Guardar

Enjou: Tsugai no shukumei - 3

Capitulo 10, tercer capitulo del vol.2 Enjou: Tsugai no shukumei

Lista de capitulos

Enjou: Tsugai no shukumei - 3


Traducción Inglés-Español: Surisugoi
Traducción Japonés-Inglés: HimikoChou


Capítulo 10

En la mañana del décimo quinto día del ciclo lunar, Takahito despertó en los brazos de Arthur. La noche anterior cuando se dio cuenta de sus sentimientos por él, en la que tuvo su primer beso y fue tomado de manera consensuada, se había convertido en una noche inolvidable para Takahito.

El día anterior, durante todo el día, los dos se habían recluido en la habitación y habían continuado entregándose. Tal vez porque Eugene fue discreto, ya que aunque había llegado la hora de la cena no había ido a llamarlos, no dieron un paso fuera de la habitación hasta la mañana siguiente.

Habían podido entregarse mutuamente sin descanso tanto como quisieron debido al hecho de que en plena luna llena, también era temporada de apareamiento.

Por encima de todo, los modales incomparables de Arthur eran asombrosos. Aún si el hombre se corría, no necesitaba un intervalo de descanso. Debido a que su vara masculina revivía de inmediato, había hecho que Takahito se viniera muchas veces seguidas mientras aún se mantenía adentro.

Como era de esperarse, Takahito no tenía ese tipo de resistencia. A medida que el amanecer se acercaba, toda su energía y fuerza de voluntad se fueron agotando y, al parecer, al final se quedó dormido sin darse cuenta...

Por lo tanto, acababa de despertar y se dio cuenta de que aparentemente había dormido con la cara hundida en el pecho de Arthur.

(…su rostro dormido)

A pesar de que ya habían tenido sexo, debido a que no habían pasado una noche juntos hasta la mañana, esta era la primera vez que veía la cara dormida de Arthur.

Tal vez porque su cabello caía sobre su frente, el hombre parecía un poco más joven de lo habitual. Debido al rastrojo que se asomaba en su mandíbula, parecía que el lado salvaje del hombre le estaba ganando a su lado noble.

Las cejas densamente espesas se movían en consonancia con la respiración del hombre. El pecho cubierto de músculos de buena calidad también se movía suavemente hacia arriba y hacia abajo.

Sintiendo la respiración y los latidos de Arthur, gradualmente el corazón de Takahito se calentó.

Ver que la persona que le gusta está viviendo, era una sensación maravillosa.

Mientras Takahito reflexionaba sobre su estado de ánimo feliz, la frente de Arthur se arrugó con fuerza y abrió los ojos ampliamente.

“…”

Mirando los absorbentes ojos ámbar desde un rango en blanco, Takahito jadeó.

Por un momento, la mirada que Arthur dirigió hacia Takahito fue como si estuviera mirando algo misterioso.

Luego apareció una expresión facial un poco aturdida.

Debido a que nunca había visto a Arthur desprevenido, Takahito tuvo la sensación de que había vislumbrado una expresión especial y su corazón latió con fuerza .

Su lado enamorado era un ser nuevo.

No podía decir claramente dónde ni cómo, pero era diferente a como era antes.

Al conocer el amor, fue como si hubiera nacido a un nuevo ser.

"Buenos... buenos días".

Cuando comenzó a hablar audazmente, Arthur parpadeó. Poco a poco, el hombre recuperó la concentración. Finalmente, como si hubiera captado la situación en la que estaba, Arthur sonrió un poco y acercó su rostro.

El hombre besó los labios de Takahito y le devolvió el saludo con una voz ronca y adormitada "... buenos días". Un dulce entumecimiento recorrió la columna de Takahito.

Debido a que esto era casi como si fueran una pareja de amantes, Takahito tuvo que controlar desesperadamente su rostro debilitado.

No te vuelvas autocomplaciente. Ser engreído no servirá de nada.

