Yes ka No ka Hanbun ka Bangai-hen 32
Yes ka No ka Hanbun ka Bangai-hen 32

Traducción Inglés-Español: Nina
Traducción Japonés-Inglés: DayDrop
Bloquéalo (1)
Nota explicativa (de la traductora en inglés): El concepto japonés Fusaide tiene muchos significados. Se utiliza para describir la acción de bloquear cosas, de sellarlas, de taparlas, de cerrarlas, de llenarlas, de taponarlas, de atascarlas o de asegurarlas. Al principio quise titular este libro Cúbreme los ojos (fill me in) porque la escena es muy intensa al final de Perfiles Laterales e Iris cuando Shitara cubre los ojos de Sakae en el hospital. El fill me in es el lema en inglés que aparece en la cubierta del libro, e Ichiho-sensei explica en el epílogo por qué eligió la frase como eslogan. Este libro completa en esencia los detalles de la historia de Shitara en Asahi TV y de su relación con Sakae, y esta acción de completar las cosas es otro significado de Fusaide. Asimismo, el tema del bloqueo de los sentidos es muy importante en este libro y Sensei utiliza específicamente 🙈🙉🙊 para referirse a esta historia. Al final, decidí optar por la traducción Bloquéalo para reflejar el título de la secuela, Hiraite, recientemente publicada en Shousetsu Dear Plus.
✽✽✽✽✽
Echó una cabezada durante un rato, y sintió que había estado soñando—uno de esos sueños incoloros que siempre tenía. En el mundo monocromático, sintió que había estado diciendo algo. Algo sumamente importante—pero no podía serlo.
Es imposible que nada de lo que él dé sea importante para mí.
Era por ello que no lo quería, no quería oírlo, no quería verlo.
Tenía que bloquearlo.
✽✽✽
Murmuró para sí mismo "Mierda…”, irritado por el efecto del sueño difuso y vago y por su propia ensoñación de los pensamientos que habían cruzado su mente por un momento. Y al abrir los ojos, junto a la cama a todo color, él estaba allí. Mientras se despertaba poco a poco, el colchón de la cama reclinable, levantado en un ángulo de sesenta grados, emitió un leve chirrido.
"Buenas", Shitara levantó la mano en gesto de salutación. El tono de su voz parecía indicar que era algo natural para él estar aquí.
"...¿Qué demonios estás haciendo aquí?"
"Eso es lo que me gustaría saber", respondió Shitara. "¿Qué demonios has estado haciendo tú?"
Probablemente se lo merecía. El programa de variedades que dirigía como productor había entrado en crisis, e incluso había necesitado una ambulancia cuando colapsó por el agotamiento, el exceso de trabajo y la negligencia de su propia salud. Pero eso no le molestaba. Porque no era de los que pensaban, No tengo que seguir trabajando, incluso cuando llegaba al punto de agotamiento en el que físicamente no podía hacer más, y ahora por fin podía descansar un poco porque su cuerpo de repente echó el freno por él. Lo que le molestaba era que este hombre había estado presente en el alboroto que había llevado a su hospitalización. No quería que Shitara lo viera débil y vulnerable—eso era cierto—pero también estaba cansado de los destellos de ira y exasperación en los ojos de Shitara.
"Cállate”.
"No tengas esa actitud con Nawada", le advirtió Shitara con una expresión seria. "Él estaba muy preocupado por ti”.
Sacar a relucir el nombre de Nawada Shin de esa manera lo ponía en desventaja puesto que el problema no sólo lo involucraba a él. Shitara probablemente había visto a través de todo lo que había hecho. Había favorecido a Shin a su manera, incluso cuando le daba órdenes como a un sirviente, lo maltrataba verbalmente y jugaba con él para divertirse dependiendo de su estado de ánimo. Shitara también había visto que al final no fue capaz de desarrollar apropiadamente el talento de Shin.
"Vino aquí antes y hablamos”.
"¿Oh? ¿De qué hablasteis?"
"Lo he olvidado”.
"Suena grave. Deberías hacer que te revisen la cabeza. Ábrela con un abrelatas”.
Uh, sí, está tremendamente enojado.
