No.4 - Yoshino Chiaki no baai
Volumen 2 de Sekaiichi Hatsukoi: Yoshino Chiaki no baai. Numero 4.
No.4 - Yoshino Chiaki no baai

Traducción Inglés-Español: Surisugoi / Ninoo-chan
Traducción Japonés-Español: SpaceCorpScans
“¿Qué les parece?” aun cuando Yoshino terminó de hablar, Yanase y las asistentes continuaron en silencio. Los hombros de algunas de las chicas temblaban mientras permanecían con la cabeza agachada.
Oh, ¿eh? ¿Pasa algo malo?
Él no creía que se debiera a que su propuesta no fuera muy conmovedora; probablemente el silencio se debía a que había acertado con la historia, pero de repente, estallaron en carcajadas.
“¡De ninguna manera! Eso es muy raro. ¿Realmente hablas en serio?”
“¡Jajajaja! ¡Eso nunca sucedería en la vida real! ¡Yo vomitaría si mi novio me dijera eso!”
“Esto apesta, hasta para un manga para chicas. En todo caso, alejaría a las lectoras.”
Yoshino se dio cuenta de que ninguno se había conmovido, en vez de eso, se estaban riendo.
“Bu-bueno, ¡es solo un ejemplo!”
“Aunque sea un ejemplo, es algo en lo que pensaste, ¿cierto? ¡Oh, vaya! Esto es gracioso.”
“¡Qu-! ¡No es tan gracioso, ¿ok?!” Yoshino se defendió molesto, pero las asistentes no le hicieron caso y siguieron riendo.
¡Estúpido Tori! ¡Se están riendo de mí por tu culpa!
Justo cuando maldecía en silencio a Hatori, escuchó su voz en la habitación. “¿A qué se debe tanta alegría?”
“¡¿T-Tori?!” dijo en sobresalto, sorprendido de su llegada.
¡En qué momento viene a aparecer! ¿A caso tiene alguna cámara oculta en alguna parte de esta habitación?
“Les traje algo para comer. Pensaba dejarles tomar un descanso ahorita, pero parece que ya se lo están tomando.”
“Gra-gracias. Ok, ¡todos vuelvan a trabajar! Tomaremos un descanso a las 3 en punto.”
Hatori no había escuchado de qué estaba hablando el grupo por estar ocupado enfocando su atención en las asistentes, pero una de ellas le informó felizmente. “Por favor, escucha esto, Hatori-san.”
“¿Qué pasa?”
El pánico de Yoshino aumentó al ver el interés de Hatori; como no podía cubrir completamente la boca de la chica, brincó de su silla y puso sus manos en las orejas de Hatori. “¡Oh! ¡¡No tienes que escucharlo!!”
“Yoshino, estás en medio. Bueno, ¿de qué se trata?” Hatori contuvo a Yoshino tomándolo de las manos. De esta forma, Yoshino no solo fracasó en cubrir las orejas de Hatori, sino que tampoco pudo escapar. Su nerviosismo aumentó y la asistente, suprimiendo su risa, reveló la idea que Yoshino había tenido.
“Yoshino-san tiene esta sugerencia para la trama de una historia futura: Él dijo, ‘¿Qué les parece una situación en la que el hombre diga ‘me entregaré a ti’ a alguien en su cumpleaños?’ ¡Eso nunca pasaría, ¿verdad?!
“…” La expresión de Hatori no cambió, pero Yoshino pudo ver la ligera contracción de su labio.
Está enojado, él definitivamente está enojado.
Tenía que continuar de alguna forma, por lo que buscó desesperadamente una excusa. “Bueno, ¡esto es solo una idea! ¡Yo también pienso que es demasiado rebuscado!”
“¿Rebuscado?”
“¡Ah! ¡No! ¡Quiero decir-!”
No solo tenía que darle una explicación a Hatori, sino que ahora también tenía que explicarle a sus asistentes. Yoshino estaba cavando su propia tumba y la anotación que hizo Yanase fue el golpe final.
“En serio, ¡eso nunca pasaría! ¡Solo imagina la cara que pondría quien dijera algo como eso!”
“-¡!”
Por si fuera poco, Yanase reía mientras miraba a Hatori, la expresión de éste se volvía más rígida.
¿Será posible que él sepa? No- no puede ser, ¡de ninguna manera!
Por un momento, su mente se llenó de ansiedad, pero se ordenó a sí mismo que dejara de pensar en cosas tan innecesarias. Con eso, Yoshino desistió de intentar dar alguna explicación.
Solo me dejé llevar y pensé que podría usarlo.
Debido a que llevaba mucho tiempo siendo autor de manga, pensaba que podría usar cualquier material con el que se topara; era casi como una enfermedad profesional. Cuando Yoshino bajó la mirada a su escritorio, recordó lo que había sucedido la mañana siguiente de aquella noche: Casualmente encima del escritorio reposaba el reloj de pulsera que Hatori le había dado como regalo.
Hace tiempo, durante una reunión, había visto este reloj en una revista mientras buscaba ideas para su historia. Al parecer, Hatori lo había recordado. “Te ayudará a cumplir con tus fechas límite”, dijo Hatori. Él era más tímido de lo que Yoshino había pensado.
Mientras recordaba distraídamente aquel evento, Hatori habló en su tono natural. “Es verdad. Es muy agrio para que sea material para una historia. Espero algo mejor la próxima vez.”
“¡S-sí! ¡Daremos lo mejor!”
Yoshino se sintió aliviado de que Hatori no estuviera enojado por casi haber sido usado como material para su historia, más bien, se sorprendió de ver esa sonrisa que pocas veces aparecía en el rostro de Hatori.
É-él no está sonriendo con sus ojos…
De alguna forma, tengo un mal presentimiento de esto.
Y, de hecho, Yoshino tenía una razón para estar asustado, porque algo definitivamente sucedería esa noche.
“Tengo hambre.”
Yoshino abrió sus ojos al sentir su estómago gruñir miserablemente. Mirando el techo, sintió que algo olía bien. El aroma de pescado asado y sopa de miso aumentó su apetito; no era de extrañarse que sintiera hambre. Aún medio dormido, se levantó lentamente y se dirigió a la mesa de café, ya preparada con el desayuno.
Se dejó caer y preparó sus palillos antes de darse cuenta que faltaba el plato más importante. “Arroz…”
Mientras su mirada vagaba en busca de su comida favorita, Hatori apareció desde la cocina con un plato con solo eso. “Te levantaste solo, ¿eh? Estaba a punto de ir a despertarte. Aquí tienes tu arroz.”
“Mm…” Yoshino tomó el plato y comenzó a comer.
“Olvidaste decirlo.”
“Itadakimasu…” Su cabeza pronto comenzó a aclararse y después de tragar bocado, notó que Hatori estaba preparando té verde.
“Oh, Tori. Buenos días.”
“Buenos días. Así que ya despertaste finalmente. Oh, ten cuidado de no derramar nada,” Hatori apuntó a las manos inestables de un Yoshino todavía medio dormido.
Yoshino asintió obedientemente y buscó la salsa de soya para cubrir su omelette; era su rutina hacerlo. “Bien. Oh, Tori, pásame eso.”
“Mm,” Hatori le pasó en silencio la botella de salsa de soya.
“Gracias.”
“Mastica tu comida.”
“Está bien.”
Siguieron comiendo en silencio durante un rato, hasta que Hatori comenzó a murmurar. “… hagámoslo mejor esta vez.”
“¿Eh? ¿Hacer qué?”
“Tu cumpleaños. Vamos a alguna parte a comer.”
“Tú ya me felicitaste. Hasta me diste un regalo y todo, así que no te preocupes por eso.”
“No es suficientemente bueno. Yanase te sorprendió con un pastel y vino, ¿cierto?
“¿Cómo sabes eso?”
Un profundo surco apareció en la frente de Hatori, tal vez al darse cuenta que la respuesta a su pregunta era correcta. “…”
“No fue gran cosa ni nada. Solo me dio un pastel pequeño y la gente del hotel nos llevó champán como parte del servicio.”
“De todas formas, quiero celebrarlo como se debe. Si no quieres comer fuera, podemos comer en mi casa. Cocinaré tu comida favorita.”
“¿Por qué no hacerlo en la mía?
Que Hatori cocinara en la propia casa de Yoshino era más cómodo para él. Hatori tenía todos los utensilios de cocina necesarios ahí, así que no había problema.
“No podemos.”
“¿Por qué?”
“Definitivamente, no podemos.”
Por alguna razón, Hatori era muy terco, pero Yoshino era flexible. “E-está bien entonces. Salgamos a comer a algún lado.” Miró su calendario y pasó la página al mes siguiente. “Umm, estoy ocupado con trabajo durante un tiempo, así que ¿qué te parece el 17 de abril?”
“¿Está bien? Ese es el día de la fecha límite.” Al escuchar la sugerencia de Yoshino, Hatori lo miró desconcertado.