Arthur estaba siendo amable con él porque el hombre pensaba que era una "Eva".

Dormir con él hasta la mañana y el beso de buenos días, para Arthur también eran parte del plan.

Mientras Takahito seguía reprendiéndose a sí mismo, su pecho se sacudió.

Yéndose hasta las nubes por algo trivial, y al mismo tiempo, hundiéndose hasta el fondo de la tierra, la diferencia en las emociones de su nuevo yo era extrema.

"¿Cómo está tu cuerpo?"

Le preguntó a Takahito y su respuesta fue “Bien”.

Aunque se unieron innumerables veces, nunca dolió. Probablemente era debido a la luna llena.

“Ya veo, eso es bueno.”

Sonriendo una vez más, Arthur se quitó el edredón y levantó la parte superior de su cuerpo. El hombre se bajó de la cama con movimientos ágiles que no daban la impresión de estar cansado por la noche tan vigorosa que había tenido.

Con atención absorta, Takahito miró la figura simétrica de la espalda de Arthur mientras el hombre caminaba hacia el biombo de ébano.

Los brazos que dibujaban una hermosa línea aerodinámica de sus hombros y una espalda en forma de triángulo invertido con omóplatos claramente pronunciados. Los músculos del trasero tensos y piernas maravillosamente largas... Viéndolos bajo una luz brillante, eran aún más excepcionales.

“Deberías levantarte también y tomar un baño. Apenas logré secarnos anoche ".

Dijo Arthur, poniéndose la bata que había agarrado del biombo.

Con esas palabras, Takahito se enteró de que después de perder el conocimiento, Arthur le había limpiado el cuerpo. Cuando volvió a mirar al suelo, Takahito vio que las sábanas arrugadas que habían quedado sórdidas por ambos fluidos corporales estaban enrolladas.

(Las lavaré en secreto después.)

Tomó esa decisión en su corazón. Takahito no quería en absoluto que Eugene las viera.

Se dio una ducha, se vistió y bajó al primer piso junto con Arthur.

Cuando entraron al comedor, Eugene ya había llegado a su asiento y ya había bebido su té negro.

“Buenos días, Eugene.”

“Buenos días, ¿te hicimos esperar mucho?”

“Solo un poco. Prepararé té negro.”

Arthur lanzó la pregunta habitual a Eugene que se había puesto de pie.

"¿Cómo está?"

Después de mirar intensamente a Takahito que estaba de pie junto a Arthur, Eugene negó con la cabeza en silencio.

“…”

Takahito apartó la mirada del arrepentido Eugene y miró a Arthur que estaba a su lado.

La decepción y la impaciencia se podían captar en ese perfil.

La impaciencia del hombre era natural. Cuanto más se acercara la primavera, más difícil se volvería la reproducción.

"¿No podré embarazarme esta vez?" ya que el mismo Takahito había pensado vagamente eso, de alguna manera su estado de ánimo era contrario a sus expectativas.

(No… será mejor que no me embarace, pero…)

En cuanto al hecho de que le gustara Arthur, era un asunto completamente diferente.

Incluso si, por el bien de la discusión, concibiera, se llevarían al niño nacido y a él lo matarían... Aun si no diera a luz, lo matarían, pero sentía que separarlo de su hijo y que a él lo asesinaran sería más lamentable.

Por supuesto, debido a que cualquiera de esas opciones era difícil de aceptar, sería mejor escapar antes de que ocurriera.

(Sin embargo)

A pesar de haberlo hecho tantas veces, ¿por qué no podían concebir?

¿Era solo problema de sincronización? O…

¿Es que acaso él en realidad no era una “Eva”?

Existe la posibilidad de eso. “Casi no hay error”, había dicho Eugene, pero eso no significaba que su conocimiento tuviera alguna base científica.

