v3 - Capitulo 8


Traducción Inglés-Español: Ninoo-chan
Traducción Japonés-Inglés: Watashi wa Sugoi Desu


 

Capítulo 8: Se presentaron

Aunque todos los nobles en la sala lo miraban, Julius no mostró ni un atisbo de vacilación y, con la porte de la realeza, llegó acompañado de sus guardias y asistentes, incluyendo a Radim Makovska, el comandante de la segunda orden de caballeros.

Como era de esperar del próximo rey, Seiichirou quedó impresionado. Al mismo tiempo, sintió que la mirada del príncipe heredero se posaba en él; sus ojos parecieron brillar por un segundo.

Seiichirou tuvo un mal presentimiento, pero las personas a su alrededor no le prestaron atención y continuaron con lo suyo.

—Como seguramente todos saben, hoy nos visita el tercer príncipe de Egorova, el príncipe Lars Erik Egorova, con el propósito de un intercambio cultural.

Su voz resonó en la sala de espera. Nadie se atrevió a interrumpir las palabras del príncipe heredero.

—Esta visita tendrá un gran impacto en el futuro desarrollo cultural y comercial de Romani. El banquete de hoy también es de gran importancia. Como representantes del Reino de Romani, espero que se comporten de manera que honren a nuestro país. Cuento con todos ustedes.

Con las palabras de Julius, los ojos de los nobles se llenaron de determinación.

Las puertas del salón se abrieron; era aún más lujoso que la sala de espera, pero al mismo tiempo más refinado.

Las hermosas lámparas de araña, con diseños intrincados, no eran demasiado brillantes y un mantel blanco puro cubría una mesa muy larga con una fina tela dorada en el centro que no resultaba excesiva.

Además, había candelabros bellamente decorados y flores. Las servilletas y los cubiertos ya estaban preparados en cada asiento, y los sirvientes guiaron a los asistentes a sus lugares asignados.

Seiichirou fue sentado al final de la mesa, lo más lejos posible de los invitados de honor. Lejos también de Orzif y Zoltan. Kuster estaba sentado en diagonal frente a él.

Sin embargo, se sorprendió un poco cuando Norbert fue conducido a su lado, aunque el propio Norbert se sorprendió aún más.

—¡¿Eh?! ¡El señor Sei tiene una posición más alta que yo! ¡Y por qué estás tan lejos de los invitados de honor si eres el guía?!

—¿Acaso la linaje no tiene prioridad sobre la posición?

Ser guía también era algo para mañana. Como hoy solo era una reunión, probablemente se les dio más prioridad a los nobles.

—Eeeeeh, ¡no estoy de acuerdo con esto~!

—¿Por qué eres tú el que no está satisfecho, eh?

Seiichirou estaba más preocupado por el miembro de la familia real sentado a su lado al final de la mesa. Sin embargo, Norbert no parecía importarle, y tal vez esto era lo correcto para hacerle consciente de su estatus de vasallo.

Después de todo, este era un mundo muy alejado del de un asalariado de una democracia.

En fin, todos tomaron asiento y Julius, sentado en la cabecera, miró alrededor. Intercambió miradas con sus asistentes y volvió a alzar la voz.

—Ahora permítanme llamar a la delegación que ha venido desde Egorova hasta nuestro país, Romani, para este intercambio cultural.

Los dos asistentes abrieron lentamente la puerta. Todas las miradas se dirigieron a una puerta diferente de la que ellos —y Seiichirou— habían usado, hacia donde apuntaba la palma de Julius.

El que iba al frente era un hombre alto de cabello plateado.

El hombre se veía un poco diferente de los nobles de Romani, con ojos verdes rasgados, piel pálida y un rostro como de muñeco, pero sobre todo desprendía un aura de rango superior. Ese sin duda era el tercer príncipe.

Dos hombres que parecían caballeros lo seguían detrás, y otros dos que parecían funcionarios civiles venían después, todos entre los 30 y 50 años. Todos eran altos.

Por eso fue difícil notarlo al principio, pero finalmente Seiichirou vio una sombra una o dos cabezas más baja que los hombres. Incluso desde lejos podía decir que era bastante joven.

Cuando se sentaron uno al lado del otro en la cabecera de la mesa, el joven se sentó junto al príncipe de Egorova —Lars—, por lo que Seiichirou supo que tenía un rango superior a los otros funcionarios.

Lars y Julius se dieron la mano, y luego Julius los presentó.

—Como todos saben, este es el príncipe Lars, líder de esta delegación.

Con eso, Lars hizo sus saludos.

—Saludos, soy el príncipe Lars Erik Egorova, del reino de Egorova. Estoy agradecido por la oportunidad de estar aquí con todos ustedes hoy.

Lars, que parecía una de esas muñecas de bisque que solían verse en la televisión, sonrió, pero Seiichirou sintió que estaba demasiado bien compuesto, tanto que parecía un poco falso y hasta inquietante.

Aunque Aresh también estaba muy bien compuesto, siempre tenía una expresión gruñona, lo que hacía difícil compararlo con una muñeca.

