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Violant of the Silver.- Cap. 14 "La visita de la señorita" (V)

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Violant of the Silver.- Cap. 14 "La visita de la señorita" (V)


Traducción Español-Inglés: Vic-san.
Traducción Inglés-Japonés: Chrysanthemum Garden



Justo antes del mediodía, Vio escuchó el sonido de los caballos al galope desde su ventana. 

-Parece que han vuelto.

-Ya que regresaron justo antes del almuerzo, ¿almorzarán juntos?- preguntó Legión.

-Claro. Me pregunto qué clase de historia tiene la señorita para mí-. Vio sonrió, anticipando el brillo de los ojos de Flora al relatar lo que había visto en la ciudad. Acababa de terminar de calcular los fondos para la preparación de la guerra, y ya le dolía la cabeza. Estar en presencia de su hermana pequeña, definitivamente, le reconfortaría más de lo habitual.

Salió de su estudio en el primer piso. Se dirigió directamente al vestíbulo. Entonces vio a Flora con su vestido rosa ante la puerta. 

-Bienvenida, Flora. ¿Qué tal el pueblo?

-¡Hermano!- Flora corrió hacia Vio con la cara llorosa. 

Reaccionando al instante, se agachó para abrazarla. -Dama Calia, ¿qué le ha pasado? 

-Perdóneme, Lord Violant. Lady Flora se encontró con una persona sospechosa en la ciudad... Pudimos salvarla inmediatamente, pero se asustó.

Los ojos de Vio se abrieron de par en par ante el informe de Calia. -¿Flora? ¿Te duele en alguna parte?- preguntó con la mayor delicadeza posible. Pero ni una palabra salió de sus labios. Se limitó a aferrarse a él con fuerza, sin querer soltarse. 

Calia respondió en su lugar, diciendo: -No ha sufrido ninguna herida. 

Una oleada de alivio le invadió. -Escucharé los detalles más tarde. Lo más importante ahora es calmar a Flora. Jill, ¿puedes preparar un té negro con miel?

-Entendido. Lo haré enseguida- dijo Jill, dirigiéndose inmediatamente a la cocina. 

Vio llevó a Flora hacia el salón. Lo suficientemente sensible como para entender sus pensamientos, Legion le abrió la puerta. 

Vio colocó a Flora en la suave tumbona. Aunque seguía temblando de miedo, se soltó de él. Tal vez se había calmado después de que él le hubiera frotado la espalda para consolarla. Tomando asiento a su lado, Vio le acarició la cabeza. -Está bien, Flora. Aquí estás a salvo.

-¿En serio?

-Sí, mira, Legion es el mejor caballero de este reino. Y también lo es Calia, el caballero del que estás orgullosa. ¿Verdad?

Sus nombres salieron a relucir de repente, Legion y Calia sonrieron de forma incómoda. En ese momento, Rille apareció con una copa en una bandeja. Llena de ira, dijo: -¡También estoy yo! Mi señora, por favor, quédese tranquila. Si alguien viene aquí a hacerle daño, ¡le haré papilla!.

Flora pareció tomarse las palabras de la encantadora Rille, llenas de determinación como estaban, como una broma, una risa finalmente escapó de sus labios. -Pero el enemigo te hará daño antes de eso.

Sin palabras, Vio sólo pudo reír.

A pesar de lo que pensaba Flora, probablemente Rille podría "hacerles papilla" sin problemas. Cuando había mandado a Legión a volar con una patada, Rille parecía ciertamente galante, como un guerrero. Como la víctima, Legión miró hacia otro lado con una expresión complicada. 

-Ver reír a Mi Señora me alegra. Tome, por favor, disfrute del té.

Flora asintió y recibió de Rille la taza de té negro con miel. Después de beberlo, suspiró aliviada. Aun así, su expresión seguía siendo rígida. 

Después de un momento de reflexión, Vio volteó ambas manos con las palmas hacia arriba. -Flora, te voy a enseñar algo interesante. Observa mis manos con atención.

Con ojos brillantes de curiosidad, Flora miró la mano de Vio mientras lanzaba un hechizo. 

-Atiende mi deseo. Oh, miríadas de luces, tomad la forma de mariposas y volad. Que haya luz.- Siguiendo esas palabras, sus palmas brillaron. Innumerables mariposas se materializaron en ellas, levantando el vuelo.

-¡Wahhh!- Flora abrió los ojos, persiguiendo con ellos a las mariposas que revoloteaban por la habitación. Las mariposas se dirigieron al techo, desprendiendo escamas de luz a su paso.

Era la versión hechizada de la magia que Vio le había mostrado a Rille antes. En aquella ocasión, había utilizado un círculo mágico. La diferencia era que los círculos mágicos facilitaban el ajuste de ciertos aspectos de la magia lanzada. Las mariposas que Rille había visto estaban programadas para dejar tras de sí escamas en forma de pétalos de flores.

-¡Son hermosas! Nunca había visto una magia así. 

-Este es un tipo de magia que he creado. ¿Te gusta?

-¡Sí!- Flora asintió varias veces, emocionada. Vio sonrió y dio una palmada. El hechizo se rompió y las mariposas desaparecieron. 

Flora parecía decepcionada, pero el rastro de tristeza que la envolvía antes se había desvanecido. Vio empezó preguntando: -Entonces, Flora, ¿qué ha pasado realmente? ¿Puedes contármelo?.

 
Asintió y empezó a contar lo que había ocurrido.
 