Quizás sea un problema por el lado de Arthur. Actualmente, la familia Gosford se ha vuelto incapaz de crear hijos con mujeres humanas. No se podía negar la posibilidad de que el obstáculo persistiera incluso entre los hombres lobo.

En cualquier caso, ver al decepcionado Arthur hacía que el corazón de Takahito doliera.

Si no pudieran tener hijos así, ¿qué sería de ellos?

Arthur probablemente sería expulsado de su puesto de Alfa.

Y luego estaba él mismo ...

-“No hay necesidad de mantener con vida al hijo de nuestro enemigo. Debemos deshacernos de él.”

Las palabras de Wolfgang resonaron en el fondo de la mente de Takahito.

No tendría ningún valor si no fuera capaz de concebir al hijo de la Familia Gosford.

(Más bien, me verían como una molestia… y se desharían de mí)

“Tomen asiento ustedes dos. Estoy preparando el desayuno.”

La voz alegre del interviniente Eugene interrumpió los pensamientos de Takahito.

Después de que los tres desayunaron, Arthur se encerró en su habitación en el segundo piso. Parecía que el hombre estaba trabajando en la computadora portátil que había llevado y estaba dando instrucciones a sus subordinados por teléfono móvil.

Ahora que lo pensaba, Arthur no había regresado a la "Casa Gosford" durante dos días seguidos.

¿Era posible que el hombre hubiera decidido quedarse en la "Casa del Bosque" para concebir al niño? Ir y venir de Costwold a Gales todos los días no era muy bueno en cuestión de eficiencia.

En caso de que el hombre también planeara quedarse esa noche, su escape se volvería más difícil.

En cuanto a huir, no habría otra noche para hacerlo que esa noche de luna llena. Sin embargo, escapar de ese lugar significaría separarse de Arthur y Eugene. Si todo salía bien, probablemente no volvería a encontrárselos una segunda vez. Ahora que se había dado cuenta de los sentimientos románticos que tenía hacia Arthur, la idea de separarse del hombre le rompía el corazón.

No obstante, si permanecía ahí, lo asesinarían sin importar que concibiera o no.

Si quería vivir y regresar con su familia, lo único que podía hacer era huir. Eso también tendría que ser esa noche.

(Si esta noche fallo, la próxima vez tendría que ser dentro de 13 días.)

Si pasaba un mes, sería probable que en ese tiempo se embarazara e incluso, si no lo hiciera, Wolfgang y Edgar lo matarían.

Tal como esperaba, esa noche era su última oportunidad.

Aunque Takahito había pensado en ello, no había tomado una decisión.

Más bien, había llegado a pensar que no quería que llegara la noche. A pesar de que un poco antes había estado esperando ansiosamente la luna llena.

Mientras él se preocupaba sin cesar, absorto en la indecisión, el tiempo pasaba hora tras hora, y por fin el día estaba llegando a su fin.

~^.^~

PARTE 2

“¡Takahito, ven, ven! ¡Hay una luna lobo que parece como si fuera una pintura! "

Eugene llamó con voz alegre cuando salió al jardín. Parecía que incluso Eugene, quien normalmente era de carácter tranquilo, se emocionaba durante la luna llena.

Takahito salió al jardín al escuchar el llamado, se paró junto a Eugene y miró hacia el cielo nocturno.

En el cielo donde parpadeaban numerosas estrellas brillantes flotaba el círculo perfecto de la luna.

"Realmente... Es muy bonita…"

¿Era porque el cielo estaba despejado? Varios suspiros salieron de Takahito ante la belleza de la luna brillante. Podía ver hasta los llanos de la luna, los famosos “mares lunares”.

“¡Arthur, baja!”

Eugene gritó mirando hacia el segundo piso. Como en respuesta al llamado, se abrió la ventana del segundo piso y el rostro de Arthur se asomó. Miró a la luna por un breve momento pero al poco tiempo se retiró. Poco después, salió al jardín por la puerta de la entrada. El hombre se colocó al lado de Takahito y miró hacia la luna.