—Nosotros en Egorova, un país frío rodeado de montañas, hemos desarrollado nuestra investigación en herramientas mágicas. Sin embargo, hay un límite en nuestra propia investigación independiente. El reciente desarrollo de la tecnología mágica en el Reino de Romani ha sido notable, y los rumores han llegado incluso a nuestro país en lo profundo de las montañas. Hemos venido con la esperanza de aprender aunque sea una pequeña parte. Creo que este intercambio cultural será una luz guía que llevará al desarrollo de ambos países y, como miembro de la familia real, debo aprender de ello. Espero trabajar con todos ustedes.

Habló de su propio país de manera autocrítica, burlándose de él mientras elevaba al otro reino. Sin embargo, Seiichirou quedó impresionado por lo bien que ocultaba el orgullo de su nación.

Luego Lars hizo que los dos funcionarios y el chico a su lado se levantaran y los presentó.

—Georgy Repukin, ingeniero de herramientas mágicas de prestigio en nuestro país. A su lado está nuestro mago, Donato Abaev.

El funcionario robusto de unos cincuenta años parecía ser el ingeniero, mientras que el de aspecto nervioso era el mago.

Entonces, todas las miradas se fijaron en el chico.

—Luciano Gelidov. Es un pariente mío. A pesar de su corta edad, ya está muy versado tanto en herramientas mágicas como en estudios mágicos. Creo que se convertirá en un ingeniero experto que apoyará a nuestro país en el futuro, por lo que lo traje aquí para que continúe su educación. Esperamos trabajar con ustedes.

—Encantado de conocerlos.

El chico —Luciano— saludó con una voz aguda que aún no había terminado de cambiar. No se molestó en inclinarse.

Cuando los veías uno al lado del otro, era evidente que estaban emparentados.

Luciano tenía el cabello negro muy corto y ojos verdes. Además del color de sus ojos, había muchas otras similitudes, como la piel pálida y la nariz bien definida.

Sobre todo, el aura que desprendían era muy similar. Si Luciano era pariente de la familia real, entonces debía ser hijo de un noble de alto rango.

En cuanto a la edad, es más o menos de la misma edad que Sigma… pensó Seiichirou para sí mismo.

Seiichirou los observó desde el final de la mesa mientras recordaba al chico que había conocido en el centro de la ciudad, quien ahora estudiaba en una institución educativa apoyada por el gobierno y había empezado a frecuentar el Departamento de Magia. Sigma tenía doce años, recordó.

Notó que los ojos de Luciano escaneaban a los asistentes, pero apartó la mirada, pensando que de todos modos los saludaría mañana.

Como era de esperar, pronto sirvieron el menú de varios platos. Los invitados en la cabecera de la mesa comenzaron a hablar solo con quienes estaban sentados a su alrededor. No existía eso de moverse groseramente de una silla a otra; todos hablaban solo con las personas cercanas a su asiento.

Seiichirou se alegró mucho de que los asientos de Norbert y Kuster estuvieran cerca del suyo. Por supuesto, Kamil también estaba sentado en la cabecera de la mesa.

Más importante aún, el problema era que…

—Señor Sei, señor Sei, ¿podrás comer? Si hay algo que no puedas comer, pásamelo a mí, ¿sí?

Norbert, que le susurraba al oído, tenía razón. Ese era el mayor problema para él.

Gracias a Aresh y los esfuerzos de los cocineros de su residencia, Seiichirou se había vuelto mucho más tolerante a la comida de este mundo, o más precisamente, al maná que contenía. Pero eso era diferente cuando se trataba de la cocina de la corte.

Para empezar, los alimentos que contenían mucho maná eran aquellos que habían absorbido dicho maná tanto en su crecimiento como en su proceso de cocción. En otras palabras, comida rara, ingredientes de alta calidad y una cocina cortesana repleta de la tecnología del país. La combinación de ambos hacía que este menú completo de la corte fuera más peligroso para Seiichirou, ya que contenía más del doble de la cantidad habitual de maná.

—…No comer sería de mala educación, ¿verdad?

—Bueno, sí, pero ¿estás seguro de que estarás bien… eh…?

Norbert ladeó la cabeza al ver a Seiichirou intentando recomponerse mientras miraba el aperitivo que le habían servido.

—Hay algo diferente en tu plato, señor Sei.

Ante las palabras susurradas, Seiichirou miró por primera vez el plato frente a él.

Había un hermoso arreglo de hongos marrón rojizo y verduras, cubiertos con una salsa verde, en el centro de un plato blanco puro con borde dorado.

Cuando miró el plato de Norbert a su lado, vio los mismos hongos, verduras y salsa verde, pero de otro tipo.

Al girarse hacia la persona que le había servido, Seiichirou vio a un hombre con uniforme negro de mesero y una cantidad impresionante de músculos. El tipo se dio la vuelta y le hizo un pulgar arriba con una bonita sonrisa antes de irse.

—¿Pa, Pavel…?

Al ver esos músculos tan familiares y esa sonrisa refrescante, las rodillas de Seiichirou casi se doblaron de nuevo, pero como estaba sentado, no fue nada grave.

No estaba claro cómo había entrado en la sala, pero parecía que ahora Seiichirou podría terminar la cena sin problemas.

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