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Violant of the silver.- Cap. 11. "La visita de la señorita" (II)

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Violant of the silver.- Cap. 11. "La visita de la señorita" (II)


Traducción Español-Inglés: Vic-san.
Traducción Inglés-Japonés: Chrysanthemum Garden


 Cap. 11. “La visita de la señorita” (II)

-Hermano, aquí están las cosas que hemos traído. Estas son de mamá, y estas son mías.

Las dos criadas de Flora, el cochero y Rille llevaron sus montañas de equipaje a la mansión. Semejante espectáculo escandalizó a Vio. De un vistazo, la mayoría de los artículos eran ropa, joyas y comida.

-Me alegro, pero... has vuelto a traer un montón de cosas, ¿no?

Sus pensamientos divagaron sobre cómo podría haber cargado estos artículos en su carruaje. Bajo la mirada de su hermana, sonrió. -Gracias, Flora. Me aseguraré de escribir una carta a mamá.

-Por favor, hazlo. Madre está enfadada. Dice que no ha recibido ninguna carta tuya.

Una risa salió de sus labios. -Pero contesté cuando pude, ¿sabes? Es que realmente no tengo nada que escribir

-No digas eso.- Flora hizo un puchero. -Yo también estoy deseando recibir tus cartas.

«Flora es muy linda.»

Como en su vida anterior había sido hijo único, Vio no podía evitar que su hermana pequeña le pareciera de lo más adorable. Incluso se le escaparía una sonrisa si no tuviera cuidado. Actualmente, se esforzaba al máximo por mantener una expresión normal. -Pero Flora, ¿no crees que hay demasiada ropa?

-Mamá estaba muy ilusionada, así que compró de todo. Recomiendo esto.-dijo Flora mientras presentaba un lujoso conjunto de ropa, bordado en plata sobre fondo blanco, adornado con joyas.

Una sonrisa irónica se deslizó por su boca.

«¿Dónde voy a ponerme esto?»

Lo más probable es que este conjunto de ropa sólo fuera adecuado para una fiesta o un baile nocturno. Vio, que no podía poner un pie fuera de la mansión, nunca tendría la oportunidad de ponérselo. -O-oh, ¿en serio? Muchas gracias. Rille, ¿puedes ordenar la ropa y llevarla a mi habitación?

-Entendido.

Flora se dirigió a una de sus criadas. -Anna, por favor, ayúdala también.

-Comprendo, mi señora.

Las criadas entraron en acción, ordenando los objetos de la habitación. Mientras tanto, Vio y Flora disfrutaban del té y los dulces que Jill había preparado. Al notar que los caballeros esperaban su orden junto a la puerta, Vio despidió a Legion. Flora hizo lo mismo y dijo: -Calia, tú también puedes irte. Ve a tomar un descanso.

-Sí. Entonces, por favor, discúlpenme. Por favor, llámame cuando vaya a salir.

-Sí.

Después de que Legión y Calia se fueron, Flora preguntó. -Hermano, ¿cómo está tu salud?

-Está muy bien. Mantén esto en secreto, pero me siento bien porque nuestro padre y hermano no están aquí.

Flora puso cara de abatimiento. -Estoy segura de que ambos te apreciarán algún día.

-Sería genial si eso pasara.- Sin embargo, creía que ese día nunca llegaría. Había renunciado a intentar obtener su aprobación.

Flora cambió de tema y dijo: -Aquí es tranquilo y agradable. ¿Puedo salir más tarde?.

-Haz lo que quieras. Pasarás un mes aquí, ¿verdad? No hay necesidad de apresurarse. El tiempo es estupendo en esta época, así que puedes salir cuando quieras.

-¿De verdad? Siempre llueve en la ciudad de Nada durante esta época del año. Es horrible. Creía que en todos los demás sitios era igual- dijo Flora, con alegría en la voz y los ojos violetas brillando.

-Estoy sorprendida, Sir Legion. Nunca pensé que os vería en esta remota región.

Una vez que los caballeros abandonaron el salón, salieron de la mansión a petición de Calia. Ahora, mientras se encontraban uno al lado del otro detrás de un imponente árbol, conversaban.

-Ya te has enterado de que Lord Rupheus me dio de baja, ¿verdad? Después de eso, Su Gracia me empleó y me envió aquí. Tuve suerte.