“Está bien. La fecha límite es el 16, ¿no? Aun en el peor de los casos, definitivamente estaría libre la noche del 17.”
“¿Realmente está bien?”
Obviamente, Hatori sospechaba que Yoshino no cumpliría con la fecha límite. Yoshino también tenía dificultades para confiar en sí mismo, pero que Hatori no le tuviera fe suficiente era realmente molesto.
“Estás tan inseguro. En serio, ¡dije que está bien!”
“Está bien, te tomaré la palabra. Haré una reservación en un restaurante. ¿Qué te gustaría comer?” No se veía satisfecho, pero al parecer, lo había aceptado por el momento.
“Veamos… ¡de vez en cuando como una comida francesa completa!” Tenía el presentimiento de que podría conseguir algunas ideas para su próxima historia yendo a un restaurante de clase alta.
“Está bien. Haré una reservación para el 17 a las 7 en punto, así que asegúrate de cumplir con la fecha límite.”
“¡Eres tan molesto! ¿Realmente no puedes confiar en mí ni un poco?
“Pregúntatelo tú mismo.” Hatori respondió fríamente.
“Hmph, tengo trabajo que hacer una vez que llegue a casa. No hay ningún problema con el guión gráfico, ¿cierto?” Cambió de tema a propósito, sabiendo que no podía ganar esa discusión. La expresión de Hatori de alguna forma, mostraba inquietud pero Yoshino pretendió no haberlo notado y siguió hablando de trabajo.
Las preocupaciones de Hatori no habían sido en vano. El progreso del mes había ido bien al principio, pero a la larga, Yoshino se había retrasado como siempre y solo terminó el manuscrito al anochecer. Hatori lo había estado vigilando todo el tiempo y cuando Yoshino por fin terminó, llevó de inmediato el manuscrito a la imprenta.
¿Qué debería hacer? Ya son las 7 en punto…
No había nada más que hacer que cancelar la reservación en el restaurante. Si lo hiciera después, probablemente le cobrarían una cuota de cancelación.
“¡Argh! ¿Por qué siempre soy así?”
Yoshino estaba decepcionado, pero Hatori definitivamente estaba más molesto. Podría incluso estar enojado. Yoshino pensó profundamente en sus excusas, o más bien, disculpas antes de que Hatori regresara.
“¿Cómo está el manuscrito?” Yoshino preguntó preocupado.
Hatori se relajó con la pregunta. “Lo logramos de alguna forma.”
“Gracias a Dios… ¡Ah! Lo siento, no pudimos ir al restaurante. Si hay alguna cuota de cancelación, ¡yo la pagaré!” se inclinó profundamente con alivio. Estaba preparado para que el regaño de Hatori cayera sobre él, pero inesperadamente, Hatori habló con voz suave.
“Ayer cancelé la reservación en el restaurante, así que no hay problema. Creí que no lograrías terminar. Esto es lo que pasa cuando decides cambiar una escena en el último minuto. Planea mejor tu guión gráfico la próxima vez.”
“¡Urgh! Lo siento.”
Su voz no fue dura, ni siquiera al regañarlo, pero no se fijó en ello por mucho tiempo.
“Limpia la mesa.”
“¿Eh?”
“Esto es un regalo”, dijo Hatori sosteniendo una caja de pastel. “También estuve ocupado esta vez; no eres el único culpable. Permite que esta sea mi disculpa.”
Sintiéndose incómodo con Hatori siendo tan humilde, abrió la caja y vio que el pastel estaba completamente decorado con fresas. “¡Wow! ¡Qué genial! ¡No había visto un pastel como este en años!
Yoshino no podía ni siquiera imaginar qué cara habría tenido Hatori mientras compraba el pastel. Encima de todo, tenía una placa de chocolate que decía “Feliz Cumpleaños Chiaki”.
“¡Incluso para mi edad hay velas! ¿Cómo pudiste pedirle a los de la tienda que pusieran 29 velas- ¡ouch!
Un puño se estrelló en su cabeza. “Si no lo quieres, lo regresaré.”
“No, ¡lo quiero! ¿No vas a comer un poco? ¿Podemos comerlo ahora? Itadakimasu~” tomó rápidamente un tenedor y atacó. Había pasado un tiempo desde que había probado una crema tan dulce y fresca que no pudo evitar sonreír. Las fresas estaban aún más frescas de lo que esperaba y el pastel también estaba esponjoso. “¿Hm? ¿No vas a comer un poco tú también?”
“No. Puedes comértelo todo.” Hatori sacó una cerveza del refrigerador y se sentó a beberla en la mesa.
Se sintió raro con Hatori mirándolo, pero lo dejó pasar con tal de seguir comiendo.
“Debí haber comprado flores después de todo.”
“Te dije que no necesito esas cosas. ¿En dónde pondría algo como eso?”
“Pero aún así…” Por alguna razón, Hatori seguía insatisfecho.
Bueno, que no Tori es del tipo romántico ¿o qué? No esperaba que él quisiera que todo se hiciera a la perfección… ¿Es por eso que se convirtió en editor de manga para chicas?
Yoshino pensó durante un tiempo en maneras de animarlo y finalmente, se le ocurrió una idea. “Tori, hay algo que quiero.”
“¿Qué es?”
Mirando a Hatori con una expresión inusualmente seria, le dio una respuesta breve. “Un beso.”
“¿Yo-Yoshino?”
Mantuvo firme su mirada. “No necesito regalos. Solo quiero un beso tuyo en cada uno de mis cumpleaños. ¿Qué tal suena eso? Se me acaba de ocurrir, pero ¿crees que pueda usarlo en mi siguiente historia?”
“…”
“Si alguien dijera algo como esto en la vida real, podría hacer que la otra persona se alejara, pero está bien si es en un manga, ¿verdad?
Era vergonzoso para él pensar en esas cosas. Aunque se tratara de material para su historia, no soportaba decir cosas tan dulces como esas. Justo cuando se forzó a reír para ocultar esos sentimientos, Hatori lo tomó por detrás del cuello
“…”
“Mmph- mmm…” Hatori lo besó profundamente, en parte en venganza. “¡Ah! ¡¿Qué estás haciendo tan de repente?!”
“Tú me dijiste que lo hiciera.”
“¡Te dije que era material para mi manga! ¡Mm-!
“Esta es la segunda vez”, le advirtió Hatori con una expresión indiferente después de separarse del beso.
“¡Suficiente!”.
¡Esto no es gracioso!
Yoshino logró escapar del abrazo de Hatori y trató de ocultarse detrás del sofá, pero pronto se vio atrapado en los brazos de Hatori otra vez. “¡Gya! ¡Suéltame!”
“No huyas.”
“¡Es porque estás haciendo cosas raras!”
“Tú dijiste que querías que lo hiciera, ¿no?”
“¡Estaba bromeando!” reclamó frenéticamente, pero Hatori se rió en su lugar.
“Es mentira. Solo quiero hacerlo.”
“¡…!”
El corazón de Yoshino dio un salto y dejó de retorcerse. Hatori le susurró al oído suavemente.
“Feliz cumpleaños.”
“…Gracias…”
“Aún faltan veintisiete veces más.”
“…”
Se dijo a sí mismo que solo se estaba dejando llevar por la atmósfera y cerró los ojos.
En este momento, el ambiente en la tercera sala de conferencias de Marukawa Shoten es tan tenso que lastima. Todos trabajan silenciosamente con sus manos y solo el sonido de bolígrafos sobre papel y el de los tonos de los paneles recortándose resuenan en la sala. La fecha límite ya pasó, pero como en la imprenta estaban dispuestos a esperar, Yoshino y los demás se encerraron en la sala de conferencias y trabajaron seriamente en el manuscrito.
Primero, terminaré el borrador… no, debería entintar antes de hacer el borrador
de lo contrario, los asistentes no tendrán nada que hacer... Argh, ¿¡qué debo hacer!?
Yoshino se sintió irritado consigo mismo por ser tan indeciso. Estaba cansado y sin dormir, por lo que su capacidad para pensar fallaba y ni siquiera podía tomar decisiones simples.
Chiaki Yoshino, seudónimo, “Chiharu Yoshikawa” es un artista de manga shoujo que se enorgullecía de estar siempre en las listas de los más vendidos y quien incluso había logrado que su serie de manga fuera adaptada tanto a drama como a anime. Se interesó en dibujar manga desde que era solo un niño. Desde su debut como artista en la época en la que estaba en la universidad, había excedido muchos plazos, pero esta era la primera vez que se encontraba en una situación tan terrible. Este era el verdadero Yoshino, ni siquiera se imaginarían que llegaría el día en que él y su equipo se verían obligados a encerrarse en la sala de conferencias de la editorial y dibujar desesperadamente para terminar a tiempo.