Las punzantes espinas volaron directamente hacia él desde la radiante y alegre voz. Shitara podía apuñalar a alguien con una gran sonrisa amistosa dibujada en su cara, una habilidad suya de la que Sakae carecía por completo. Shitara estaba enfadado por la imprudencia de Sakae. En otras palabras, estaba preocupado por él, pero ¿y qué? Sakae no sabía cómo aceptar las preocupaciones que Shitara tenía por él, o si siquiera debía aceptarlas. Por eso desvió la conversación a propósito.
"Si Shin dice que quiere renunciar, será mejor que lo detengas. También es un miembro del staff de tu programa, así que asegúrate de ocuparte bien de él”.
"¿Dijo eso?"
"No dijo exactamente esas palabras, no, pero te lo digo por si acaso lo hace. Sería un desperdicio si se va, así que no dejes que renuncie”.
Shin había admirado a Sakae desde que era director, y esa era la razón por la que quería trabajar en la industria (o más exactamente, trabajar para el programa del que Sakae estaba a cargo). Sakae había creído que Shin se había equivocado desde el principio, pero por muy arrogante que lo tratara, la admiración de Shin por él nunca vaciló. Únicamente la mirada de Shin nunca cambió, siempre observando y persiguiendo la espalda de Sakae desde atrás. Y por eso, Shin había perdido completamente su tiempo para independizarse y dejar el nido, pero aún podía lograrlo. Esta era su oportunidad de hacerse valer como director, y no como una copia inferior de Souma Sakae. Aunque a Sakae le irritaba, Shitara era mucho mejor a la hora de identificar el talento y hacer evolucionar a la gente. Sin embargo, tal vez Shitara había visto a través de este estado mental suyo y se negó a seguirle la corriente, porque replicó con calma, "Eso es algo que debe decidir él”.
"Ey”.
"En todo caso, no creo que vaya a decirlo. ¿Quieres apostar? Qué deberíamos apostar?"
"Cigarrillos”.
"Demasiado baratos”.
"Ve a comprarlos por mí”.
"¿Por qué debería hacerlo?" Shitara se levantó y abrió las cortinas. "Hace un tiempo magnífico fuera”.
"Ugh, déjalo, estúpido". La luminosidad le cegó. "Ciérralas”.
"Deberías tomar algo de luz natural por la mañana~ Hoy he venido en bicicleta, sabes”.
"Hace un calor de cojones, a ti qué te pasa”.
"Oh, pero lleva asistencia eléctrica”.
"Tan patético”.
Mientras Sakae parpadeaba ante el repentino ataque a sus ojos, Shitara alargó la mano para protegerlos de la luminosidad. Antes de que Sakae pudiera apartarla, la mano le tapó los ojos.
"Me alegro de que tus oídos parezcan funcionar bien”.
"...Te dije que te callaras”.
¿Para qué estaba sacando ese viejo tema? Por el momento, se sentía bien tener la luz bloqueada, así que Sakae pospuso su resistencia, pero entonces algo más suave que la mano que cubría sus ojos le selló los labios.
Sakae cerró el puño y lo golpeó con toda la fuerza que pudo, pero Shitara apenas logró esquivarlo. Su visión volvió a llenarse de un resplandor repentino, habiendo perdido su protección, y unos puntos negros centellearon en sus ojos.
"¿Qué estás haciendo? Eres repugnante!"
"Oh, como sé que ganaré la apuesta de todos modos, pensé en cobrar mi premio antes de tiempo”. Shitara movió los dedos de ambas manos junto a su cara y se rio. "Deberías darte prisa y dejar de fumar”.
"¿Qué?" Dijo Sakae con incredulidad.
"Porque tiene un sabor amargo”.
"¿Y a mí qué me importa?"
Sakae frunció el ceño y se dispuso a tirarle la almohada a Shitara, pero una enfermera gritó, "Buenos días", y entró.
"Souma-san, es hora de tus pruebas”.
"Oh, gracias. Por favor, cuide de él". Shitara se levantó cortesmente. "Si es posible, por favor, acribíllalo durante al menos tres meses", farfulló el idiota antes de marcharse.