"¿Sabes la razón por la que la luna de invierno es tan hermosa?"

"¿No es porque la cantidad de vapor de agua en el cielo es baja?"

“Eso también, pero en invierno la posición de la trayectoria de la luna es más alta. Debido a eso, hay menos polvo y luces de la superficie cercana a la tierra que la bloqueen. En consecuencia, no se eclipsa, sino que es notablemente más brillante y claramente visible.

"Así que es eso…"

Ahora que Arthur lo mencionaba, ese era el caso, y Takahito levantó la cabeza tan alto que fue doloroso.

"Es la primera vez que veo... una luna llena tan hermosa".

Mientras miraba a la luna, los conflictos en los que había estado involucrado desde la mañana se fueron calmando gradualmente, pero a cambio surgió un impulso candente.

Un impulso de correr con todas las fuerzas en su forma de lobo bajo la luz de la luna.

Probablemente se podía notar el cuerpo inquieto y tembloroso de Takahito que no podía calmarse. Arthur lanzó una invitación.

"¿Vamos a dar un paseo?"

"¿Está bien?"

De repente, soltó una voz vibrante.

“Acabo de detener mi trabajo. Podemos continuar con la lección".

Arthur se encogió de hombros y Eugene los instó desde atrás. —Deberían irse. Es una luna llena valiosa".

"Si les va bien en la cacería, traigan carne de ciervo como regalo".

Luego de prometérselo a Eugene, quien seguía cuidando la casa, los dos se convirtieron en lobos.

Correr en los campos nevados con la luna lobo a lo lejos en el cielo fue la sensación más grande que jamás había tenido.

Esa noche de luna llena, el suelo nevado era claramente brillante.

Los árboles cubiertos de escarcha brillaban a la luz de la luna casi como si fueran luces navideñas.

Corrió libremente por el extenso territorio junto a Arthur e hizo un desafío por ser la tercera vez que cazaban.

Esa vez la presa era un ciervo macho. Tenía magníficos cuernos y su cuerpo era el más grande

hasta entonces, pero cooperando fue capaz de derribarlo junto a Arthur. Takahito tenía la sensación de que conforme se aumentaban las veces que cazaban, estaba empezando a dominarlo.

Después de llenar sus estómagos con el ciervo cazado, Arthur giró el hocico hacia la luna y aulló.

Auuuu…

El bosque estaba mortalmente silencioso ante los aullidos que parecían como si intentaran anunciarle al mundo su propia existencia.

Como si a pesar de que albergara miedo, escuchara atentamente la melodiosa voz del rey del bosque.

Auuu…

Takahito también se unió a su voz…

Auuu. Auuu…

Echando hacia atrás su larga cola y tras desaparecer su aullido, Arthur gruñó.

Era la señal de haber abatido a un gran animal bajo la luna llena. Takahito se dio cuenta de que la sangre caliente del hombre no se había calmado de ninguna manera. De igual forma, en el cuerpo de Takahito también quedaba el persistente regusto de la caza.

Alzando sus afiladas orejas, Arthur levantó su cola en alto y rodeó a Takahito. Percibió su "olor", le lamió el hocico y le mordió juguetonamente el cuello.

Agitado por el 'olor' del calor emitido por Arthur, Takahito también se apasionó. Olió y, a cambio, mordió el cuello de Arthur.

“Uuu…uuu”

Finalmente, Arthur se inclinó sobre él desde atrás. Tomó una posición de montaje y mientras presionaba fuertemente a Takahito con sus patas delanteras para que no pudiera moverse, insertó su longitud en un solo movimiento.

“Kyann”

Dado que la eyaculación tomaba tiempo, el apareamiento de los lobos se prolongaba durante un largo período de tiempo. Un nudo se hinchaba en la base del órgano reproductor insertado e imposibilitaba su extracción.