- Yoshino, ¿cuántas páginas del manuscrito aun tienes en blanco?,
Hatori Yoshiyuki, el editor a cargo de Yoshino, preguntó mientras borraba. Aunque por lo general vestía de manera elegante, hoy no llevaba el saco de su traje. Su corbata estaba aflojada y se había remangado su camisa blanca.
Aww ... incluso Tori luce terrible...
Ahora que lo pensaba, probablemente era la primera vez que veía a Hatori (su amigo de la infancia con quien creció, volviéndose tan cercanos como hermanos) lucir tan exhausto. Fue por eso que cuando pensó que él era la causa, el corazón le dolió de remordimiento.
Estaban en un momento realmente crítico, por lo que cuando Yoshino dijo "Mis habilidades de dibujo apestan en este momento”, apareció Hatori, quien se había propuesto hacer las tareas del hogar, comprar y cocinar cuando fuera necesario. Esa vez también habían llegado los asistentes de Yoshino ya que no podían ignorar las circunstancias. Probablemente le dijeron a Hatori que solo se encargara de borrar; aun así, Yoshino estaba muy agradecido con él, ya que Hatori podía hacerse cargo de muchas tareas a la vez.
- ... Ocho ... no, quedan siete...,
Yoshino contó las hojas del manuscrito aun en blanco que estaban acomodadas a su lado y habló con gran esfuerzo. Incluso hablar era difícil en ese momento.
- Ya veo. Has avanzado mucho. Falta un poco más, así que resiste.
- Sí…
En ese momento, las palabras de aliento de Hatori le entraron por un oído y salieron por el otro. Definitivamente no faltaba un poco más.
Tori también se escucha cansado...
Pero eso era de esperar, ya que al igual que Yoshino, Hatori también había tenido solo una hora de sueño durante los últimos días. Y aun así, Hatori le daba ánimos a Yoshino, algo que éste le aplaudió. Los párpados de Yoshino se sentían pesados y su mano se sentía rígida mientras sostenía su portaminas. Aunque siguió trabajando, todavía quedaban páginas del manuscrito en blanco. No podía ver el futuro por delante. Esto parecía como si fuera a continuar por la eternidad.
Nada de esto habría sucedido si no hubiera aceptado hacerlo en aquel momento... El arrepentimiento cruzó por su cabeza, pero ya era demasiado tarde. El motivo por el que estaba aún más al límite de su ingenio ahora de lo habitual era porque había tomado un encargo urgente.
Yoshino tomó esa decisión, por lo que sabía que no tenía derecho a quejarse, pero por lo menos, quería maldecirse por pensar en aquel momento que podía hacerlo. La autora que se suponía que debía dibujar la portada de la revista y la página de inserción a color fue hospitalizada debido a que se enfermó repentinamente, por lo que Yoshino fue una de las personas a las que se le pidió que lo hiciera en su lugar.
Una escritora novata pero ya popular se encargó de la página de inserción a color, pero la portada es la atracción principal de la revista y, obviamente no se le podía confiar a un novato, por lo que Hatori entre disculpas, le pidió a Yoshino que lo hiciera.
Ese día, después de aparecer finalmente en el café y llegar a la mesa de Yoshino, Hatori comenzó a hablar preocupado...
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *
- Yoshino, tengo algo que pedirte.
Para alguien que había ido solo a discutir la trama de la historia, Hatori tenía una expresión demasiado seria en su rostro y esto preocupó a Yoshino. Parecía que tenía algún tipo de petición que era difícil de hacer.
- ¿Por qué tanta formalidad...?
- La verdad es que... quiero que dibujes la portada del próximo número.
- Cuando dices próximo, te refieres a la publicación dentro de dos meses, ¿verdad?
- No, el número del mes que viene.
- ¿¡Eh!? ¿¡Estás bromeando!? ¡El plazo para la entrega de la portada de la edición del próximo mes está a la vuelta de la esquina! Es decir, Sasahara-sensei debió habernos avisado, ¿cierto?
- Sasahara-sensei se enfermó y está hospitalizada. Tuvieron que realizarle una cirugía de emergencia y no sé cuándo le darán de alta.
- Ci-cirugía…
Yoshino tragó saliva al escuchar tales noticias de Hatori. Muchos artistas de manga habían destruido en gran medida su salud cuando eran jóvenes debido a que llevaban un estilo de vida desordenado. Por eso Yoshino se sintió muy identificado. Por si fuera poco, no se sabía cuándo sería dada de alta del hospital, lo que significaba que su trabajo ya no se publicaría en la revista. Seguramente ella misma estaba muy arrepentida. Yoshino no la conocía personalmente, pero le gustaba su trabajo y lo esperaba con ansias en cada número. Como lector y como artista colega, quería ayudarle pero sentía que no tendría tiempo, por lo que no podía acceder fácilmente a esa solicitud.
- Comprendo la situación pero sabes mejor que nadie que aún tengo que hacer mi manuscrito, ¿cierto? Si me alcanza el tiempo, tomaré ese trabajo, pero en este momento es prácticamente imposible para mí.
Ese mes tendría que hacer la portada de la revista y la del CD drama, por lo que sentía que ya se había retrasado con el guion gráfico. Si tomaba otra asignación, había la posibilidad de que no terminara el manuscrito a tiempo y justo eso era lo más importante.
- Sí, pero no tengo a nadie más a quien pedírselo, solo a ti.
- Tori…
- Te lo suplico,
Dijo Hatori, colocando sus manos en sus rodillas e inclinando su cabeza profundamente.
Siento que la última vez que tuvo una expresión tan preocupada en su rostro fue en el verano del año pasado cuando me dijo “te amo”…
Yoshino miró en silencio la inusual imagen de Hatori levantando la cabeza.
- Entonces, Yoshino, ¿no lo harás?
- … ¡Ugh…! Está bien, lo entiendo; ¡Lo haré! ¡Pero solo este favor!
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *
Involuntariamente, Yoshino estuvo de acuerdo cuando Hatori agachó su cabeza hacia él, pero incluso en circunstancias habituales, apenas terminaba a tiempo su manuscrito, por lo que, con toda honestidad, no tenía ninguna confianza en sí mismo de que fuera a terminar a tiempo ahora más que en otras ocasiones. Efectivamente, su agenda era apretada y estaba sufriendo tanto que sentía que iba a morir. La portada de la revista tomó mucho tiempo, pero la razón principal por la que se retrasó con el manuscrito fue porque no terminó el guion gráfico como esperaba.
¡Oh no! Mi mano está comenzando a sentirse débil.
Dejó el bolígrafo por un momento y abrió y cerró su mano en repetidas ocasiones. Mientras lo hacía, la sangre regresó a su mano y se sintió un poco más cómoda. Era muy difícil mantenerse despierto, porque tenía la cabeza nublada. Yoshino no quería quejarse, por lo que ocultó el hecho de que estaba resfriado, tenía fiebre y se sentía muy mal.
Sin embargo, no quería rendirse con el manuscrito. Habiendo agotado prácticamente toda su fuerza física y de voluntad, Yoshino se esforzaba únicamente por orgullo.
- Oye, Yoshino, tu cara está roja, ¿estás bien?
Hatori sonó preocupado mientras le entregaba a una de las asistentes la copia de una página del manuscrito a la que le acababa de borrar las líneas, pero en ese momento, no tenía sentido que Yoshino dijera: "En realidad, tengo fiebre..."
Por lo que dijo:
- Estoy bien, estoy bien. Probablemente solo sea la falta de sueño.
- Discúlpame por hacer que te sobre esfuerces.
Por la mirada en el rostro de Hatori, Yoshino entendió que éste estaba culpándose. Sin querer preocupar a Hatori, que se estaba esforzando tanto como él mismo, Yoshino se recompuso y respondió con un tono de voz animado.
- No tiene caso decir algo así ahora. Toma, borra este también.
Ocultando que se sentía enfermo, le entregó a Hatori una página del manuscrito que acababa de terminar de entintar. Hatori la tomó a modo de disculpa, revisó que la tinta estuviera seca y comenzó a borrar con cuidado. A pesar de que los asistentes habituales de Yoshino ayudaron con el manuscrito, al igual que Hatori, quien estaba libre de su trabajo como editor, las esperanzas de terminar el manuscrito aún estaban muy lejanas.
Si tan solo Yuu estuviera aquí en este momento… No, ¡decidí no volver a depender de él!
En realidad, en ese momento estaba en medio de una mini guerra fría con su asistente principal, Yuu Yanase. Por lo que no lo había visto en un tiempo y no lo llamó para pedirle ayuda, ya que sería incómodo. Yanase estaba enojado por lo que había sucedido recientemente en su viaje a las aguas termales. Habían ido ahí por el cumpleaños de Yoshino, pero sucedieron muchas cosas y sin pasar la noche, Yoshino dejó a Yanase y se fue a casa.