Sakae dio un puñetazo a la almohada que sostenía en su regazo. La luz del sol de finales de verano llenaba la habitación del hospital, y le invadieron las ganas de cerrar los ojos.
✽✽✽
"¿¡Te crees mejor que los demás!? ¿¡Quién demonios te crees que eres!?"
Un sonido sorprendentemente estridente cortó el aire cuando el cristal de la puerta de la zona de fumadores se resquebrajó. Un agujero distorsionado se formó en el panel de vidrio colocado dentro de un marco de acero sostenido por un enrejado de alambre reforzado. ¿Y lo más patético de la situación? Que la persona en cuestión, que había pateado y roto la puerta, en estado de pánico ante el inesperado desenlace, dio media vuelta y se escapó de la zona.
Heh, seguramente quería asustarme con una fuerte patada a la puerta. ¿Realmente pensó que agacharía la cabeza, me disculparía y diría, “Lo siento mucho, prometo comportarme”? ¿Qué tan estúpido es? Menudo fracasado.
Sakae soltó una retahíla de burlas dentro de su cabeza mientras se fumaba un cigarrillo.
Como sea, ¿qué va a hacer ahora al respecto? Será mejor que no intente echarme la culpa a mí.
"Um, disculpe”.
"¿Qué?"
Un AD, que tuvo la mala suerte de estar presente en la zona en ese momento, preguntó nervioso, "¿Qué debemos hacer respecto a esto?"
"¿A mí qué me importa? Probablemente contactar con seguridad o con el departamento de instalaciones. El perpetrador podría incluso hacerlo él mismo”.
"Oh, cierto. Iré a buscar una escoba y un recogedor para limpiar esto por ahora”.
Con eso aclarado, se quedó afortunadamente solo, y Sakae miró por la ventana mientras fumaba. La zona de fumadores ya no funcionaba para mantener el humo fuera de las otras zonas con el agujero de la puerta, pero a Sakae no le importaba. Terminó su descanso y salió de la sala, y en la esquina del pasillo, el enfurecido colega veterano suyo (más o menos, técnicamente hablando) agachaba mansamente la cabeza, habiendo desaparecido la ruidosa fanfarronería de antes. Estaba frente al productor de las noticias de la noche, así que al parecer se había entregado. Lo más probable es que quisiera hablar primero con el encargado directo para tratar de resolver el incidente con discreción.
"No pensé que se rompiera... Lo siento mucho”.
"Hnn”.
En contraste con el infractor, que estaba encogido sobre sí mismo, el productor se rascó la barbilla, con su porte relajado y su voz despreocupada mientras decía, "Bueno, el vidrio es algo que se rompe". Sakae resopló de risa al verlo. Y les anunció que estaba escuchando a escondidas.
"Souma, cabrón…”
Genial, no ha aprendido la lección y va a estallar de nuevo.
"Ya, ya, cálmate. Informaré a dirección de que ha sido un accidente. Ochiai, ya puedes irte, pero puede que te necesite para presentar unos papeles más tarde”.
"...Sí, señor”.
"Y a continuación te toca a ti. Vamos a tener una pequeña charla”.
El productor le hizo una seña, y Sakae puso una cara que decía, Uf, qué coñazo, pero el tipo lo ignoró y dijo, "No te preocupes, no llevará mucho tiempo”.
Continuó, "Ahora que lo pienso, puede que sea la primera vez que nos vemos en persona”.
"Supongo que sí. Hasta ayer, estaba ocupado transfiriendo responsabilidades en las oficinas del cuerpo de prensa”.
Todo el mundo le había dicho que buscara tiempo para presentarse, pero si no podía encontrar tiempo, entonces no podía hacerlo.
"Muy bien, aquí tienes”.
Una tarjeta de presentación se extendió frente a Sakae.
En ella estaba escrito: Productor ejecutivo de Asahi TV "Day’s Edge", Shitara Sousuke. Incluso Sakae comprendió que estaba frente al showrunner del programa de televisión que le habían asignado recientemente, así que respondió, "Bien", aceptó la tarjeta de presentación, y la colocó en el bolsillo de su traje.
