Violant of the Silver - Cap. 5 “La razón por la que no podía salir” (II)
Capitulo 5 de "Hakugin no Violant" la historia de un chico renacido como el villano de su manga favorito!
Violant of the Silver - Cap. 5 “La razón por la que no podía salir” (II)
Traducción Español-Inglés: Vic-san.
Traducción Inglés-Japonés: Chrysanthemum Garden
-Hola, chica Locana… - dijo Legión con una sonrisa.
Rille miró hacia atrás, con la ira cruzando su rostro. -¡Me llamo Rille, señor!-
La sonrisa se congeló en sus labios. Sintiéndose incómodo, Legión se rascó la mejilla con el dedo. -No hace falta que me mires mal, ¿ok? ¿Te falta sueño o qué?
Rille era menuda y linda, pero su mirada penetrante daba lugar a un aura amenazante. -Es mi enemigo. Sólo porque es un invitado lo estoy tratando bien a regañadientes. Ahora, si no tiene nada que hacer aquí, lárguese.- Luego, como si fuera una idea tardía, añadió: -¡Señor!-
El hecho de que le hubiera llamado enemigo de forma tan directa hizo nacer más hastío que ira en el corazón de Legión. -De verdad me odias, ¿eh?
-Por supuesto. ¡Odio a cualquiera que asuste al Maestro! ¡Sin importar su raza! Si entiende eso, entonces lárguese... ¡por favor! Todavía tengo trabajo que hacer. Deje de ser tan molesto... ¡Señor!
-Tú... Si crees que añadiendo “por favor” o “Señor” al final de tus frases groseras puedes parecer educada, entonces estás cien por ciento equivocada.
-¡Usted es tan molesto! Antes de criticarme, mírese primero a usted mismo. ¡La forma en que habló y se comportó hace un momento es totalmente diferente a cuando está frente al Maestro! Es repugnante!
-Así es como suelo hablar. Lo siento si te hace enfadar, pero soy el tipo de persona a la que le gusta lamer las botas de mis superiores- respondió Legion, con voz seria. Pero sus palabras sólo agudizaron su mirada. Desde el punto de vista de Rille, Legión era sencillamente sospechoso.
Se dio la vuelta enfadada y salió del pasillo, con un cesto de la ropa sucia en las manos. Legion la persiguió.
-¿Por qué me sigue? Ha sido desagradable verlo todos los días. Vuelva a su habitación como un buen chico, ¿ok? Quédese allí y juegue con sus pulgares o algo así... Señor
-Tienes una boca sorprendentemente desagradable. Supongo que finalmente has mostrado tus verdaderos colores. Ves, ¿no somos iguales?
No un momento después, Rille replicó: -¡Soy un conejo, no un humano!
Legion no tenía ni idea de cómo debía responder a eso. Pero cuando Rille comenzó a alejarse a pasos rápidos, sin intención de esperarlo, Legion reveló su propósito de buscarla en un instante. -¡Dame un trabajo!
-De ninguna manera.
-Entonces déjame ayudarte con eso.
Rille finalmente se detuvo en su camino. Se dio la vuelta, con la cara torcida por el desprecio. -¿Oh? ¿Planea robarme el trabajo? ¡Qué rencoroso! Simplemente, lo peor
-...¿Tienes que ir tan lejos?
A pesar de que Rille lo aborrecía por completo, Legion no tenía intención de ceder. Si no podía ser el caballero de Vio ahora, entonces debía demostrar su utilidad hasta que finalmente lo empleara.
-En primer lugar, le está preguntando a la persona equivocada. Es trabajo del mayordomo manejar a los sirvientes- dijo Rille. -Esto es una constante en todas las residencias. En su anterior lugar de trabajo debió ser igual, ¿o no? Sólo que allí se llaman grandes chambelanes en lugar de mayordomos.
-Ah, ahora que lo mencionas...
Rille tenía razón.
-Gracias por el consejo- continuó Legion. -Entonces intentaré preguntarle al mayordomo.-
-¡No le estaba dando consejos! ¡Lárguese de una vez! Señor!- dijo Rille con resentimiento. Pero Legion ya se había marchado en otra dirección.