Yoshino sabía que él había sido el del error y quería disculparse, pero Yanase siguió comportándose de manera hosca diciendo “¡Olvídalo!”, lo que hizo que Yoshino se enojara y a raíz de ello, se dejaron de hablar. Debido a la ausencia de Yanase, no lo estaban pasando muy bien durante ese momento crucial. Aunque sabía que la situación mejoraría un poco si Yanase estuviera ahí, no quería ser el primero en disculparse. Ese momento era casi tan malo como tener tanto trabajo en un día en el que siente que no le alcanzan las horas, pero tenía un orgullo qué proteger.
¡Terminaré esto, aunque Yuu no esté aquí...!
Justo después de jurar aquello y de hacer un trazo con la punta de su pluma en el papel del manuscrito, escuchó un pequeño golpe en la puerta. El Jefe de Edición del Departamento Emerald, Masamune Takano se asomó en la sala de conferencias luego de abrir cuidadosamente la puerta. Llevaba termos metálicos, vasos de papel y una bolsa de la farmacia.
- Traje café. También bebidas y gelatinas energéticas, así que, por favor pídanme lo que prefieran.
Parecía que había pasado a comprar mientras había salido a hacer una diligencia. Todos se sintieron apenados de hacer que el editor encargado hiciera tal cosa, pero al mismo tiempo, se sintieron agradecidos.
- Takano-san, gracias, no tenía qué hacerlo…
Yoshino miró hacia arriba, agradeciéndole y Takano le devolvió una sonrisa amable. No importaba qué tan difícil era la situación en la que estaban, solo esta persona mantenía un semblante calmado y eso era admirable.
- No, está bien, puedo hacerlo ya que estoy desocupado. Además, esto fue un favor enorme que le pedimos, así que, dígame si hay algo más en lo que pueda ayudar. También los demás, no duden en hacerlo.
- Um, disculpe, ¿me podría dar un poco de café…?
- Ah, a mí también, por favor.
Ante las palabras de Takano, las asistentes levantaron las manos tímidamente.
Las chicas debían estar en su límite también. No quería forzarlas a quedarse despiertas toda la noche y cuando esto terminara, tampoco tendrían unas vacaciones decentes.
De cualquier forma, en esta ocasión ellas habían ido a ayudarle sin ninguna queja. Nunca podría agradecerles lo suficiente por ir a ayudarle en cada ocasión, aun cuando este no era su trabajo permanente.
- Ah, um, yo lo haré.
Sin embargo, Takano detuvo a Onodera, quien se había ofrecido a servir el café.
- Lo haré yo. Tú sigue con lo que estás haciendo. No tiene caso que también te encargues de esto.
- Está bien.
Onodera regresó a su asiento y se dispuso a seguir coloreando los espacios en blanco. Había dicho que no había hecho este tipo de trabajo antes, pero resultó ser muy hábil con las manos y logró terminar mucho más de lo que se esperaba.
- ¿Cómo vas, Hatori?
Cuando Takano terminó de repartir café a las asistentes, se dirigió a Hatori. Después de que éste terminó de borrar, había comenzado a realizar la fotocomposición.
- Todavía no termino. ¿Cómo van por allá?
Hatori probablemente se refería a las negociaciones con la imprenta. Hacía no mucho tiempo, Takano había dicho que saldría para encargarse de algo y esa debió haber sido la razón.
- Dijeron que el tiempo límite es mañana a las 8 a.m.
Yoshino, quien estaba escuchando, se sorprendió al escuchar la hora que Takano mencionó. Si tenía que estar a las ocho de la mañana, ¿no significaba que solo les quedaban seis horas?
¡Maldición! ¿Por qué mi mano no se mueve más rápido?
Yoshino movía desesperadamente su mano sobre el papel mientras los miraba de reojo, al tiempo que se preguntaba si debían dejarlo o proponer que publicaran la parte que ya habían terminado. De cualquier manera, parecía que todos habían llegado a su límite. Cuando calculó las horas que les quedaban, supo que definitivamente, no lo terminarían a tiempo. Era imposible, aunque trabajara a su ritmo más rápido.
Yoshino apretó los dientes, enojado ante lo débil que era. Si rechazaban el manuscrito, Hatori probablemente se culparía a sí mismo por pedirle que hiciera este trabajo imprevisto, y sus lectores, quienes esperaban ansiosamente el nuevo capítulo, estarían decepcionados. De ninguna manera quería defraudarlos. Sus ojos ardían de arrepentimiento, pero llorar no solucionaría nada. Justo cuando mordía sus labios y se aferraba desesperadamente a no rendirse, se abrió la puerta de la sala de conferencias sin ningún aviso previo.
- Con permiso.
- ¿Eh?
Yoshino volteó de manera involuntaria ante el sonido de aquella voz familiar y juraría que había visto un rostro que ya conocía. Al no esperar que esta persona apareciera, Yoshino se quedó boquiabierto sin darse cuenta. Parpadeó incrédulo de lo que estaba viendo y se frotó los ojos, pero la persona frente a él no desaparecía.
- ¿P-por que Yuu está…?
- ¿Qué? ¿Todavía no terminas? A ver, dame todo lo que necesite fondo. Me encargaré de eso, así que enfócate en tu trabajo.
Espetó Yanase mientras se quitaba la chaqueta y se sentaba en una silla. Yoshino miró involuntariamente a Yanase, quien sacaba las herramientas de su bolsa.
- ¿Cuál es la situación?
- Se han completado diez páginas del manuscrito, pero todavía quedan siete en blanco.
Respondió Hatori a la pregunta de Yanase. De todos en la sala de conferencias, la única persona sorprendida por la llegada de Yanase era Yoshino.
- Quienes no estén ocupados en este momento, muéstrenme lo que llevan hecho. Lo revisaré.
De repente, mientras Yanase daba indicaciones como siempre, Yoshino le preguntó:
- ¿Por qué… no me llamaste…?
- Deja de lloriquear y sigue trabajando. Responderé tus preguntas más tarde.
- E-está bien.
La orden de Yanase fue razonable. En ese momento, terminar el manuscrito era la máxima prioridad. Yoshino se recompuso y se concentró en el manuscrito.
* * * * * * * * * *
- ¡Buen trabajo, lo hiciste muy bien!
Le agradeció Hatori mientras colocaba todas las páginas del manuscrito completas y revisadas en un sobre. Yoshino finalmente se relajó al escuchar aquellas palabras.
- Mmm, tú también ayudaste, Tori. Gracias.
- Este es mi trabajo. Bueno, me ocuparé de esto.
- Sí. Te encargo el resto…
Los últimos retoques, al igual que la fotocomposición se habían completado y ahora Hatori se dirigía a la imprenta con el manuscrito terminado en sus manos. Después de ver salir a Hatori, Yoshino chocó su cabeza contra el escritorio.
- ¡Realmente lo logramos…!
Mientras trabajaba en ello, seguía pensando que no lograrían terminarlo, pero de alguna manera, lo hicieron. Todo fue gracias a todos los que le ayudaron. Para ese momento Takano había regresado a sus deberes habituales, una vez que confirmó que el manuscrito estaba completo y a salvo y que las únicas personas que permanecían en la sala además de Yoshino, eran las asistentes, el editor novato Onodera y Yanase. Aunque las asistentes estaban felices de haber terminado el manuscrito a tiempo, todos estaban exhaustos y tenían una expresión de vacío en sus rostros. Después de cada fecha límite, pensaba que no podría ser peor, pero esta vez había sido tan caótica que se llevaba el premio a la peor fecha límite.
- Buen trabajo todos. En verdad, muchas gracias. Oh, y gracias también, Onodera-san.
Dijo mientras hacía una profunda reverencia hacia Onodera, quien estaba de pie a su lado.
- No, lamento no haber sido de mucha ayuda…
- Eso no es verdad. Realmente nos salvaste…
En un principio, Yoshino iba a pagarle por trabajar como su ayudante, pero no importa qué tanto haya ayudado a Yoshino, el editor decía “es mi trabajo” y no aceptó el dinero.
Él siempre le preguntaba a Hatori qué podría darle en agradecimiento, pero la respuesta de Hatori siempre era “¿qué tal si dibujas el manuscrito a tiempo la próxima vez?”
- Me alegra mucho que diga eso. Oh, debe tener hambre, ¿cierto? Iré a comprar algo.
- ¿Eh? No, estoy bien. Debes estar cansado también, Onodera-san.
- Cerca de aquí abrió una tienda que vende onigiris deliciosos. Iré a comprar algunos para todos, ¿está bien?
Dijo Onodera y de inmediato salió de la sala de conferencias. Él también debía estar bastante agotado, por lo que Yoshino se sintió apenado por hacer que se preocupara por todos ellos. Hablando de estar apenado, también tenía que disculparse con Yanase y nerviosamente comenzó a hablarle mientras Yanase recogía todo rápidamente.
- Gracias a ti también, Yuu. Nos salvaste por mucho.
- No es nada, es mi trabajo.
Respondió, lo que deshizo un poco la incomodidad pero su respuesta seguía siendo fría.