"Mis nuevas tarjetas de presentación aún no están listas, pero si quieres, puedo darte mi antigua con el título de intermediario del Departamento de Policía Metropolitana”.
"Nah, está bien. Eres Souma Sakae-kun, ¿verdad? De todas formas, quería preguntarte, ¿por qué te estabas riendo antes?"
"Porque es gracioso. ¿Así es como tratas de hacerlo sentir mejor? ¿Diciendo que al final todo se rompe? Estabas como pretendiendo ser amable pero sonaba completamente fuera de sí. Bueno, no es que los costes de reparación vayan a salir de tu bolsillo. Puedes permitirte el lujo de actuar con generosidad ya que en realidad no te afecta”.
Shitara era probablemente diez años mayor que él, pero no se enfadó y en su lugar hizo otra pregunta. "¿Te llevas bien con Ochiai?"
"Por supuesto que no”.
"Sabes, Ochiai te ha echado el ojo, Souma. Desde que se enteró de que ibas a venir a las noticias de la noche, ha estado ocupado pensando en ideas de reportajes para que las consideres, pero no has aceptado ninguna. Al parecer, por eso ha tenido ese arrebato de repente”.
"Dame un respiro", espetó Sakae. "Es él quien me empuja a hacer reportajes en los que nunca quise trabajar y bombardea mi correo electrónico con recordatorios de citas y propuestas. Ya estoy bastante ocupado. Puedo encontrar mis malditos reportajes para los vídeos que tengo que hacer”.
"Bueno, sólo es tu segundo año aquí. Es la primera vez que te asignan un programa, ¿verdad? Sólo está preocupado por ti a su manera”.
"No lo necesito. Si hay un niño que se niega a ir a la escuela, probablemente sea del tipo que trae cartas a la casa todos los días que dicen, 'Por favor, vuelve a la escuela, lo antes posible, ¿sí?' y se siente todo satisfecho de sí mismo después. De todos modos, sólo tiene tres años más que yo. No entiendo por qué se pone a actuar como un buen Senpai. Si tiene tiempo para preocuparse por los demás, es mejor que lo utilice para arreglar sus propios y aburridos vídeos. El material era bastante decente para los recientes reportajes sobre los servicios de taxi por maternidad y el pianista ciego, pero los arruinó con las ediciones y la narración sin sentido. Sus habilidades son jodidamente horribles”.
"Eres como una corriente interminable de insultos, ¿eh?"
"¿Acaso he dicho algo erróneo?"
Sakae se imaginó que como persona en una posición de poder Shitara diría, Ya, ya o Eso está fuera de lugar como una advertencia para él. Lo había escuchado muchas veces antes; sin embargo, Shitara dijo, "No", y negó con la cabeza.
"Tienes razón, Souma. Incluso teniendo en cuenta su edad, sí, Ochiai carece de habilidades y finura. Probablemente por eso quiere ganarse a un novato como tú, con todo esa energía y brillantez. Es cierto que cuando se trata de hacer vídeos, me pregunto dónde está su sentido y gusto, pero es un aspecto del trabajo en el que realmente no espero mucho de él. En cambio, es una gran ayuda para todo otro tipo de tareas. Nunca tiene reparos en aceptar horarios de rodaje duros o guardias tediosas”.
Sakae se sintió un poco sorprendido por los comentarios tan francos y abiertos. ¿Qué demonios le pasaba a este tipo?
"Le has insultado más que yo”.
"No, creo que me has ganado”.
"De todos modos, ¿deberías hacer comentarios tan despreocupados delante del chaval nuevo del último escalafón?"
"¿Qué? ¿Vas a ir corriendo a ver a Ochiai y contarle lo que he dicho?"
"No me podría importar menos”.
"Me imaginé que dirías eso. Además, siento que enseguida verás a través de mis intentos de farolear y suavizar las cosas”.
