rudeza contra la puerta.
"¿Qu–?"
"¿¡Qué carajo!?"
"Minagawa, me duele el hombro."
"Así que digo algo, pero no te importa lo que diga. ¿Pero luego te vas al hospital desde mi apartamento? ¿Para ver a Souma-san? Qué, ¿Escuchaste algo agradable de él que te hizo cambiar de opinión y volver aquí? ¿Entonces decidiste no renunciar después de todo? ¿Qué soy yo? ¿Solo un idiota? No puedo soportarlo, ¿¡de acuerdo!?"
El volumen predeterminado de Tatsuki ya era alto en sí y él era un presentador profesional. Teniendo a Tatsuki gritándole de cerca, la intensidad lo abrumaba. Le temblaban las orejas y el cuero cabelludo. ¿Por qué estaba tan enojado Tatsuki? ¿En serio, por qué? Hasta donde Shin sabía, no importaba lo que alguien dijera sobre Tatsuki, Tatsuki nunca mostró su enojo a nadie.
“Salgo de la ducha y veo que te has ido. ¿¡Cómo crees que me sentí cuando leí ese pequeño mensaje sarcástico!?"
"...No estaba siendo sarcástico. Era un mensaje normal."
Shin trató de replicar en voz baja, pero pareció tener el efecto contrario. Los dedos de Tatsuki se hundieron con más fuerza en sus hombros. No había ningún lugar al que escapar, y Shin dejó de esforzarse por escapar. Estaba asustado, por lo que miró la parte delantera de la camiseta de Tatsuki mientras hablaba.
"Realmente no escuché nada agradable. Fui a poner fin a algo y volví después de terminar. Eso era todo lo que había al respecto. Souma-san no me dijo que siguiera trabajando, y todavía no sé lo que realmente quiero hacer... Fueron 5 años de mi vida, ¿sabes? Tal vez desde tu punto de vista, estaba arrastrando los pies sin saber qué hacer, pero de alguna manera u otra había pasado cinco años trabajando allí y, de repente, ¿dejará de existir? Por supuesto, tengo que pensar en lo que haré en el futuro."
Tatsuki había pasado de gritar al silencio, sin moverse en lo más mínimo, y era otra vista aterradora. ¿Dónde se había ido su energía ruidosa y bulliciosa?
“—Para la grabación final, se supone que será un especial extralargo. Voy a pedirles que me dejen dirigir el piso, aunque sea solo una parte del tiempo."
Eso fue lo primero que le vino a la mente cuando pensó, Haré lo que quiera.
“Ya que me compraste el cuaderno de bocetos, quiero usarlo. Decidiré lo que haré después de eso."
Shin, nervioso, levantó las manos para agarrar los puños de la camiseta de Tatsuki. Tatsuki no se quitó de encima, por lo que Shin lo miró a la cara. Todavía se veía sombrío, y eso puso triste a Shin, pero él no era capaz de gritarle para convencerlo.
"Lo siento", dijo Shin. "Lo siento, no te enfades. ...Cuando estás enfadado no me gusta."
Tatsuki frunció aún más las cejas y dijo en voz baja, "Juegas sucio."
"¿Eh?"
“Juegas sucio, Nacchan. Es tan injusto."
Shin trató de decir, '¿Cómo?', pero su boca fue sellada. Por los labios de Tatsuki. Por un momento, tuvo miedo de que Tatsuki fuera a morderlo, y trató de apartar su cuerpo, pero Tatsuki lo sujetó con fuerza y se hizo más difícil respirar en más de un sentido.
“¡Nhh!... ngh"
Con un beso en su frente como un sello, podría interpretarlo como una burla o un afecto amistoso, pero este era claramente diferente. Sus bocas se juntaron profundamente, y cuando sus dientes se rozaron, fue como si a su columna le hubieran brotado plumas y la electricidad se extendiera por todo su cuerpo. Fuera del exasperante ajetreo de Tokio y sus trenes abarrotados, esta era la primera vez que lo habían presionado tan cerca del cuerpo de otra persona. Y esta era la primera vez que besaba a alguien.
"Mi–"
Shin movió su lengua para tratar de decir su nombre, pero Tatsuki captó eso también. Su experiencia en este campo había ascendido a un cero bien grande durante toda su vida –ni siquiera el más mínimo toque, pero estaba recibiendo una dosis gigante de eso en este momento, y eso lo mareó.
"¡E-Espera...!"
Incluso con esa sola palabra, pudo escuchar los sonidos de la saliva agrediendo dulcemente sus oídos. Todo era culpa de Tatsuki, pero Shin se ruborizó de vergüenza.
"Um... no estoy bien con cualquiera mientras sea un hombre, ya sabes."
Shin dijo las palabras a medias para sí mismo. Tatsuki había forzado este beso, pero Shin no lo odiaba en absoluto y eso lo asustaba.
"No seas estúpido", susurró Tatsuki, tan cerca que sus respiraciones se rozaron entre sí. "Eso también va para mí."