¿Cómo es posible que siga enfadado…?
Pensó, pero si lo decía en voz alta, perdería la oportunidad de arreglar las cosas. Justo cuando se mantuvo bajo control y buscó en su cerebro algún tema del que pudieran hablar, Yanase fue el primero en disculparse.
- Mi comportamiento fue infantil. Lo siento.
- ¿Eh? Ah, está bien.
Parecía que al igual que Yoshino, Yanase también se sentía incómodo. Probablemente estaba actuando de forma fría para ocultarlo.
- Me voy entonces.
- ¿A dónde irás?
- A la casa de Nakajima-sensei. Me rogó entre lágrimas que regresara en cuanto terminara aquí.
- ¡¿Eh?! Deberías descansar un poco al menos…
Parecía que, aunque acababa de pasar por una fecha de entrega, tenía que ir a trabajar sin siquiera un momento de descanso.
- Ellos también tienen el tiempo justo para la fecha de entrega, así que no hay nada que pueda hacer. Nos vemos, Chiaki. Descansa bien hoy.
Mientras Yanase se iba, Yoshino lo miró atónito, de la misma manera en la que lo había mirado cuando llegó pero luego escuchó a sus asistentes suspirar con pesar. Sin querer, Yoshino escuchó su conversación.
- Ah, Yanase-san se fue.
- Hoy no volvimos a platicar mucho con él.
- No hay nada que podamos hacer. El trabajo es trabajo…
- Pero tú eres quien lo lamenta más, ¿no es así, Nozomi?
- ¡E-eso no es verdad…!
Exclamó nerviosa la asistente más joven, Nozomi, quien se les había unido el año pasado.
¿Por qué habría de lamentarlo?
Normalmente, las chicas y Yanase no hablaban de manera informal, por lo que no parecía que fueran buenos amigos. Las chicas tampoco mostraban mucho interés en mangas, por lo que, al parecer, no había mucho de lo que pudieran hablar. Mientras Yoshino escuchaba sorprendido, las chicas continuaron platicando acerca de Yanase.
- Pero Yanase-san es tan asombroso como esperaba. Sus indicaciones son precisas y aunque trabaja rápido, lo hace a la perfección.
- Esa es exactamente la razón por la que es un super asistente. Si tan solo yo pudiera dibujar fondos como los suyos… oh, además, cuando Yanase-san está aquí, la atmósfera cambia, ¿no creen?
- ¡Sí, sí cambia! Cuando siento que ya no puedo más, en cuanto Yanase-san aparece, siento como si todo fuera a estar bien o más bien, siento que me da ánimos…
Dijo Nozomi con una expresión confusa en el rostro y en respuesta, las otras dos empezaron a molestarla.
- ¿No lo estás halagando demasiado?
- Puedo asegurar que te comportas diferente cuando Yanase-san está aquí.
- Si tanto te gusta, deberías confesártele
- ¡¿Eh?! Nozomi-chan, ¡¿te gusta Yuu?!
Estaba tan sorprendido con la plática de las chicas que no pudo evitar decir eso en voz alta.
Nozomi avergonzada agachó la cabeza y las otras asistentes parecieron sorprenderse más por Yoshino.
- ¿Sensei, no se había dado cuenta?
- Era algo tan obvio
- Bueno, era de esperarse, ¿no es así? Sensei es una persona sensible, pero un poco torpe para estas cosas… -suspiró Rie, quien llevaba más tiempo siendo su asistente-.
- T-torpe, dices…
Ciertamente, él no prestaba mucha atención a cómo las personas se comportaban a su alrededor, pero que sus asistentes pensaran que es “torpe” ¡era algo que no se esperaba en lo absoluto!
- ¡Esperen…! ¡Haruka-san, Rie-san, por favor no digan cosas innecesarias! ¡No es así!
Haruka siguió presionando a la nerviosa Nozomi con preguntas. Parecía que Nozomi no podía enfrentarse a sus senpais, ya que ellas habían sido quienes le habían enseñado las técnicas de su trabajo como asistente.
- ¿Entonces, qué es?
- L-lo respeto… o más bien, ¡¡lo admiro!!
- ¿Y cuál es la diferencia?
- ¡E-es…!
Ahora el mismo Yoshino estaba convencido de Nozomi, quien se veía realmente avergonzada.
Ah… ya entiendo. Viéndolo de esa forma, ella realmente se comporta diferente.
Ahora que lo pensaba, cada vez que ella tenía dudas, normalmente le preguntaba a Yanase y no a él; y cuando hacía dulces, le ofrecía primero a Yanase.
- Oh sí, siempre he querido preguntar esto, ¿Yanase-san está saliendo con alguien? Sensei, usted es su amigo de la infancia, ¿cierto? ¿Acaso lo sabe?
- Mi amigo de la infancia es Hatori. Yuu fue mi compañero de clases desde la secundaria. Pero si quieren saberlo, ¿por qué no le preguntan directamente?
Respondió, poniendo a Rie en su lugar y todas tenían una expresión en su cara que decía “¡Debes estar bromeando!”
- ¡No puedo preguntarle eso! Sería difícil tocar ese tema con Yanase-san. Es decir, no es algo de lo que puedas hablar de manera casual…
- Pero eso es lo que le hace parecer estoico y atractivo, ¿no es así?
- Ja ja ja…
Se forzó a reír al ver lo mucho que se exaltaban las chicas. Hasta hacía un momento se había sentido agotado, pero recuperó los ánimos en el momento que escuchó el cotilleo.
Supongo que él parece estoico desde la perspectiva de una chica.
Yanase parecía atractivo, pero él simplemente era así. Pensaba que no tenía caso interactuar con personas o gastar energía en cosas que no le interesaban, por lo que no solía unirse a las conversaciones de otras personas.
- Entonces, ¿qué opina? ¿Cree que tenga novia?
- No, no creo que tenga en este momento. Primero que nada, parece que tiene mucho tiempo libre.
Yanase trabajaba como asistente prácticamente todo el mes y cuando tenía tiempo libre, se la pasaba en la casa de Yoshino o salían de viaje juntos, por lo que probablemente no tenía tiempo para encontrar pareja.
- ¿¡De verdad?! ¡Apuesto a que te alegra escuchar eso, Nozomi!
- ¡¡Haruka-san, dije que ya era suficiente!!
- ¡Lo sé, pero…!
Las asistentes estaban cada vez más emocionadas, por lo que no pudo mencionarles otro detalle de Yanase.
Dijo que hay alguien que le gusta, aunque… ah, como sea, se ve que se están divirtiendo.
Se habría sentido mal de decírselo al verlas tan emocionadas que decidió reservarse lo que Yanase le había confesado.
* * * * * * * * * *
- Bien entonces, buen trabajo.
- ¡Buen trabajo para ustedes también~! Volvamos a hacerlo bien el próximo mes.
- Sí. Definitivamente debemos asegurarnos de no atrasarnos la próxima vez.
- L-lo intentaré…
Después de comer el bento que Onodera les había llevado, las asistentes se retiraron. Yoshino se quedó solo en la sala de conferencias esperando a que Hatori regresara de la imprenta.
Hatori le había dicho que podía irse a casa pero Yoshino decidió que, en caso de que hubiera algún inconveniente con el manuscrito al momento de entregarlo, lo mejor sería que se quedara para que pudiera arreglarlo. Además, quería disculparse con Hatori, quien se había tomado la molestia de ayudarlo. El calendario de entrega se había alterado debido al trabajo que surgió de manera imprevista, pero debido a que él fue quien aceptó hacerlo, era el único responsable de haber entregado tarde el manuscrito.
Es decir, aunque me vaya a casa ahora, no creo poder dormir…
Había estado cansado, pero en ese momento, su cansancio parecía haber desaparecido. Seguramente debido a que había pasado varias noches despierto, su reloj interno estaba hecho un desastre y su sistema nervioso tampoco parecía estar funcionando bien. Mientras esperaba a Hatori, recordó la conversación que había tenido con sus asistentes.
- Así que Yuu tiene un amor no correspondido~ con que sigue siendo tan popular como siempre.
Yanase había sido extremadamente popular desde que eran estudiantes. El nivel de hostilidad de Yanase y Hatori era casi el mismo, pero Yanase le ganaba a Hatori en cuanto a tener chicas citándolo después de clases y dándole chocolates el día de San Valentín, incluso sus superiores varones le hacían favores. Sin embargo, no recordaba que Yanase le haya presentado a alguna pareja en especial, por lo que nunca había visto señales de que alguien así existiera en la vida de Yanase.
Me pregunto cómo es la persona que le gusta a Yuu.
Volvió a pensar en ello pero ni siquiera podía imaginarlo. Cuando estaban en el hotel, había dudado en preguntarle quién le gustaba, pero ahora eso realmente había comenzado a molestarle. Prácticamente, nunca habían hablado de cuestiones amorosas desde que eran estudiantes. Yanase parecía indiferente al respecto, pero era un hombre, por lo que seguro ya había tenido una chica o dos.
