Traducción Inglés-Español: Ninoo-chan
Traducción Japonés-Inglés: Watashi wa Sugoi Desu
Capítulo 24: Apariencia
Seiichirou estaba cansado.
Hoy tenía que llevar a East a conocer a la realeza de otro país, una tarea aún más difícil y exigente de lo habitual. Pero incluso antes de eso, Seiichirou ya estaba exhausto.
En respuesta a la pregunta de Lars, contestó de forma convenientemente vaga: —Depende de cada persona, así que la verdad no lo sé. —A lo que Zoltan lo reprendió de inmediato.
—¡Su Alteza Lars le hizo una pregunta! ¿No puedes responder en serio?
Pero Kuster se apresuró a calmar a Zoltan, mientras Orzif intervenía. Seiichirou podía ver que estaban muy pendientes de él, y francamente, le molestaban más sus miradas que las de Lars y Zoltan.
—Por cierto, ¿esa otra persona es de la realeza?
—¡Oh! ¡Ah, cierto!
Orzif preguntó para cambiar de tema. Y al parecer, Zoltan también quería oír más detalles.
—Es mi hermana, la Cuarta Princesa. Nuestra relación con Romani durará mucho tiempo, así que pensé que sería buena idea que se casara aquí.
—¿La Cuarta Princesa? ¡Eso es un honor aún mayor! Si no les molesta, ¿puedo presentarles a un noble de alto rango en edad de casarse?
—¿La Cuarta Princesa…?
Zoltan ofreció con gran entusiasmo. Era razonable, ya que para él sería un gran logro diplomático concertar una unión con la familia real de otro país. Como resultado, podría tener que actuar como intermediario durante mucho tiempo.
—Agradecemos la oferta, pero dudo que haya muchas personas tan buenas como el Comandante de Caballeros Indrak, ¿verdad?
Como dijo Luciano, el hecho de que fuera un hombre soltero de una familia noble y económicamente sólida, además de líder de la Tercera Orden de Caballeros, era demasiado bueno para dejarlo pasar.
Tanto Lars como Luciano no podían rendirse con Aresh.
Seiichirou podía sentir las miradas de Orzif y Kuster sobre él.
Ah, estoy tan cansado.
Justo cuando Seiichirou empezaba a hartarse, el grupo llegó por fin al Departamento de Magia.
A diferencia de la visita sorpresa anterior, el interior del Departamento de Magia estaba razonablemente ordenado gracias al aviso previo. Los magos que los recibieron estaban más o menos presentables, y tanto Seiichirou como Zoltan pudieron respirar aliviados.
—Entonces, bueno… ¿El maestro East…?
Luciano miró alrededor con inquietud, ya no tan pálido como hacía un momento. En cambio, sus mejillas estaban sonrojadas.
—Luciano, tenías algo mejor que hacer primero, ¿no?
—Oh… lo siento. ¿Puedo disculparme con el chico del otro día?
Por “el chico del otro día” se refería a Sigma, ¿verdad?
Luciano parecía arrepentido por lo que había pasado la última vez.
—Oh, no tienes que molestarte en disculparte…
—No, quiero disculparme. Por favor, déjame hacerlo.
Luciano respondió con firmeza a Zoltan.
El problema era que Sigma también estaba ausente junto con East. Sigma solo era un civil al que se le permitía entrar y salir, no estaba siempre en el Departamento de Magia.
De hecho, era posible que le hubieran dicho que no viniera hoy debido al desagradable incidente de la vez anterior.
Zoltan estaba preguntando impaciente a sus subordinados magos al respecto, así que parecía que ese era el caso.
Dicho esto, el importantísimo East tampoco estaba allí.
—¿¡Qué está pasando!? ¿No le dijeron que estuviera aquí a la hora?
—S-sí, ¡por supuesto!
Aunque se lo hubieran dicho, East aún no había llegado.
Seiichirou pensaba que Zoltan era bueno manejando a East, pero parecía que le había dejado esa tarea a otros porque estaba demasiado ocupado actuando como guía.
Si fuera Seiichirou, lo habría retenido de antemano y lo habría atado dentro del Departamento de Magia.
¡Bang! La puerta se abrió con fuerza, haciendo que los caballeros de escolta de Egorova se pusieran en guardia.
Con todas las miradas puestas en la puerta, la persona que había irrumpido sin modales ni cortesías tenía sus ojos de color peridoto que, al encontrarse con la mirada de Seiichirou, se iluminaron con una expresión de alegría.
—¡Ahí estás~ Kondoh! ¡Por favor, dame dinero!!
—No.
Con una conversación que recordaba a su primer encuentro, East apareció ante la delegación de Egorova.
Sus ojos somnolientos parpadearon con un brillo frente a sus rostros atónitos.
—¿Eh? ¿Qué? ¿Por qué??