 

En el distrito comercial, Flora se bajó del carruaje. Salió a pasear con Calia y su criada Anna. Tras visitar el templo, el ayuntamiento y la plaza de la fuente en el centro de la ciudad, Flora decidió ir de compras.  

En la tienda de cristalería, Flora encontró un muñeco de cristal con el modelo de un príncipe. Su atmósfera se parecía a la de Vio, así que se lanzó a comprarlo. Poco después, se dispuso a salir de la tienda, con ganas de enseñárselo a Vio.

Pero tan pronto como cruzó la puerta principal, sucedió.

-¿Lady Flora?

-¿Sí?- respondió Flora por reflejo. En cuanto se giró, vio a un hombre desconocido. 

Mientras tanto, Anna estaba pagando la muñeca de cristal y Calia cargaba en el carruaje los artículos que Flora había comprado en otro lugar. Ambas no le habían prestado atención cuando aquel hombre se había acercado a la chica.

La primera impresión de Flora: aquel hombre vestía demasiado abrigado para un día de verano temprano. Después de eso, se sintió ligeramente incómoda. La capucha del hombre le cubría los ojos, una máscara de tela ocultaba todo lo que había debajo de su nariz. 

-Tal y como pensaba- murmuró el hombre. De repente, empujó su mano hacia delante, agarrando el brazo izquierdo de Flora y arrastrándola. Demasiado superada por el shock como para gritar, estuvo a punto de ser arrastrada hacia las sombras cuando una mujer gritó: -¡Hey, tú! ¿qué haces?-

-¿Eh? ¡¿Lady Flora?!- Al notar que algo era extraño, Calia corrió inmediatamente al lado de Flora, espada en mano. En un instante, el hombre soltó el brazo de Flora y se dio la vuelta. La sombra de su figura en retirada desapareció en el callejón cercano. 

-¡Anna, quédate con Lady Flora!

-¡Sí!

Con eso, Calia corrió tras él. Pero no pudo encontrar un rastro de él ni siquiera después de llegar a un callejón sin salida.

-Después de eso, todo el mundo en el pueblo me sorprendió- dijo Flora, con las lágrimas ahogando su voz.

-¿Te han hecho algo?- La expresión de Vio se puso rígida, pero Flora negó con la cabeza.  

Calia respondió en su lugar, diciendo: -Al parecer, el pueblo estaba al tanto de que la hermana pequeña de Lord Violant se quedaría aquí. En cuanto los civiles se enteraron de la situación, se alteraron. Gritos de “Lo buscaré allí”, “Entonces me pondré de ese lado” y cosas por el estilo llenaron el aire. Trabajaron juntos para ayudarnos a encontrar al criminal.

-Algunos miembros del pueblo también se ofrecieron a custodiarla- añadió Anna. -Ellos consolaron a Mi Señora. Alguien dijo: “¡No le perdonaremos que se haya ensañado con la hermanita del corregidor!” Otra persona dijo:”'Da miedo, ¿verdad? No te preocupes. Ya está bien. Nosotros vigilaremos.” Y no sólo eso, sino que incluso trajeron té y pasteles para ella. Cuando nos dimos cuenta, ya habían colocado una mesa y una silla, con una sombrilla. Tímida como es con los extraños, Lady Flora se quedó sorprendida.

-Ah, ya veo. Así que esa es la razón de sus lágrimas- dijo Vio, sorprendido también. «La gente del pueblo es muy amable, ¿eh?»

Como nunca había conocido a ninguno de ellos, aparte de los inspectores, Vio no sabía qué clase de personas eran. Pero ahora, su impresión de ellos creció positivamente. 

-Mi hermano es idolatrado en el pueblo. Me sorprendió, pero estoy muy orgullosa de ti.

-Gracias, Flora.- Vio asimiló el acto de Flora de sonreír amorosamente entre lágrimas. Y sus emociones se desbordaron. Le acarició la cabeza. Si no fuera porque ella sostenía una taza, la habría abrazado en ese momento.

Luchando contra el impulso de sonreír, desvió su mirada hacia Calia y Anna. -¿Qué pasó con esa persona sospechosa?

Calia y Anna negaron con la cabeza. Con un suspiro, Calia dijo: -No logramos atraparlo. No pudimos encontrar ningún rastro de él, como si se hubiera desvanecido de la nada. De hecho, incluso cuando los civiles que conocían la ciudad lo buscaron juntos, no pudieron encontrarlo. 

-Ya veo... Parece que ese tipo no es sencillo- Vio frunció el ceño. -Tal vez le guarda rencor a la familia del duque. O tal vez sea un opositor político del duque.- Los engranajes de su cabeza giraron a toda velocidad. -Tal vez es un explorador o algo así.

-No. Fue muy descuidado. La impresión que tengo es que no planeó esto. Si fuera un explorador, bastaría con reunir información. ¿Por qué intentaría secuestrarla? Que sea un asesino tampoco es posible. Ningún asesino haría algo así a plena luz del día- dijo Legion, con expresión seria. -No se me ocurre qué puede ser, pero está claro que es bastante hábil. Creo que es mejor abstenerse de salir por un tiempo.

-Yo tengo la misma opinión- dijo Calia. 

Vio asintió. -Así es. Flora, lo siento. Has venido a jugar, pero tendrás que quedarte en la mansión durante un tiempo. 

-No me importa. Después de todo, he venido a ver a mi hermano.

Una declaración tan linda le dio a Vio el impulso de abrazarla de nuevo. Pero al final, se contuvo con mucha dificultad.

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