Oh sí, otra vez, ¿qué fue eso…?
De repente, Yoshino recordó lo que había presenciado anteriormente detrás del edificio de la editorial Marukawa cuando iba de regreso después de haber entregado el manuscrito. Parecía como si Hatori y Yanase estuvieran besándose en aquel día lluvioso. El paraguas cubría gran parte de sus siluetas pero sus rostros estaban tan cerca uno del otro, que no creía haberse equivocado al respecto.
Desde aquel incidente, Yoshino llegó a la conclusión de que Yanase y Hatori se gustaban, pero podría estar equivocado, ya que ambos lo negaron. Ninguno actuaba como si estuviera ocultando la vergüenza, pero Hatori le había dicho que conocía bien a la persona que le gustaba a Yanase. Por lo que quizá podría ser alguien del trabajo.
- Alguien a quien Hatori conoce muy bien, ¿eh? ¿Yo? ¡De ninguna manera!
Yoshino se río fuertemente ante el inquietante candidato que se le había ocurrido. Probablemente debido a que había estado despierto toda la noche, no estaba pensando bien. Sospechó que esa fuera la causa, de otra forma, nunca habría pensado en algo como eso. Intentó colocar a cada miembro del departamento editorial como un posible candidato para ser la pareja de Yanase, pero ninguno coincidía. Los otros trabajos que Yanase tenía como asistente eran con autores de manga shonen, por lo que no creía que ellos fueran conocidos de Hatori, quien es editor de manga shoujo.
Si tanto interés tiene en Yuu, simplemente debería salir con él.
Pensaba que Nozomi era una buena chica y que Yanase es un buen chico. Harían una pareja realmente bonita. Mientras pensaba en algo tan egoísta que no era de su incumbencia, Hatori apareció en la sala de conferencias.
- ¿Yoshino, no te has ido a casa?
- Ah, bienvenido. ¿Recibieron el manuscrito sin problemas?
- Sí, de alguna forma lo logramos gracias a lo mucho que te esforzaste -dijo con una sonrisa cansada en su rostro- y de repente, Yoshino se sintió nervioso.
Normalmente, Hatori permanecía enfadado en silencio después de cada vez que Yoshino excedía la fecha límite, por lo que el que Hatori lo elogiara, lo confundía.
- ¿D-de qué hablas? -abrió sus ojos en sorpresa ante las palabras extrañamente amables de Hatori-.
Aunque siempre tenía una expresión en su cara que parecía querer decir “¡Eres un mangaka inútil que siempre excede las fechas de entrega!”, Hatori seguía disculpándose con Yoshino, quien estaba confundido y no podía creer lo que estaba escuchando.
- Realmente lamento mucho lo de esta vez. Te pedí que hicieras algo irrazonable, y por eso…
- Está bien. Logramos terminarlo.
Detuvo rápidamente a Hatori quien intentaba disculparse de nuevo. Le hacía feliz que le agradeciera, pero se sentía incómodo con esas palabras porque no estaba acostumbrado a escucharlas. Para disimularlo, Yoshino comenzó a fingir que ya se iba a casa de una manera muy obvia.
- Umm… supongo que ya me voy entonces.
- Espera, te pediré un taxi -dijo Hatori- y sacó su teléfono.
Pero la estación del tren no estaba tan lejos y por lo regular, se mareaba en los autos, por lo que, honestamente, no quería irse en taxi.
- Oh, no lo necesito. Quiero ir de compras en mi camino a casa y tampoco es media noche, así que puedo irme en tren… ¡Ngh!
Yoshino se levantó mientras declinaba la oferta de Hatori ya que no tenía por qué preocuparse tanto por él, pero en el momento en el que se puso de pie, su visión se nubló y de manera involuntaria, apoyó sus manos sobre el escritorio. Su cabeza latía dolorosamente y de repente sintió un fuerte dolor de cabeza.
- ¡¿Estás bien, Yoshino?!
- E-estoy bien…
De alguna forma, logró responderle con una sonrisa a Hatori, quien había sujetado rápidamente a Yoshino, pero no podía hacer nada con el incesante dolor de cabeza. Debido a que su cabeza vibraba cada vez que hablaba, no pudo continuar hablando.
Siento que mi cabeza va a estallar.
Se sentía como si el interior de su cabeza estuviera flotando. Estaba perdiendo el equilibrio, todo a su alrededor comenzó a dar vueltas y sintió ganas de vomitar. Yoshino apretó los dientes y soportando la mala condición de su cuerpo, trató de no pensar en el dolor.
- No te ves nada bien. Lo sabía, no te sientes bien, ¿verdad? Olvida el taxi, yo mismo te llevaré a casa. Espera un momento.
Hatori intentó hacer que se sentara de nuevo, pero Yoshino ya no pudo sostenerse más. Dejó que la gravedad hiciera su trabajo y colapsó en el piso.
- ¡¿Yoshino!? ¡¡Oye, Yoshino!!
- …
Escuchó la voz alterada de Hatori, pero ni siquiera pudo responder.
Oh, sí… tenía un resfriado, verdad…
Lo había olvidado por completo debido a la alegría que le había provocado el haber terminado el manuscrito, pero eso no podía aliviar un resfriado. Aquel pensamiento tonto surgió en la cabeza de Yoshino mientras perdía el conocimiento.
-… Tengo hambre…
Yoshino abrió los ojos al escucharse a sí mismo hablar inconscientemente y escuchó a Hatori reír sorprendido.
-¿Cómo es que eso es lo primero que dices en cuanto despiertas?
Miró alrededor pensando en lo que Hatori le acababa de decir, pero algo parecía extraño. Estaba en su habitación, en su propia casa. ¿En qué momento había regresado y cómo se había metido a la cama? ¿Por qué estaba Hatori ahí? ¿Qué había pasado?
Yoshino buscó en su memoria y recordó que se había desmayado en la sala de conferencias de la editorial Marukawa.
-¿Colapsé, verdad? ¿Estoy en casa, cierto?
-Esta es definitivamente tu casa y estás en tu propia cama.
-¿Cómo llegué aquí?
-Yo te traje. Aunque fue algo difícil después de que te desmayaste. Te llevé al hospital más cercano, te revisaron y dijeron que esto sucedió porque estabas enfermo, con sobrecarga de trabajo y no habías dormido lo suficiente, así que te colocaron una intravenosa.”
-Ugh… te causé problemas…
Se sintió mal de escuchar a Hatori decirle lo que había pasado. Como si el problema con el manuscrito no hubiera sido suficiente, ahora parecía que le había causado aún más problemas.
-Dormiste cerca de dos días completos; entre ratos te despertabas para pedir agua.”
-¡¿T-tanto tiempo?!
Se sorprendió de escuchar que había dormido durante dos días, pero, al mismo tiempo, entendió que quizá era por eso que ahora se sentía mejor. Parecía que su fiebre había bajado y el terrible dolor de cabeza también se había ido.
-¿Cómo te sientes?
-Estoy totalmente bien ahora. Mi cabeza ya no duele y ya no me siento cansado.
En cuanto dijo eso, su estómago gruñó. Al escucharlo, Hatori soltó una risilla y se levantó.
-Espera un momento. Voy a prepararte algo.
Hatori fue a la cocina dejando a Yoshino solo mientras miraba alrededor de la habitación. Lo que vio le sorprendió. Al lado de la cama había una sábana y una bolsa refrigerante. También había una laptop y algunos documentos, como si alguien hubiera estado trabajando hasta hace un momento. Una botella de bebida energética medio vacía tenía una pajilla saliendo de ella de la que probablemente, el propio Yoshino había estado bebiendo.
¿Será posible que él ha estado cuidándome todo este tiempo…?
Entonces notó que estaba usando su pijama, seguramente ha de haber estado sudando debido a la fiebre, por lo que debería estar pegajosa, pero no lo estaba. Hatori debió haberle cambiado de ropa y secado el sudor de su cuerpo. Bajó nerviosamente el futón para mirar el patrón de su ropa interior y vio que era diferente al que recordaba.
- Debe ser una broma…
Aunque era algo que se tenía que hacer, se sintió muy avergonzado cuando se imaginó cómo fue que debió haber hecho todo eso.
Él parece más mi madre que mi novio…
De hecho, ni siquiera su propia madre se preocupaba tanto por él. ¿Cómo podría volver a mirar a Hatori a la cara después de algo como eso? Sin embargo, él y Hatori habían estado saliendo durante un año ya, por lo que no debería sentirse avergonzado porque Hatori lo viera desnudo. Seguramente, el motivo por el que esto le hacía sentirse “mal” era porque cambiarle de ropa mientras estaba inconsciente no era lo que alguien consideraría ideal de lo que es “estar saliendo”.
¿Ya pasó un año…?