-¿Quieres ayudar en la residencia? Preguntó Jill, la imagen de la sorpresa. Consideró la petición de Legion durante un rato antes de negar con la cabeza. -No podemos permitir que nuestro invitado haga algo así. Además, ya tenemos suficientes trabajadores. El Joven Amo nunca ha sido irrazonable en sus demandas, después de todo.
Legion comenzó a hacerse propaganda, diciendo: -Pero esta mansión es tan grande. Debe llevar mucho tiempo limpiarla en su totalidad, ¿verdad? Aunque soy un caballero, puedo hacer todo tipo de tareas diarias. Puedes ordenarme que haga cualquier cosa, ya sea limpiar las habitaciones, coser la ropa, practicar la carpintería, reparar las vallas o forjar proyectos sencillos. Ah, pero mi especialidad es cuidar de los caballos.
En su anterior trabajo como caballero de un noble, además de proteger a su señor, sus deberes también incluían los de una criada. Gracias a ello, Legión también había aprendido a convertirse en un excelente sirviente. Como era una persona servicial, nunca había considerado que esas tareas estuvieran por debajo de su estatus. Más bien, incluso disfrutaba hacer lo posible para ayudar a su amo.
-No. Todo está cubierto. Rille es buena limpiando, cocinando y cosiendo. El jardinero Ed también se encarga de arreglar la valla. Y el trabajador del establo también es bueno en la herrería.
Legion se desinfló. Los sirvientes de esta residencia eran todos muy hábiles.
Entonces Jill sonrió al ver los hombros caídos del caballero. -Debe ser raro que venga a una región tan remota, ¿verdad? ¿Por qué no da un paseo por la ciudad?
-¿Dar un paseo?
-Sí. Y si le parece bien, le agradecería que, de paso, recuperara la mercancía del sastre.
-¡Señor mayordomo!- exclamó Legion, profundamente conmovido. Para Legion, Jill era su salvador, siempre le ayudaba de un modo u otro desde las sombras.
-Recuerda que fuiste por eso ya que “estabas de camino”. Te pasaste por la sastrería, donde te confió la mercancía por casualidad. Por favor, haz lo que puedas por el resto.
-¡Sí!
Después de que Legion regresara a su habitación para recoger su capa, recibió de Jill el dinero de la mercancía y fué a la ciudad. Caminó proclamando que era el nuevo caballero del corregidor, elevando la impresión de la gente del pueblo sobre él, echando una mano a cualquiera que lo necesitara.
Su estrategia era simple. Acorralar a su presa lenta pero constantemente.
Legión terminó su encargo sin problemas. Pero una vez que regresó a la mansión por la noche, Jill le informó de algo inesperado.
Vio le había convocado.
Tras enterarse de las hazañas de Legión en la ciudad por los otros dos inspectores, Vio quiso golpearse. Había subestimado a Legión.
«Tiene unos trucos muy ingeniosos, ¿eh? Se paseó por la ciudad, diciéndole a todo el mundo que es mi caballero. ¡Nunca pensé que me acorralaría así!»
Vio vio el plan de Legión. Por lo tanto, convocó al caballero justo después de su regreso. Sin embargo, Legión sólo mostró una mirada inocente una vez que entró en la habitación. Preguntó: -Mi señor, ¿necesita mi ayuda?
He oído que has difundido por la ciudad el rumor de que eres mi nuevo caballero que acaba de llegar. Mentir sobre tu estatus es lo mismo que estafar a la gente- advirtió Vio, con un tono incisivo.
Fingiendo no entender, Legión respondió: Pero no estaba mintiendo. Efectivamente, he venido para ser tu caballero".
-Pero me negué, ¿no es así?.
-También le dije que no me rendiría.
Vio dibujó su boca en una línea tensa, exasperado por la respuesta de Legión. Buscó una réplica adecuada, pero Legion no había terminado. Sacó una carta del bolsillo del pecho y se la tendió a Vio. -Esta es la carta de autorización de la Duquesa. Es la prueba de que Su Alteza me contrató para servir como su nuevo caballero, a pesar de su negativa. Y tras recibir sus órdenes, viajé a esta ciudad para cumplir con mis obligaciones.