Era la primera vez que Takahito se apareaba en forma de lobo, pero ahora que había llegado a esto, parecía un resultado completamente natural.

Más bien, puede ser una actividad más natural en sus verdaderas formas.

Anteriormente, Arthur había llamado su forma de lobo como su "verdadera forma" y Takahito estaba comenzando a comprender esos sentimientos al menos un poco.

Después de que regresaron a su forma humana en la cueva que también era la fortaleza de Arthur, la excitación de los dos persistió y continuaron copulando.

Debido a que sus instintos animales seguían ganando, estaban conectados con la espalda de uno pegada al pecho del otro mientras estaban de pie.

Con ambas manos presionadas contra la pared de la cueva, Takahito, quien recibía a Arthur, hacía sonidos seductores y temblaba furiosamente.

“Aa…nnn….ah…ah”

El miembro que se sentía más duro de lo habitual fue empujado hasta la raíz, y la espalda blanca de Takahito se arqueó. Arthur le mordió el cuello, clavándole los dientes.

“Auu”

El dolor punzante que le recorrió incrementó el placer. Mientras su columna vertebral temblaba, Takahito clavó sus uñas en la pared de piedra. Con los dientes aun clavados, Arthur se levantó violentamente.

“Hii…aa…aaaaa….a”

Cada estocada expandía sus sentidos. Las piernas de Takahito temblaban; no podía sostenerse con su propia fuerza. Si no estuviera conectado a Arthur, probablemente colapsaría.

"... ¿se siente bien ... aquí?"

El cuerpo de Takahito saltó ante la estocada dirigida cuidadosamente.

“Nn…sí…es…incre…íble….aaa….aaa…nn”

Conmovido por su propia voz seductora que resonaba en la cueva, sus "entrañas" se contrajeron con fuerza.

“…fuuuu…”

Detrás de él, Arthur suspiraba de manera bestial, y, de repente, su embestida se volvió más severa.

Al ser penetrado incesantemente, Takahito fue conducido hacia las alturas.

Sintió el placer agudo circular dentro de él como la sangre de su cuerpo. Con un ritmo tan fuerte que hizo que su cuerpo flotara, finalmente recorrió hasta la parte superior de su cabeza...

“Aaa…me ven…go… Aaa…rthur…”

“Takahito…Taka…”

“Me vengo”

Un momento después, chispas brillaron detrás de sus ojos, Takahito se corrió emitiendo un sonido que parecía como si se estuviera sofocando. Casi al mismo tiempo, sus partes más profundas fueron inundadas por el ardiente deseo, llenándolo de un doloroso deleite.

“…fuu…aaa…”

Su cuerpo cansado fue sostenido firmemente desde atrás por Arthur...

Crack, crack, crack…

Crujía la fogata.

Luego de dos rondas, la excitación sexual se había calmado finalmente, y mientras confiaba su cuerpo al peculiar cansancio post-coital, Takahito se acomodó por completo en el regazo de Arthur.

Cubriéndose hasta los hombros con la manta, miró distraídamente el fuego que ardía brillantemente.

Mientras estaba rodeado por la temperatura corporal y el "olor" de Arthur, experimentó una sensación de satisfacción que nunca antes había sentido.

Sin embargo, cuanto más feliz se sentía, el sentimiento de culpa indestructible también volvía a revolotear por su mente.

Como si este tiempo hubiera pasado.

Dentro de alrededor de cinco horas, la noche de luna llena habrá terminado.

Si tiene tiempo para hacer este tipo de cosas, debería estar elaborando un plan de escape.

Huir y regresar a Japón. A Tokio donde todos le estaban esperando.

Su familia y su amigo cercano Michiru, no había habido día en que no recordara a su querida gente en Japón.

Incluso si físicamente estaban lejos, cuando cerraba los ojos, era como si los rostros de todos flotaran detrás de sus globos oculares.