Shitara estaba sonriendo, pero Sakae pensó que aquel hombre era imposible de leer. Tampoco tenía pruebas concluyentes de que lo que Shitara le había dicho fueran sus verdaderos pensamientos. Sakae había cubierto el Departamento de Policía Metropolitana durante un año como reportero; estaba bastante acostumbrado a tratar con embaucadores, pero se podían encontrar en todos los rincones del mundo. Por lo que había oído, Shitara Sousuke tenía una excelente reputación en el Departamento de Noticias. Nunca perdía los nervios por nada que no fuera razonable, nunca obligaba a la gente a realizar burradas en las fiestas del staff. Sus directrices y políticas eran coherentes, y explicaba a la gente cualquier cosa que no entendiera. Pero no es que fueran méritos dignos de elogio. Sólo significaba que la mayoría de la gente no podía ni siquiera manejar esas simples cuestiones.
"Vi la pieza que hiciste el año pasado. La que se emitió durante los especiales de los sábados", dijo Shitara. "El especial sobre los tesoros nacionales del país”.
"Oh, ese. Era tan aburrido que me quise morir”.
Era la primera pieza de vídeo que había realizado en la que se le concedían más de cinco minutos de tiempo de emisión, pero se había sentido extremadamente irritado durante la filmación de los templos y santuarios. La gente ni siquiera era famosa, pero era arrogante y grosera (incluso más que Sakae). No sólo trataron de fastidiarle y cobrarle de más por las localizaciones, sino que no paraban de hacer peticiones irrazonables, como no usar luces o se dañaría el arte, o no poner trípodes o se producirían marcas en el tatami. El proyecto ni siquiera había sido suyo para empezar. El director original había sido contratado para otra cosa, y Sakae estaba libre, así que los productores se lo encargaron a toda prisa. El guion y el equipo técnico ya estaban preparados, y le pidieron a Sakae que interviniera como suplente, pero al final ignoró el guion y filmó y editó la pieza como le pareció.
"Nunca pensé que hubiera alguien que filmara de forma tan burda una estatua de Buda conocida como un tesoro nacional”.
"Nishikido-san era el que estaba detrás de la cámara”.
"Y Nishikido-san fue el que dijo que se le instruyó para filmarlo así de forma ofensiva. Dijo que las enormes peleas que teníais por cada pequeño detalle, como la iluminación o la composición, eran agotadoras de lidiar”.
"Viejo charlatán”.
"Bueno, es bastante inaudito que un recién contratado se pelee con Nishikido-san. Más aún, pusiste la música de Blade Runner”.1
"Pero las estatuas de Buda son bastante raras, ¿sabes? Pueden tener diez o veinte brazos, con cabezas que les crecen de la cabeza. Antes de llegar a la veneración y la santidad, simplemente míralo como una estatua. Es de locos. En serio, olvida todas las ideas preconcebidas de que es vieja, que es insólita, que es un regalo, y simplemente mírala. Sólo puedo pensar que la hizo algún lunático”.
Por eso Sakae había querido que el vídeo reflejara exactamente esas impresiones que él sentía. Cuando se lo presentó a los productores, estos prácticamente lo desaprobaron, pero Sakae les dijo que estaba ocupado y que no lo reharía, ignorando después todas sus peticiones, y antes de que se diera cuenta, se había emitido en la televisión. Probablemente no tenían más ideas.
Al parecer, los conservadores se pusieron furiosos con la pieza, diciendo que era un sacrilegio y que nunca más trabajarían con ellos, pero a Sakae no le importó.
"Me dijeron que era libre de hacer lo que quisiera”.
"Cuando a los nuevos contratados se les da lo que se llama 'libertad' para hacer lo que te gusta, quieren decir que puedes coger un huevo y hacer una tortilla o lo que sea. Pero tú les diste esta cocina de vanguardia que contiene tal vez algo de extracto de huevo”.
Eso tampoco le importaba.
"Esa noche, después de ver la pieza, soñé con ver al Buda a todo color, vibrante. Me hizo preguntarme si todas esas viejas estatuas cubiertas de pátina habían tenido alguna vez ese aspecto cuando se hicieron por primera vez. Pensé que era increíble, que debía de ser la magia de tu vídeo... ¿No te harás el humilde al respecto?"
"¿Quieres que lo haga?" De paso añadió un bostezo a su pregunta. "De todos modos, sólo sueño en blanco y negro”.
"Oh, tal vez sea porque viertes todo lo que tienes en tu trabajo. ¿Estudiaste cine o edición cuando estabas en la escuela?"