Sintió que cuando estaba a principio de sus veintes, el tiempo no pasaba tan rápido como ahora. Esos últimos años se habían ido en un parpadeo. Normalmente, una vez que una pareja comienza a salir, pasan los primeros días constantemente juntos y tienen muchas citas, pero él sentía que no había visto a Hatori más de lo habitual, mucho menos, constantemente.
Cada vez que veía a Hatori era solo para reuniones de trabajo o cuando se acercaba la fecha límite. Eso no tenía nada de sensual. Si contara con las manos las veces que habían dormido juntos, le sobrarían dedos. En ese sentido, esa cantidad no cambiaría, a menos que se tomara en cuenta los toqueteos.
Ah, pero…
Hatori ahora lo miraba con más ternura que antes. Yoshino había notado que, de alguna manera, ahora lo miraba con dulzura, algo que por lo regular, le provocaba que involuntariamente desviara la mirada. Cuando miraba esos ojos, sentía que su pecho se oprimía. Probablemente porque los ojos de Hatori expresaban sus sentimientos de manera más clara de lo que hacía con palabras. Pero Yoshino sentía que no correspondía a esos sentimientos. Le gustaba Hatori. Quería que se quedara a su lado, como amigo de la infancia y como su mejor amigo, él era alguien importante para él pero, a veces, sus sentimientos por Hatori le abrumaban. Esto le hacía sentirse mal y aún así, tenía dudas acerca de su recién formada relación. Sin embargo, no podía vivir sin el estilo de vida cómodo que Hatori le proporcionaba.
Era algo egoísta por parte de Yoshino. Aunque sabía que había algo de malicia en ello, quería conservar el cariño de Hatori solo para él.
-Yoshino, ¿estás durmiendo?
-¿Eh? Ah, no, ya estoy despierto. Solo me distraje un poco.
Se sentó rápidamente al escuchar la voz de Hatori. Parecía que no se había dado cuenta de que Hatori estaba ahí por estar perdido en sus pensamientos. En la bandeja que había colocado en la mesa de al lado, había una pequeña olla caliente que se usaba para cocinar arroz entre otros condimentos, también había tsukudani hecho a mano y rollos de omelet. El olor del arroz esponjoso le abrió el apetito.
-Traté de cocinar varias cosas, pero no te fuerces a comerte todo.
-Tengo hambre, así que sí me voy a comer todo. Habría ido al comedor, si me hubieras llamado.
Incluso Yoshino, siendo tan perezoso, se habría obligado a ir a la mesa si Hatori le hubiera dicho.
-Apenas estás recuperándote, así que tómalo con calma por ahora.
Hatori acomodó la almohada de Yoshino para alinearla con su espalda y le fuera más sencillo comer estando sentado en la cama. Quería agradecerle a Hatori por haberlo cuidado y haberle ayudado cuando estaba en aprietos, pero en ese momento estaba demasiado ocupado en satisfacer su apetito.
-Ve más despacio. Comer muy rápido es malo para tu digestión.
-Ya lo sé.
-No hables con la boca llena. Es de mala educación -Le advirtió Hatori pero Yoshino no podía controlarse. Estaba muriéndose de hambre y la comida sabía deliciosa.
También había pasado un tiempo desde la última vez que había probado la comida de Hatori. Durante la crisis con el manuscrito, solo había comido alimentos precocinados y comida instantánea, por lo que ahora se sentía “como un hombre nuevo”, como decían en literatura.
-¡Aaah, estuvo delicioso! ¡Gracias por la comida!
Vació el bol caliente en un parpadeo y devoró las guarniciones sin dejar nada.
-No fue nada. Si ya puedes comer todo eso, ya debes estar mejor.
-Creo que puedo comer más.
-Comer tanto de repente podría dañarte el estómago, así que no. Puedes volver a comer al rato, si sigues teniendo hambre -Hatori le explicó mientras preparaba té de arroz integral.
-Está bien, está bien.
Yoshino casi podia saborear el té refrescante, con solo sentir el delicioso aroma.
-Aaah, ¡Estoy feliz! ¡La comida estaba deliciosa!
-Me alegra. Ten, tómate tus medicinas. Debes tomarlas durante el desayuno y en la cena, así que no olvides tomártelas esta noche.
-Mmm… está bien.
Después de tomar la medicina en polvo disuelta en agua caliente, bebió nuevamente el té de arroz para quitarse el mal sabor.
-Sip, definitivamente, comer algo delicioso y tumbarse a no hacer nada es la verdadera felicidad.
-Estoy de acuerdo con lo de la comida, pero no sé acerca de tumbarse a no hacer nada. No hables como un vago.
- Solo quiero disfrutar este momento, ¿sabes?
En silencio, Yoshino miró al calendario mientras bebía su té, entonces, sus ojos se detuvieron en una fecha. Le llamó la atención que esa fecha estuviera remarcada con un círculo.
¿Qué era…? Parece que olvidé algo… ¡Oh! ¡¡Hakone!!
Le había dicho a Hatori que quería ir de viaje a Hakone el próximo fin de semana, una vez que terminaran el manuscrito. Debían salir el domingo temprano por la mañana, luego regresar temprano al día siguiente e ir directamente a la oficina, para que su plan de pasar una noche allí funcionara, pero cuando miró el reloj digital que llevaba en la pulsera, vio que el día planeado era ya el siguiente.
-O-oye, Tori.
-¿Hm? ¿Quieres más té?
-¡No! Um, ¿qué deberíamos hacer mañana…? -Yoshino preguntó nervioso y Hatori respondió con una expresión tranquila:
-Sé que habíamos planeado un viaje, pero aunque te sientas mejor ahora, apenas estás recuperándote. Necesitas reposar en casa este fin de semana.
-Pero…
Yoshino sabía lo mucho que Hatori esperaba ese viaje, ya que él mismo lo había planeado, por lo que se sentía mal de cancelarlo. Se sentía culpable por haber viajado con Yanase ya en dos ocasiones y dejar atrás a Hatori, por lo que le avergonzaba romper su promesa esta vez. Además, el mismo Yoshino tenía muchas ganas de ir. Ahora que lo pensaba, no había viajado con Hatori desde aquél viaje después de la graduación de la universidad. Aunque iban a quedarse solo una noche, Yoshino anhelaba ese viaje con todo su corazón, por lo que no quería rendirse con ello tan fácilmente.
-Está bien. Ya me siento mejor. Vamos como lo teníamos planeado.
-No has hecho la trama. Solo quédate en casa esta vez.
Antes del viaje, se suponía que Yoshino terminaría la trama para el siguiente manuscrito, pero debido a que había estado durmiendo todo ese tiempo, obviamente, no lo había hecho. Aun así, era molesto tener que cancelar sus planes debido a ello.
- ¡Siempre es lo mismo contigo! ¡Trabajo, trabajo, trabajo!
Yoshino estaba insatisfecho y molesto por lo terco que Hatori estaba siendo.
Acabo de terminar el manuscrito anterior, debería al menos, dejarme descansar un poco…
Mientras Yoshino ponía mala cara, Hatori le regañó:
- ¿Qué se puede hacer? Ese es tu trabajo, así que, naturalmente, debería ser tu prioridad.
- ¿Entonces, qué caso tiene trabajar? Estás diciendo que vivimos para ello. Y en serio, ¡todo lo que hacemos últimamente es hablar de trabajo! Por lo menos es más interesante hablar con Yuu porque podemos platicar de nuestros pasatiempos.
Hatori se quedó en silencio. Por la mirada en sus ojos, Yoshino sabía que Hatori se había molestado.
Oh no… ¿Otra vez vamos a pelear?
Había vuelto a decir algo insensible y su corazón latía en anticipación pero Hatori no le gritó, simplemente suspiró.
- De cualquier forma, tienes que permanecer en cama. ¿Qué vas a hacer si te vuelves a enfermar por ser tan descuidado? -Hatori le dijo mientras se colocaba el saco de su traje que había dejado colgado en la pared mientras levantaba los platos de la mesa.
- Me voy a la oficina, así que solo quédate en cama.
Hatori recogió sus documentos y tomó su laptop y se dispuso a salir.
- ¿Ya te vas?
- Tengo mucho trabajo acumulado… no tienes que levantarte. Puedes despedirme así sentado en la cama como estás.
- No me pasará nada si me levanto por un segundo. Además, estuve acostado en cama durante dos días, así que no podré dormir durante un rato.
Yoshino siguió descalzo a Hatori.
- Veamos, dejé arroz en a arrocera, así que cómelo en la noche. Preparé algunas guarniciones, que deberían durarte todo el fin de semana. Ah, apaga de inmediato la arrocera una vez que se caliente. Tómate tus medicinas después de cada comida. Si necesitas algo más, llámame al celular.
- Está bien, lo entiendo. Comeré cuando me dé hambre. Apagaré la arrocera y tomaré mis medicinas.
Hatori era muy meticuloso. Yoshino sabía que el culpable de eso era él por su estilo de vida despreocupado, pero Hatori no tenía por qué ser tan mandón.