Aunque su expresión indicaba que no esperaba que lo rechazaran, no era la primera vez que ocurría este intercambio. Ni una sola vez Seiichirou había dicho que sí. Entonces, ¿por qué se sorprendía tanto?
Más importante aún, esta no era una de las visitas diarias de Seiichirou al Departamento de Magia.
—¡Aaah! ¡No, señor East! ¡Hoy se reunirá con los distinguidos delegados de Egorova!
Zoltan fue el primero en reaccionar cuando escuchó la voz alterada del chico y vio el familiar cabello castaño asomándose por detrás de East.
—¡E-EAAAAST! ¡Tú! Llegas tarde, precisamente hoy… ¡Ah, olvídalo! ¡Primero, saluda a nuestros invitados de Egorova!
Avanzó para reprender a East por su entrada grosera, pero se detuvo y empujó a East para que se presentara. Fue una decisión sabia. No tenía sentido darle un sermón, después de todo.
—¿Qué? ¿Hmm~? …Ah, es cierto. Bien. Bueno, soy East, el subadministrador de la Corte.
Zoltan temblaba detrás de East mientras este saludaba con un gesto de disculpa. Logró contenerse para no explotar.
—Soy Lars Erik Egorova, del reino de Egorova.
—M-mi nombre es Luciano Gelidov.
Después de que Luciano siguiera apresuradamente la presentación de Lars, Donato y Georgy también se presentaron. Afortunadamente, los invitados de Egorova estaban sorprendidos, pero no ofendidos.
Lars le dio una ligera palmada en la espalda a Luciano, que miraba a East con ojos brillantes. Luciano miró detrás de East a Sigma, quien parecía el más ansioso de todos allí.
—Ahora que terminamos los saludos~ Kondoh, ¿puedo tener algo de dinero, por favor?
—Te dije que no.
—¿Eh?
—¡No digas “¿eh?”! ¡No ignores a nuestros invitados solo porque ya terminaste de saludarlos! ¡Han venido amablemente a verte hoy!
Los puños de Zoltan, que normalmente se levantarían en este punto, estaban apretados y temblando porque estaban en presencia de la delegación de Egorova.
—¡Pero~! Es raro ver a Kondoh aquí, y quiero el dinero lo antes posible.
—Te he dicho muchas veces que me digas exactamente en qué quieres gastarlo y cuánto.
Al oír la insistencia de East, Seiichirou percibió que tenía un nuevo objetivo en mente, en lugar del habitual “quiero más presupuesto”, así que se inclinó ante los miembros de Egorova y luego se acercó a East. Sabía que, dijera lo que dijera en ese estado, East seguiría siendo irracional, y sería aún más descortés con los invitados si no resolvía ese problema primero.
En verdad, Seiichirou quería que presentara una solicitud por escrito, pero como no esperaba tanto de East, tendría que aceptarlo verbalmente.
—Vi algunas herramientas mágicas en la ciudad que pensé que podría usar, así que las compré.
—¿De la inspección de ayer? ¿Para qué se pueden usar?
Para mantener a East alejado de la delegación de Egorova, lo había hecho participar en una gira de inspección local.
—Magia de transferencia.
—¡!
El ambiente cambió.
Sin necesidad de comprobarlo, Seiichirou pudo notar que la delegación de Egorova los estaba mirando fijamente.
—Señor East, hablaremos de esto más tarde…
—Eh~, siempre estás demasiado ocupado, Kondoh, así que no me escuchas. ¡Tal vez podamos usarlas como sustituto del medio mágico antiguo para cruzar dimensiones, y entonces tú podrías regresar a tu mundo original~!
—Ugh…!
Fracasé.
Seiichirou debería haberlo llevado al menos a otra habitación antes de preguntar.
Pero ¿podría haber sacado a East de la presencia de la realeza que esperaba ansiosa reunirse con él?
Esta situación hacía que la cabeza de Seiichirou diera vueltas, sin saber cómo proceder, pero por supuesto, otros intervinieron antes que él.
—¿Seichiro es un otro-mundano?
La pregunta de Lars resonó en todo el Departamento de Magia.
¿Qué debía hacer? ¿Qué debía decir? Como el asunto concernía al error de Romani, Seiichirou no podía responder por su cuenta. Sin embargo, otra parte de él no le importaba porque lo habían invocado sin permiso en primer lugar. Pero se contuvo, ya que tendría que limpiar el desastre que resultaría de eso.
Mientras tanto, la persona que no tenía absolutamente nada de qué preocuparse respondió sin ningún reparo.
—Sí, Kondoh es un otro-mundano que vino aquí con la santa. Conoce muchas cosas interesantes y tiene ideas fascinantes.
Como era de esperar, presentar a East había sido una pérdida de tiempo, pero Seiichirou y los demás ahora se daban cuenta de que era esencial prepararse con anticipación para esa persona en cuestión.