"No realmente... Pero he visto muchas películas”.
"Ya veo. A mí también me encantan las películas. Voy con alguien del equipo de diseño a verlas bastante a menudo. ¿Quieres venir con nosotros la próxima vez?"
"No creo”.
"¿Por qué no?"
"No entiendo el sentido de pasar tiempo con gente del curro fuera de nuestras responsabilidades laborales”.
Mientras decía esto, a Sakae le parecía bastante extraño que pudiera mantener una conversación tan larga con alguien que acababa de conocer—incluso con alguien que era su jefe. O bien perdían los papeles con él, o bien Sakae se hartaba y los ignoraba. Nunca había sido capaz de conversar con la mayoría de la gente. Shitara tenía una picardía desenfadada. Al menos, Sakae sabía que Shitara no era tan buena persona como todos decían. Tal vez ese instinto suyo era lo que impedía a Sakae mover los pies.
"Lo dices como si tuvieras gente con la que pasar el tiempo fuera del trabajo. Apuesto a que ni siquiera tienes amigos”.
¿Ves? Y dice algo así sin pestañear.
Sakae estaba acostumbrado a que la gente le devolviera amenazas por sus insultos y su arrogancia, pero de alguna manera esta persona era diferente. No sintió ninguna fanfarronada extraña por parte de él.
"Bueno, en fin, a partir de ahora trabajaremos juntos en el mismo programa, así que espero contar contigo. Llevo mucho tiempo queriendo trabajar contigo, así que estoy muy contento de tenerte aquí”.
Sakae no tenía ninguno de esos sentimientos, y se mordió la lengua, pero Shitara lo miró como si lo estuviera poniendo a prueba.
"¿Querías seguir a los polis para siempre?"
"No realmente”.
"Me lo imaginaba. No estás hecho para eso. Para ser franco, fue un gran error enviarte allí”.
Cierto, no era un lugar divertido para cubrir, pero Sakae sentía que Shitara estaba criticando sus habilidades y eso le irritaba.
"¿Eso por qué?"
"No eres del tipo que puede seguirlos toda la noche, asintiendo con la cabeza mientras ruegas por información, ¿verdad?"
"Puedo manejarlo si es por trabajo. No es que tenga otra opción”.
"Sí, puedes pensar que haces tu trabajo con seriedad, pero todos los jefes de menor rango te critican por ser un mocoso engreído”.
A Sakae le sentó mal y le cabreó que Shitara diera en el clavo.
"¿En qué estaban pensando al poner a alguien tan agudo y perspicaz como tú a trabajar con la policía? Alguien de buen trato y que parece un poco tonto puede, sorprendentemente, conseguir mucha más información de la gente. Los agentes sólo suben la guardia si creen que la persona con la que trabajan puede publicar un escándalo sobre ellos”.
"¿Qué pasa con los tipos tontos y de buen trato que dicen lo que piensan?"
"¿Hmm?"
"Los que son como tú”.
La sonrisa no se borró ni siquiera con la grosería dirigida a él. Shitara se limitó a decir, "Tenemos una reunión y presentaciones a las diez en punto. Es en la sala de conferencias A", y se fue. Sakae sintió un repentino deseo de fumar otro cigarrillo, pero cuando volvió a la zona de fumadores, había un trozo de cartón que tapaba el agujero y un mensaje que decía: ¡NO USAR! en gigantescas letras rojas.
Menudo coñazo.
Sacó la tarjeta de presentación que acababa de recibir y la estrujó en su mano. Las esquinas se clavaron en su piel, provocándole un pinchazo.
Notas
- 1 Blade Runner (1982) se centra en Rick Deckard, un policía especializado en cazar replicantes. Los replicantes son como robots biológicos, seres humanos artificiales, creados para cumplir las tareas que los hombres ya no quieren hacer, en lugares donde se necesita una mayor mano de obra. Las nuevas generaciones de replicantes, los Nexus-6, han empezado a desarrollar emociones y llegan a cometer crímenes contra personas, por lo que son declarados ilegales. Los Blade Runners son los ocupados de eliminarlos. La trama se situa en Los Angeles, año 2019.