- No me queda de otra que confiar en ti… bueno, ya me voy.
- Mhm, nos vemos luego. Toma, tu bolso.
Yoshino le acercó a Hatori el maletín que había colocado en el agari-kamachi mientras se ponía los zapatos. Esa escena le recordaba algo a Yoshino quien se quedó mirando el rostro de Hatori.
- Ah, sí. Gracias… ¿Tengo algo en la cara?
- No, solo estaba pensando que esto nos hace parecer recién casados.
Era como si él fuera la esposa despidiendo a su esposo. Yoshino lo había dicho bromeando, pero Hatori tragó saliva ligeramente y lo miró a la cara. Después, frunció el ceño profundamente y cubrió su boca con una mano.
- Honestamente, eres…
- ¡¿Qué?! ¿Estás avergonzado? Así que tú también te sonrojas…
Su intento de burla se vio interrumpido, debido a que Hatori acercó rápidamente el rostro de Yoshino al suyo y comenzó a devorarle los labios; luego lamió su lengua por un segundo.
- ¡……!
Esto provocó escalofríos en Yoshino y casi le hizo suspirar dulcemente, por lo que de inmediato cubrió su boca con sus manos. Después de que Hatori lo soltara y se lamiera sus propios labios, susurró sus irrelevantes pensamientos.
- Así que el omelette estaba demasiado dulce.
- ¡Eres un…!
- Aunque déjame corregirte en algo. Yo soy más como la esposa. ¿Quién crees que se encarga de hacer todo en esta casa?
- ¡Solo era una comparación!
¿Acaso Hatori lo había besado en venganza o para, de alguna forma, demostrar que no estaba avergonzado?
- Ya me voy. Pórtate bien.
Mientras Yoshino seguía avergonzado, Hatori acarició su cabeza y se fue. Yoshino hizo un puchero con los labios, aun podía sentir la sensación del beso y murmuró para ocultar su vergüenza.
- ¡Cielos! Es un adicto al trabajo…
Al escuchar su propia voz, se dio cuenta de que sonaba decepcionado porque él tenía muchas ganas de hacer ese viaje. Sintiéndose un poco avergonzado de ello, miró alrededor de su casa y decidió que necesitaba limpiar después de haber terminado el periodo crítico. Pero parecía que no era necesario, ya que todo estaba acomodado y limpio. Los platos en los que acababa de comer ya estaban limpios también y había platillos preparados dentro de la olla y el refrigerador. Encima de la mesa había un surtido de los dulces favoritos de Yoshino.
- Oh, él también lavó la ropa por mí…
La ropa estaba doblada cuidadosamente y acomodada en una pila arriba del sofá, tal y como lo quería.
Es demasiado dulce conmigo…
Había sido bueno que Hatori hiciera todo antes de que Yoshino se burlara de él
No se puede ser independiente estando enfermo, ¿verdad?
- ¿Eh? Esto es…
Un sobre tamaño carta estaba oculto al lado de la ropa lavada. Yoshino lo tomó y lo miró. Vio que tenía el logo de Kadokawa Shoten al frente. Pero Yoshino no recordaba haberlo colocado ahí, lo que significaba que Hatori lo había olvidado.
Si llega a necesitarlo en el trabajo, estará en problemas si no lo tiene, ¿cierto?
Rápidamente intentó llamar al celular de Hatori pero entró la grabadora de voz. Tal vez ya esté en el subterráneo. Yoshino no tenía más opción que llamar al departamento editorial. Marcó el número desde la agenda telefónica y tomó el auricular, ya que normalmente no llamaba ahí, no se sabía de memoria el teléfono. Debido a que no muchas personas conocían la verdadera identidad de Yoshino, normalmente llamaba al celular de Hatori cuando tenían que tratar asuntos de trabajo. Mientras escuchaba el sonido repetitivo, se percató de algo.
Ah, dijo que iba a la oficina, pero hoy es sábado.
Además de eso, era el fin de semana después de haber aprobado los manuscritos. Pensaba que no habría nadie en el departamento editorial. Justo cuando estaba a punto de colgar, el sonido se detuvo y escuchó una voz familiar.
- Departamento Editorial Emerald.
- ¡Ah! Umm, son Yoshino.
Le sorprendió que fuera el Jefe de Edición, Takano quien respondiera el teléfono, aunque no era un día laboral. No pudo evitar pensar que debería estar descansando por lo menos, el fin de semana después de la aprobación del manuscrito.
- Ah, Yoshino-san, soy Takano. Me alegra saber que ha despertado. ¿Cómo se siente?
- Ya estoy mejor. Lamento haberles causado problemas. Por favor, dele mi agradecimiento a Onodera-san también.
Aprovechó la oportunidad para agradecerle a Takano. El haber colapsado en la oficina debió haber causado muchos problemas a Takano y Onodera.
- Al contrario, yo soy quien debe disculparse por haberle pedido semejante favor. Me tranquiliza saber que ya está mejor. Pero dígame, ¿en qué puedo ayudarle? Si necesita hablar con Hatori, él aun no llega.
- Ah, bueno, Hatori acaba de irse de mi casa, pero olvidó algo, así que pensé que debía avisarle. No logro contactarlo en su celular, ya que debe estar en el subterráneo, por eso llamé a la oficina…
Takano entendió lo que sucedía luego de que Yoshino le resumiera la situación. Takano le hizo una pregunta fácil de responder ya que Yoshino no era muy bueno para responder o explicar cosas.
- Entiendo. ¿Qué fue lo que olvidó?
- Parece que son documentos. Están dentro de un sobre, por lo que no sé qué es lo que hay dentro. Si es algo que necesitan hoy, puedo llevarlo.
- ¿Qué cosas dice? Apenas se está recuperando, Yoshino-san. Hatori dijo que también vendrá a trabajar mañana, así que si nos lo envía por la paquetería a domicilio, lo recibiríamos a tiempo.
- ¿Eh? ¿Mañana también irá a trabajar? -Yoshino levantó la voz, sorprendido por lo que Takano le había dicho. Aunque Yoshino hubiera estado durmiendo con fiebre, no dejaba de ser el día que se suponía que irían de viaje. Yoshino temblaba de coraje, porque tomando en cuenta lo que dijo Takano, parecía que Hatori ya tenía planeado ir a trabajar.
- ¿No se lo comentó? Ayer y antier tomó días libres, por lo que se le acumuló el trabajo.
- ¿Días libres…?
Lo que salió de la boca de Takano, tomó desprevenido a Yoshino. No podía creer que un adicto al trabajo como Hatori tomara días libres. Hasta donde Yoshino sabía, Hatori nunca había tomado días libres, sin importar qué tan enfermo estuviera.
-Sí. Dijo que estaba preocupado, así que se iba a quedar con usted hasta que su fiebre bajara, Yoshino-san.
- ¿Es eso cierto?
- … Ah, lo siento, por favor, haga de cuenta que no escuchó nada de lo que acabo de decir. Me pidió que no lo dijera.” - Takano le respondió con voz suave a Yoshino, quien intentaba indagar más en el asunto.
- ¿Eh? ¿Que no lo dijera? ¿Hatori dijo eso?
- De cualquier forma, le avisaré a Hatori cuando llegue. Yoshino-san, por favor, descanse. Siga dando lo mejor a partir de mañana. Estaré esperando su próximo trabajo.
- M-me esforzaré.
- Entonces, si me disculpa…
- Ah, sí.
Takano colgó sin darle tiempo a Yoshino de asimilar lo que acaba de escuchar. Un sonido robótico hacía eco inútilmente en su oído. Mientras Yoshino dejaba el auricular, sus hombros cayeron y bajó la cabeza, odiándose a sí mismo.
… fue mi culpa…
El motivo por el que Hatori se veía cansado y no podía irse de viaje era por su culpa. Debido a que Hatori le cuidó mientras estuvo enfermo, su trabajo se le acumuló tanto que tuvo que ir a trabajar en su día libre. Además de eso, Hatori no le dijo la verdad porque probablemente no quería preocuparlo. El hecho de que le pidiera a Takano que no dijera nada significaba que planeaba mantenerlo en secreto.
Pero yo…
Le había dicho cosas horribles a Hatori cuando éste le dijo que no iría al viaje y éste ni siquiera le respondió nada grosero y solo le pidió que se cuidara.
- Lo sabía. Soy tan inútil…
No solo no había agradecido adecuadamente a Hatori por haberlo cuidado, Yoshino ni siquiera tuvo consideración con las palabras que le dijo. Hatori era demasiado dulce con él, como para que fueran solo amigos. Eso era porque el rol principal de Hatori era ser su amigo de la infancia y su pareja, no su “madre”.
“……….”
Abrumado por el arrepentimiento, Yoshino se mordió fuerte el labio. Parecía que tardaría mucho tiempo en superar lo descuidado que había sido esta vez.