"Ahh"
Tatsuki lo besó con voracidad de nuevo. Shin tuvo que mantener los ojos cerrados con fuerza –era lo único que podía hacer. Shin se acaloró en la estrecha entrada con sus cuerpos presionados con el del otro, y acababa de llegar corriendo de la estación. Le preocupaba todo el sudor que estaba desprendiendo.
Una mano se deslizó detrás de su espalda para deslizarse dentro de su camisa. Cuando sus dedos hicieron contacto con su piel húmeda, Shin sintió que todo su cuerpo se derretía, como un helado resbalándose de un polo por el calor, y se encontró sin fuerzas en el suelo.
"Oye, ¿estás bien?"
Tatsuki había vuelto a su estado normal y alegre cuando hizo la pregunta, y Shin se preguntó qué iba a hacer con él.
"No lo estoy, tontaina..."
Shin aún podía sentir la sensación de Tatsuki dentro de su boca. Tatsuki entró en el apartamento y sacó el cuaderno de bocetos. Se agachó frente a Shin para mirarlo a los ojos y se lo tendió.
"Aquí tienes. Está bien. Haz lo que creas que es mejor para ti, Nacchan. No diré nada más. Te esperaré hasta que estés listo para responder. Pero a cambio, cuando decidas lo que quieres hacer, quiero ser el primero en escucharlo."
"Vale."
Las esquinas estaban frescas; Shin sostuvo el nuevo cuaderno de bocetos, lo presionó contra su pecho y asintió.
✽✽✽
Shin se topó con Tatsuki mientras se dirigía al estudio.
"¿Vas a la grabación?"
"Si. Olvidé mi cronómetro, así que fui a buscarlo. ¿Qué hay de ti?”
"Me dirijo al estadio~"
“¿Eh? ¿Tan temprano?"
"Tengo cobertura previa al juego, reuniones y otras cosas que hacer."
"Ah, vale. Cuando termine aquí, iré también."
Milagrosamente, la grabación del episodio final de Go Go Dash y el debut de Tatsuki jugada a jugada se superpusieron el mismo día. El nuevo comienzo de Tatsuki y el final del desenlace de Shin.
"Pero no llegarás a tiempo, ¿verdad?"
“Si termina a tiempo, y salgo volando del estudio, probablemente lo lograré. Sin embargo, posiblemente me perderé el comienzo."
"Está bien, será demasiada prisa. Preferiría que lo escucharas aquí. Cuando termine, volveré a verte. Seré más feliz sabiendo que me estás esperando, Nacchan."
"Vale. Buena suerte."
"Tú también, Nacchan."
Tatsuki levantó una mano para chocar los cinco.
"Todavía es demasiado pronto para eso", protestó Shin.
"Está bien, ¿quieres hacer apiñarte entonces?"
"No puedes apiñarte con solo dos personas."
“¡Hey, Tatsuki! ¡El ascensor está aquí!"
El equipo que se dirigía con Tatsuki lo llamó, y Tatsuki se fue después de despedirse de Shin.
Bien, pongámonos a trabajar, se dijo Shin para subirse los ánimos.
Sakae tenía varias perforaciones en el estómago y los intestinos superiores. Debido a su fatiga por el exceso de trabajo y a varios de sus resultados médicos que rozaban lo crítico, se vio prácticamente obligado a permanecer hospitalizado. Por eso no estaba aquí ni siquiera para ser un observador, pero Shin no se desanimó. Estaba lo suficientemente feliz si Sakae miraba el programa sin saber sobre el detrás de escena. Esperaba que Sakae lo encontrara divertido y tal vez incluso obtuviera un breve momento de alegría. Incluso Sakae debe haber ejecutado el programa todo este tiempo deseando algo similar en mente. Por favor, mira. Por favor, ríete. Quiero ver esto de nuevo. Esos deseos habían llegado a Shin, y por eso estaba aquí.
Justo fuera del estudio, Shin respiró hondo. Ya habían pasado por las reuniones técnicas y los ensayos, y el público estaba sentado. La grabación comenzaría muy pronto.
"¿Estás nervioso?" Preguntó Shitara, habiendo salido de la sala de control.
"No, no lo estoy... Hoy es sábado, pero gracias por venir a vernos."
"Solo soy un espectador curioso, no hay necesidad de preocuparse por mí. ¿Te estás diciendo a ti mismo que debes hacer un buen trabajo ahí fuera?"
"Me estoy diciendo a mí mismo que me divierta ahí fuera."
Porque como jefe de piso, quería divertirse y dejar que los artistas se divirtieran también.
“Eso suena bien, y suena muy a ti, Nawada. Sal y diviértete."
"Sí señor."
Shin empujó la puerta para abrirla. Hoy era la última vez que vería este paisaje. Las luces iluminaban el espacio más que el sol del mediodía. No era un artista, pero tenía que pararse aquí bajo esas luces. El jefe de piso era un papel extraño si lo pensaba. Era el espectador más destacado que no aparecía ante la cámara. Los artistas observaban al jefe de piso, viendo los espectadores de televisión, buscando las respuestas a sus preguntas – ¿Soy gracioso? ¿Todos entendieron lo que dije? ¿Escuchas mi voz? ¿Mis palabras? Y el papel de Shin era darles sus respuestas, usando todo menos su voz, y apoyarlos.
