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Violant of the Silver - Cap. 2 "Un nuevo caballero (II)"

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Violant of the Silver - Cap. 2 "Un nuevo caballero (II)"


Traducción Español-Inglés: Vic-san.
Traducción Inglés-Japonés: Chrysanthemum Garden


Capítulo 2: “Un Nuevo Caballero” (II)

En el primer piso de la mansión hay una habitación discreta y callada, Vio la usa para estudiar magia Las personas con características animales se conocían como Locana. O simplemente hombres bestia. Había aproximadamente cuatro tipos: los que tenían orejas y colas que se parecían a los de conejos, gatos y lobos, y los que tenían alas de pájaro que brotaban de sus espaldas.

En el mundo de Edelbaran, los humanos, vivían junto con los hombres bestia.

Dependiendo del país, los humanos despreciaban a los hombres bestia o los hombres bestias despreciaban a los humanos. Aun así, en el Reino de Istiah, donde vivía Vio, no existía discriminación entre los dos. El estatus de una persona se juzgará únicamente en función de si es noble o plebeyo. Incluso había hombres bestia entre los nobles.
espiritual.

Al mediodía, vio a Rille en su camino hacia allí. Llevaba el atuendo estándar de sirvienta, un delantal blanco colgando sobre un vestido negro, con un par de esponjosas orejas de conejo blancas sobre su cabeza.

No había distinción entre estas dos razas más que su apariencia. La habilidad en la magia espiritual o la alta capacidad física dependería únicamente del individuo. Algunos hombres bestia tenían poca capacidad física y algunos humanos no tenían talento en la magia espiritual.
En ese sentido, todos eran iguales.

- Rille - llamó Vio.

Al final del pasillo, Rille inmediatamente se dio la vuelta al escuchar su nombre. Una sonrisa floreció como una flor en su rostro. "Maestro, ¿está dando un paseo?"

Con excepción a cuando había una emergencia, Rille era despreocupada y gentil. Su suave sonrisa nunca dejaba de calmar el corazón de Vio. Ella era dos años mayor que él y, como tal, la veía como una hermana mayor en la que podía confiar. Era ágil, pero era difícil de decir solo por su apariencia habitual.

-No, voy al laboratorio. Rille, hice un nuevo hechizo. ¿Quieres verlo?

- ¿Puedo? ¡De verdad quiero verlo!

La invitación de Vio llenó de alegría el corazón de Rille. Como no tenía mucha habilidad en magia espiritual, disfrutaba como una niña cada vez que Vio se la mostraba. Debido a que Rille parecía tan encantada cada vez, la confianza de Vio creció y encontró la magia más divertida, esto lo llevó a invitarla una y otra vez.

Después de que entraron al laboratorio, Vio dibujó un círculo mágico en su mano usando tinta que contenía polvo disuelto de piedras espirituales. Sin perder tiempo, lanzó el nuevo hechizo.

El círculo mágico resplandeció. Se materializó una miríada de mariposas, todas compuestas por la misma luz suave, llenando toda la habitación a la vez.

 


 

*Hace unos momentos.*

Legion Salt estaba perdido.
-Su Excelencia ha autorizado mi llegada. ¿Aún así no me aceptan?

Con seguridad, el viejo mayordomo sacudió la cabeza incluso después de que Legion le diera la carta de la Duquesa de Lesserhain. -Por favor discúlpeme, pero esa es la intención de mi amo, ha dicho que no necesita un caballero guardián… Me disculpo por las molestias que debió causarle viajar a un lugar tan lejano, pero por favor váyase.-

- ¡Imposible! Ya he recibido un mes de salario de Su Excelencia para pagar las cuentas médicas de mi padre, debo trabajar. Por favor, tenga piedad y déjeme trabajar.

Habían pasado casi 30 minutos desde que había empezado la discusión, Legion incluso intentó usar lágrimas para ablandar el corazón del viejo mayordomo, pero todo fue en vano.

«De haber sabido que esto pasaría me hubiese quedado en los Caballeros Reales»

Legion provenía de una familia de comerciantes en el territorio del duque de Lesserhain. Heredó el talento de su padre comerciante. A la tierna edad de diecinueve años, ya era conocido por su habilidad con la espada, como el mejor del país.

Por casualidad, un noble había pasado por su ciudad natal en sus viajes cuando tenía doce años y convirtió a Legion en un caballero de su familia. Finalmente, dejó de trabajar para el noble y se unió a los Caballeros Reales. Legion había planeado regresar a casa desde la capital una vez que cumpliera los veinte años. Debido a que su padre se había lesionado, regresó un poco antes. Pero…
La ciudad natal con la que soñaba estaba en peor estado de lo que esperaba.