Legión le mostró una dulce sonrisa. Su cara parecía decir: -Mire, no estoy mintiendo, ¿verdad?
«Es tan descarado...»
Vio tuvo de repente el impulso de agarrar el cuello de Legión y sacudirlo. Respiró profundamente y se calmó. No fue hasta que su rostro se acomodó en una expresión despreocupada que guardó la carta. -En cualquier caso, no necesito un caballero. Si sigues intentando algo conmigo, te echaré de inmediato.
-Entonces, ¿qué tal un sirviente?
Vio se quedó sorprendido. -¿Qué?
Los militares suelen tener mucho orgullo. Por eso, la mayoría de ellos rechazaban el trabajo de los sirvientes, con una gran arrogancia en sus voces, al proclamar que era una labor impropia de un caballero. Los caballeros que Vio había visto en la ciudad de Nada eran todos así. Por esta razón, le pareció extraña la propuesta de Legion.
-Creo que también destaco como sirviente versátil. Puedo hacer casi todas las tareas. Sé leer y escribir, así que también puedo ayudarte con el papeleo. O puedo ser acompañante. Estoy cualificado para muchos puestos. Si hay alguna habilidad que me falte, por favor hágamelo saber y la aprenderé.
-Papeleo…- Eso nunca se le había pasado por la cabeza a Vio.
Inadvertidamente, el suave discurso de ventas de Legion le encantó. Salvo por la ayuda ocasional de Jill, clasificó y revisó todo el papeleo él solo. Ante la idea de reducir su carga de trabajo, Vio se sintió atraído por la oferta de Legión. Sin embargo, la irritación no tardó en invadirlo al ver el rostro sonriente y expectante de Legion.
-No, no lo necesito- dijo rotundamente.
«Qué peligroso. Casi me dejé llevar por el carisma de este tipo.»
Vio odiaba a los caballeros. No quería nada ni nadie a su alrededor que le recordara mínimamente a Erik.
-De todas formas, deja de hacer lo que te dé la gana.
Sintiendo que se vería arrastrado aún más en el argumento de venta de Legión si continuaba esta conversación, Vio decidió marcharse. Recogió el libro de hechizos que había en la mesa baja frente a él. Se puso en pie.
-¿Eh? ¿No es ese el libro del señor Bram sobre las fórmulas estructurales de la magia de la luz? ¿Puede entender un texto tan difícil?"
-¿De qué estás hablando? El libro del Sr. Bram es para practicantes intermedios. No es tan difícil.
Su hermano mayor, Rupheus, se habría burlado de él si no hubiera podido entender un libro de este nivel. Recordando el abuso verbal que había sufrido bajo sus manos, el rostro de Vio se contorsionó en un ceño fruncido.
Legion parpadeó rápidamente como si hubiera escuchado algo extraño. -En la Orden de los Caballeros, utilizan este libro para enseñar a los practicantes avanzados.
-¿En serio? Pero el libro de introducción a la magia de Larkan decía que el libro del señor Bram está orientado a los practicantes intermedios.
-¿Larkan? ¿Su tutor le recomendó un libro tan difícil?
-La verdad es que no. Mi tutor sólo me enseñó los fundamentos de la magia espiritual cuando aún vivía en la residencia del señor. Después de venir aquí, aprendí por mi cuenta leyendo muchos textos. Seamos sinceros. ¿Crees que puedo encontrar un tutor en este remoto lugar?
Vio se dirigió entonces hacia la puerta. Las palabras de Legion sí que eran extrañas.
De repente, el caballero gritó: -¡Lord Violant!
-¿Y ahora qué? Eres tan persistente…- Vio se giró de mala gana, sólo para ver los ojos brillantes de Legión. Su rostro se puso rígido.
Con bastante energía, Legión dijo: -¡Como pensaba, definitivamente no me rendiré! Considerar que Bram tiene un nivel intermedio es una señal de su inmenso talento y habilidades. Me encantaría servirle.
-Oh, ya veo. Pero me niego. ¿No lo he dicho ya varias veces? Disfruta tranquilamente de tu estancia de un mes aquí y luego vete a casa- respondió Vio, aplastando las esperanzas de Legion. Aunque a estas alturas, Vio estaba demasiado cansado como para que le siguiera importando.