-Seguro que no tienes ambición, ¿eh? Al quedarte aquí, no deberías esperar una carrera exitosa- dijo Calia con un toque de burla en su voz. Entrecerró sus ojos leonados. -¿Qué es eso que llevas en la cintura? ¿Qué ha pasado con tu espada?

-Ah, ¿esto?-, preguntó Legión, recogiendo el bastón que colgaba de su cintura. Aunque lo llamaba bastón, parecía más una vara de metal con mango que otra cosa. -A Lord Violant no le gustan las espadas, así que hice esto. Será peligroso si ocurre algo mientras estoy desarmado. Dama Calia, no deberías equipar tu espada en presencia de Lord Violant durante tu estancia aquí.

-¿Oh? ¿Entonces ese rumor es cierto?

-¿Rumor?

-Sí. “El cobarde que teme a la espada”.- En el momento en que esas palabras salieron de sus labios, Legión le clavó su bastón justo en la cara, a milímetros de la colisión.

Calia levantó ambas manos sin resistirse. -¡Hey, hey!. Esas no son mis palabras.

-Si dices eso delante de Lord Violant, no voy a dejar las cosas así.

-Qué tipo más temible. No importa lo grosera que sea, seguiré tratando al señor de esta mansión con respeto.

Sus palabras daban la impresión de miedo. Pero en realidad, sus ojos brillaban con picardía. Legion guardó el bastón de mando. Dicho esto, ahora observó a Calia con una mirada cautelosa.

Entre los caballeros masculinos que servían a la finca del duque en la ciudad de Nada circulaba un rumor. Que si se enfadaba, Calia se transformaría en un feroz "León Rosa". Debido a su personalidad, aspiraba a convertirse en caballero sin importar su noble linaje. Algunos podrían no tomarla en serio debido a su género, pero ella los sorprendería con su asombrosa destreza.

-¿Por qué la Dama Calia se ha convertido en el caballero de la hermana menor de Lord Violant? ¿No sirvió antes a Lord Rupheus?

-Alégrate. Ahora tienes un camarada- dijo ella. .Yo también fui despedida por él. Me quería en su cama y me negué.

Calia se tocó el cuello, con expresión normal. -Esa persona se burla demasiado de las mujeres. Me sentí renovada después de mi despido. Cuando me disponía a abandonar la residencia, llamé la atención de Lady Flora por casualidad. Con ojos brillantes, me dijo que le parecía increíble que una mujer pudiera convertirse en caballero... Naturalmente, no tuve más remedio que servirle, ¿no?- Calia sonrió. -Además, me encantan las cosas bonitas.

-Si los caballeros de la residencia del duque te oyeran decir eso, seguro que se desmayarían. ¿Entonces? ¿Me has traído aquí sólo para decirme esto?

-¡De ninguna manera! Recientemente, el Reino de Ruslan parece estar tramando algo. Aunque la región del sur es más peligrosa que aquí, el Reino de Ruslan sigue siendo adyacente a las Montañas Alpé. Tengan cuidado.

-¿El Reino de Ruslan?- Legion no pudo evitar desviar su mirada hacia las Montañas Alpé. La escarpada cordillera era también conocida como la "Montaña del Diablo". Se rumoreaba que la gente perdería la vida si la pisaba. El camino a través de las montañas conectaba la ciudad de Leca y el Reino de Ruslan, pero en realidad, su única opción de invasión era viajar desde el sur. -Si vienen hacia aquí, ¿no detendrá el reino a la infantería enemiga una vez que llegue a la región sur? ¿Tenemos que estar tan preocupados?-

Calia señaló con un dedo hacia arriba, más allá de las hojas más altas del árbol. -Ahí está el cielo, ¿verdad? A través de los rumores, he oído que el reino de Ruslan ha estado entrenando dragones ecuestres. La ciudad de Leca solía ser un pueblo rural, pero hoy en día, gracias a las tintas y caramelos hechos con flores de Leca, este pueblo se ha hecho popular. No se puede decir que arrebatar este lugar no sea rentable para ellos.

-...Ya veo.- Legión frunció el ceño, preguntándose si estaba siendo demasiado optimista. -Transmitiré esto a Lord Violant. Estoy seguro de que se ocupará de ello de alguna manera.

-Bueno, será lo mejor si realmente no pasa nada.

Legion y Calia continuaron su conversación, mirando una vez más hacia las montañas de Alpé.

 

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