El gobierno actual del duque era abusivo con los plebeyos. Legion no podía soportar mirar la forma en que gobernaba. Pero había sido optimista. Era difícil poder cambiar al señor feudal actual, entonces al menos, podría guiar al próximo señor, Rupheus, por el camino correcto. Sin embargo, ni siquiera habían pasado tres días antes de que Rupheus lo despidiera con solo unas pocas palabras: "¡No te atrevas a sermonearme con una posición social tan vulgar!"

Confiado en su destreza militar, Rupheus, pensaba que Legion que era un plebeyo que había sido nombrado caballero, una monstruosidad. O tal vez, el sentido juvenil de la justicia de Legion lo ofendió.

Si la duquesa no lo hubiera contratado, estaría a la deriva en las calles. Pero ahora, otro problema surgía ante sus ojos.

Si no puedo trabajar aquí, no podré pagar la deuda. Ya que estamos hablando de ese duque, definitivamente me enviará a la arena. Para entonces mi futuro sería uno sin esperanza.

Fácilmente podía imaginarse el camino al infierno; esto lo hacía palidecer.

«No puedo creer que incluso el infame e incompetente hijo menor me rechace en la puerta. ¿No es esto demasiado?»

En el peor de los casos, tendría que huir a un país vecino. Sin embargo, el castigo por escapar de una deuda era la muerte en la horca. Si lo atrapaban, su muerte estaría sellada.

Legión estaba al borde de su ingenio. Hizo todo lo posible por no gemir de frustración, la desesperación pasaba intermitentemente por sus ojos mientras discutía con el viejo mayordomo. Pero la respuesta se mantuvo sin cambios, un gran y rotundo no.

-¿Podría al menos permitirme conocer al hermano menor? Se lo ruego.

-Por favor, váyase- dijo obstinadamente el viejo mayordomo. Legion suspiró.
Ya había presionado demasiado, no podía hacer nada más. Por lo tanto, Legion decidió quedarse en la ciudad hoy y regresar mañana. Si presionar no funcionaba, solo podía retirarse.

-…Entiendo. Regresaré por hoy.- Se dirigió a la puerta pero en el momento en que estaba a punto de empujar la puerta hecha de valla de hierro, el viejo mayordomo se aclaró la garganta de forma antinatural.

Legión se dio la vuelta, la tos que llegó a sus oídos era extraña para un resfriado. El anciano mayordomo miró hacia el jardín con la mano todavía en la boca.

-Sir Salt, el jardín de la mansión es muy hermoso, si tiene tiempo por favor vaya a verlo.

-¿Qué? No, aprecio la oferta, pero tal vez otro día—

- ¡COUGH!

Legión parpadeó, sorprendido por la fuerte tos del viejo mayordomo. Entonces se dió cuenta de golpe

Aunque el viejo mayordomo no podía guiar a Legion allí, sus palabras implicaban que estaría bien que él paseara por el jardín. Y si se encontraba con el dueño de la mansión en su camino hacia allí, entonces sería una coincidencia.

El rostro de Legion se iluminó de esperanza. Se inclinó ante el viejo mayordomo. -Si el jardín es un espectáculo digno de ver, ciertamente aceptaré tu oferta. Gracias por su consideración.-

El viejo mayordomo le devolvió la reverencia. -Entonces, por favor, disfrute.- Y regresó a la mansión.

El viejo mayordomo no había exagerado. Efectivamente, el jardín estaba muy bien cuidado. Los arbustos estaban recortados en esferas, con flores de muchos colores ordenadamente dispuestas entre ellos. Incluso si no era un experto en este campo, aún podía decir que el jardinero se esforzó mucho en cuidar el jardín.

Legion estaba fascinado, pero inmediatamente se movió tan pronto como recordó su propósito original. Fingió apreciar los alrededores mientras esperaba y miraba alrededor de la mansión.

¿Dónde podría estar el dueño? Ese viejo mayordomo lo había animado especialmente a que echara un vistazo al jardín, para que estuviera en un lugar visible desde allí.

«Gracias a Dios no tengo que entrar en la arena. O ser ahorcado o forzado al exilio en un país vecino. La situación en la ciudad de Nada¹ es completamente diferente a la de aquí. Parece que este es el único lugar en el territorio de los Lesserhains que no se ve afectado directamente por el gobierno de los Lesserhains.»
Estaba gratamente sorprendido por la falta de gritos y sollozos que llenaban el aire. En la ciudad de Nada¹, donde estaba la residencia del duque, las miradas de los niños de los barrios marginales eran frías y amenazadoras. El pueblo de Leca no tenía nada de eso, el ambiente tranquilo.