Desde el fondo de su corazón deseaba verlos.

Pero, en la misma medida que eso... también deseaba permanecer junto a Arthur.

Se sentía como si los dos deseos contrarios estuvieran dividiendo su cuerpo y su corazón.

Lejos de huir de Arthur, sintió la paz al ser abrazado por esos brazos... si su familia supiera de esto, ¿qué pensarían de él?

Para la familia Jinguuji, la familia Gosford también era un oponente destinado.

Kizuki definitivamente estaría muy enojado. Probablemente lo llamaría traidor. Incluso si lo calumniaran, no habría nada que pudiera hacer.

Sus padres estarían tristes. Yuuki-mama también estaría triste ...

(Aun si entristezco a todos… yo…)

“¿Takahito?”

Al escuchar su nombre, Takahito volvió a sí mismo con un sobresalto. Mientras giraba su cuello y devolvió la mirada, vio una expresión ansiosa flotando en el rostro de Arthur.

“¿Qué sucede?”

“No… es nada.”

Sacudiendo la cabeza, alejó las preocupaciones que lo habían hundido desde la mañana. En cualquier caso, no era un buen plan mostrar un comportamiento sospechoso y hacer que Arthur fuera cauteloso.

Después de haberse persuadido a sí mismo de eso, Takahito pronunció una pregunta que de repente le vino a la mente.

“¿Qué tipo de personas eran tus padres?”

“¿Por qué preguntas tal cosa?”

Arthur preguntó en tono burlón.

"He escuchado historias de tu abuelo Oswald, que era el mayor, pero como nunca escuché nada sobre tus padres, me preguntaba qué tipo de personas eran".

Cuando te gusta alguien, empiezas a querer saber todo y cualquier cosa de esa persona, incluidas sus raíces y la forma en la que fue criado, ese era el sentimiento que Takahito estaba experimentando actualmente.

Antes, cuando no había conocido el amor, ponía una línea entre él y otras personas y no dejaba que la gente se le acercara fácilmente. Hasta ese punto, no se había involucrado mucho con otras personas.

Pensaba que eso sería tomado como una forma "genial" de hacer las cosas.

Su versión "genial" de él no pudo reprimir el deseo de querer saber algo sobre Arthur, y sin querer hizo una pregunta indiscreta.

"Debido a que mi madre murió poco después de que yo naciera y mi padre también murió dos años después en un accidente, no tengo recuerdos de ellos".

Como si lo persuadiera la explicación de Takahito, Arthur comenzó a hablar.

“Es por eso que no hay mucho que pueda contar. Hay historias que he escuchado de Eugene y mi abuelo, pero ... ¿Eso te sirve? "

“Sí.”

“Escuché que mi padre tenía un cuerpo resistente y habilidades de liderazgo, era un lobo Alfa nato. Se podría decir que incluso había superado a Oswald, quien había salvado a la familia del peligro de extinción, como parece. Si hubiera vivido, lo más probable es que siguiera a cargo incluso ahora. Si mi padre hubiera sido el líder, la familia Gosford probablemente tampoco habría caído en este tipo de situación... "

Cuando Arthur dijo eso, en su voz parecía acechar la amargura sobre su propia inutilidad en comparación con su grandioso padre.

“Después de que papá murió en un accidente automovilístico, el abuelo, quien ya se había jubilado, fue reintegrado como cabeza de familia. Parece que no había ninguna otra persona calificada en ese momento… El abuelo también había sido un líder absoluto, pero como era de esperarse, nadie puede luchar contra el paso de la edad, y creo que en sus últimos años hubo ocasiones en las que su juicio le falló”.

El hombre probablemente se refería a Oswald obstinadamente manteniendo el acuerdo entre él y la Familia Jinguuji.

Arthur, que había heredado el cargo de su abuelo y había dirigido la operación del secuestro de “la Eva", probablemente se arrepintió de haber llegado demasiado tarde.