El cuaderno de bocetos de Tatsuki lo estaba esperando a poca distancia. Shin se dirigió hacia él y presionó el interruptor de sus auriculares. Escuchó el ruido del estudio y las conversaciones de la sala de control en distintos oídos. Este era el momento que más lo emocionaba. ¿Qué cosas divertidas y divertidas pasarían hoy aquí?
"¡Cinco minutos para grabar!"
Su corazón se aceleró, pero se sintió excitante. Shin esperaba que Tatsuki sintiera lo mismo en el estadio.
✽✽✽
Fue una suerte que hubieran llegado temprano al estadio, porque Tatsuki pudo hablar con los jugadores cuando llegaron sin uniforme y vieron su práctica de bateo previa al juego, y realmente lo entusiasmó para el juego. A diferencia de los reporteros deportivos que tenían que seguir a un solo equipo, Tatsuki no tenía ninguna influencia de relaciones públicas, por lo que recorrió todas las áreas presentándose y dándose a conocer. Mientras se dedicaba a su trabajo para preparar los detalles de la cobertura y el registro, el tiempo pasó volando y solo faltaba una hora para el comienzo del juego. En la cabina de transmisión en el segundo piso detrás de la base del bateador, Tatsuki podía ver el marcador y el cielo más allá. Aún había luz cuando los espectadores llenaron las gradas y esperaban la llamada del Play ball.1 Una vez que las luces del estadio se encendieran al anochecer, probablemente se sentiría más como una noche de juegos. Tatsuki se preguntó cómo estaría Nacchan. ¿Estaba casi terminada la grabación?
Solo faltaba una hora. El pitcher de apertura era Oonishi para los Titans, un pitcher derecho con una efectividad de 6.28 ERA. Para los Dolphins, el pitcher era Nikaidou, un pitcher derecho con una efectividad de 3.25 ERA. Los miembros iniciales eran… Tatsuki revisó los datos una vez más que había inculcado en su cabeza.
El pitcher lanza el primer lanzamiento.
Tatsuki había cantado la línea como un hechizo una y otra vez. Quería darse prisa y decir la línea en tiempo real mientras veía al pitcher terminar. Pero, por otro lado, su corazón le rugía. Practicó algunas vocalizaciones, "Ah, ah". Su voz estaba bien, no era áspera. Podía hablar correctamente– ¿Pero podía realmente? ¿Y si no pudiera? Si sucedía, sucedía. No era como si fuera a matarlo. Pero por alguna razón, hoy no podía calmarse con este pensamiento, a pesar de que siempre le había venido de forma tan natural.
Eso es extraño. ¿Los huevos que comí esta mañana estaban mal?
¿Eran los estadios de béisbol realmente tan grandes? Esta no era la primera vez que estaba en uno y había trabajado como asistente de presentadores senior en este mismo estadio. Se suponía que estaba acostumbrado a esto. Pero de alguna manera todo le parecía frío y lejano.
¿Cuántas personas me estarán escuchando? ¿Cuántas personas pensarán, 'Oye, este tipo no puede hablar?' o 'Este tipo no sabe nada'. o 'No puedo sentir ninguna emoción por el discurso de este tipo'.
"…¿Oh?"
Su corazón latía cada vez más fuerte, zumbando en sus oídos. Casi dolía. Me duele. ¿Qué era esto?
“¡Hey, Tatsuki! Es hora de nuestra reunión", le dijo el director de transmisión.
Tatsuki preguntó, “Um, mi corazón ha estado latiendo como loco. ¿Crees que podría tener algún problema?"
"¿No estás tan solo nervioso?"
"¿Eh?"
"Estás sintiendo canguelos, eso es todo."
"¡Oh, ya veo~!"
Así que la aceleración de su corazón, la dificultad para respirar, la sensación distante de la vista y los sonidos, todo esto era nerviosismo. Estaba tan inquieto que quería dar una vuelta por el exterior del estadio.
“Así que esto es lo que la gente quiere decir con sentirse nervioso. Esto es una novedad... "
"Tú eres la mayor novedad."
Tatsuki se aferró al vidrio de la cabina de transmisión y miró hacia afuera. Este era el mundo que tenía que transmitir a sus oyentes. Un mundo en el que Shin no lo miraba como solía hacerlo –moviéndose con su cuaderno de bocetos, observando cada acción de Tatsuki, preguntando si quería agua o más aire acondicionado. No, Shin no estaba aquí hoy.
—Mi mayor temor es que el público no se ría. Da tanto miedo que podría morir.
Tatsuki recordó las palabras que Motor Coil le había dicho.
Lo entiendo. No tanto como para morir, pero ahora lo entiendo.
Y, sin embargo, salían, se subían al escenario bajo las luces. Si no salían, entonces nada podría empezar.
Pero pensar que tal vez había algo ahí fuera– era mucho más aterrador que pensar que no había nada.
Yo también me voy, Nacchan. Mírame, ¿sí? No, espera. Escúchame, ¿sí?
Notas
- 1 Una expresión utilizada al comienzo de un juego de béisbol.