Mientras Legion caminaba, de repente vio un resplandor en una de las habitaciones en la parte trasera de la mansión. Sus oídos captaron los aplausos de una mujer.

Pensando que eran las habitaciones de los sirvientes, se asomó por el hueco de la ventana abierta, sin que un sonido escapara de sus labios. Lo que vio hizo que sus ojos se agrandaran.

Mariposas del tamaño de una palma revoloteaban por la habitación. Estaban hechas de luz y dejaban luz en forma de pétalos de flores a su paso.

Esta demostración de magia había venido de un chico con mechones de plata rizada. En su mano estaba la marca de un círculo mágico. Cada vez que aparecía una nueva mariposa, la mujer de la raza bestia aplaudía. El chico le dedicó una sonrisa, suave y cálida, probablemente la emoción de la chica lo hacía feliz.

En el momento en que Legión vio su sonrisa, se sorprendió como si hubiera sido alcanzado por un rayo. El cabello plateado del niño, parecía una corriente clara, fluía suavemente y descansaba sobre sus mejillas de porcelana blanca. Sus ojos cayeron sólo un poco, hacia esa nariz recta y labios bien formados. Aunque parecía frío por su apariencia, la atmósfera que lo rodeaba era cálida.

En opinión de Legion, era como una flor en una meseta. Incluso en una tierra tan dura, la flor blanca floreció de manera digna.

«Ese debe ser Violant Lesserhain ...» No le tomó tiempo a Legion entender esto.

Claramente había heredado la belleza de su madre, la duquesa Viola Lesserhain. Su porte fue refinado, ilustrando el linaje de su familia real.

A decir verdad, Legion no tenía muchas esperanzas para Violant al principio. Nunca había encontrado ningún rumor decente sobre Violant en la residencia del duque o en la ciudad de Nada. Incluso su hermano mayor, Rupheus, lo insultaba con valentía, llamándolo "hermano incompetente" y "basura".

Vio era conocido como el hermano pequeño sin talento en artes marciales o magia espiritual. El hecho de que lo hubieran ahuyentado a un pueblo rural era un secreto a voces en el pueblo de Nada.

Por eso, las expectativas de Legion para Violant eran considerablemente bajas. Sin embargo, no importa cuán maleducado y estúpido sea su empleador, a Legion no le importaba siempre y cuando tuviera un poco de sentido común y ética laboral. Sin embargo, Vio superó sus expectativas en un grado tan alto, confundiéndolo. Tanto así que Legión casi se había olvidado de respirar mientras miraba a Vio.

En ese momento, esa mirada púrpura aterrizó en su dirección. Vio, sorprendido, abrió mucho los ojos. Palideció como si hubiera visto un fantasma y se tambaleaba. Un grito salió de su garganta mientras se agachaba en el lugar.

¿Vio a Legion como un ladrón? No sería extraño que lo hiciera. El caballero viajó desde Nada a caballo durante una semana, por lo que se dio cuenta de lo sucio que parecía.

-¡Maestro!

La mujer de la raza de las bestias sujetó suavemente a Vio por los hombros y lo escondió detrás del escritorio. Cuando se dio la vuelta, respiró hondo. Gritó con una voz sorprendentemente fuerte: -¡Oigan, quién sea! ¡Hay un intruso! ¡Por favor vengan!-

Sus manos se volvieron puños frente a ella y tomando una postura ofensiva. Legion reconocía la postura. Era de combate cuerpo a cuerpo utilizada por los sacerdotes para proteger su santuario.

«Esto no es bueno» No importa cómo lo viera, ella era experta en artes marciales espirituales.

Pero Legión no podía escapar. Si huía ahora, sería considerado su enemigo. Se apresuró a explicar: -Lamento haberlos sorprendido. Um, se me permitió apreciar el jardín ... -

-¡Las excusas no funcionarán!-

En un abrir y cerrar de ojos, la mujer bestia se arrojó sobre Legión; nunca había esperado que ella fuera tan rápida.

-¡El enemigo del Maestro es mi enemigo! ¡Come esto!-

Debido a su indecisión, no tuvo la oportunidad de adoptar una postura defensiva. La mujer bestia le dio una patada en la cara con toda su fuerza, enviándolo a volar lejos del jardín.


 

NOTAS DEL TRADUCTOR: 

1. Literalmente la ciudad se llama "Nada"

 

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