“Mi mamá era… doctora. Conoció a mi papá cuando trabajaba en la clínica de Cotswold y se enamoró. Aunque conocía la identidad de mi padre, no tuvo miedo, había aceptado la existencia de los hombres lobo y se casó con mi padre. Un año después del matrimonio, nació Eugene. Después de eso, hubo un largo espacio en blanco antes de quedar embarazada de un segundo hijo. Mi madre médica sabía perfectamente la carga que suponía para el cuerpo el dar a luz a un niño lobo, pero luchó contra lo imposible y dio a luz a un segundo hijo. Debido a que el cuerpo de Eugene fue débil desde el nacimiento, sin importaba qué, debía tener otro... eso fue probablemente lo que sintió".

Quizás, sintió que era su deber dar a luz a un Alfa que pudiera heredar el liderazgo de la familia de su esposo y Oswald.

“Sin embargo… al final, la carga sobre su cuerpo había sido mayor de lo esperado. También el hecho de que dio a luz a una edad avanzada, así que poco después de que yo naciera su condición empeoró y murió. Dado que mi padre también murió dos años después, así como ahora, fui criado por Eugene y mi abuelo ".

Al escuchar la historia de Arthur, Takahito recordó a sus abuelos. No lo había escuchado directamente de su abuelo, era una historia que su mamá le había dicho.

Al igual que la madre de Arthur, su abuela también se enamoró de forma predestinada de su abuelo, dio a luz a dos hijos (su madre y su tío), y luego murió.

Estaba claro que su abuela lo había entendido.

Si volviera a tener un parto difícil como el que tuvo cuando nació su mamá, ¿qué le pasaría?

Sin embargo, ella ya había dado a luz a su tío.

Era diferente a esos ejemplos, pero una vez más Takahito pensó que su madre, cuyo cuerpo se había feminizado y quien lo había parido a él y a Kizuki, era increíble. Aunque fue genial que, como resultado, pudiera darlos a luz de manera segura, un paso en falso y tanto ellos como su madre habrían estado en peligro.

El fuerte deseo de dar a luz al hijo del hombre que amas.

La determinación de dar a luz al niño concebido aun cuando tengas que dar tu propia vida.

Takahito aún no podía entender ninguna de esas cosas.

“…asombroso.”

Dijo Takahito sin pensarlo, en tono de admiración.

"El amor de padres es asombroso".

"…en efecto."

Expresando su acuerdo, como si pensara en algo Arthur acarició con la palma de su mano el estómago de Takahito. Los amorosos movimientos de esa mano desconcertaron a Takahito.

“¿Qué?”

Sin responder eso, esta vez Arthur giró el cuerpo de Takahito poniéndolo de lado. Además de eso, el hombre se colocó sobre él y presionó su oreja contra el estómago de Takahito.

"De nuevo, ¿qué estás haciendo?"

"... confirmando".

"¿Confirmando?"

Pensando por un momento, Takahito pronunció en voz alta la respuesta que había aparecido en el fondo de su mente.

"¿Podría ser... que estás confirmando si hemos concebido un hijo?"

"Así es."

Debido a que tuvieron relaciones sexuales en forma humana y de lobo en una noche de luna llena, Arthur probablemente pensaba algo como "esta vez sí, definitivamente" en su mente.

(Entiendo esos sentimientos, pero)

"Eso... incluso si fuera así, probablemente no lo sabrás aunque pongas tus oídos allí"

Por ejemplo, incluso si hubiera sido fertilizado antes, no hay forma de que pueda escuchar el movimiento fetal tan rápido.

"No sabremos si he concebido a menos que le preguntemos a Eugene".

"Eso lo sé."

Arthur respondió con una voz un poco malhumorada a la observación de Takahito.

"Aun así... quiero hacer esto".

¿Esto significaba entenderlo con la cabeza, pero aún así hacerlo?

Takahito se sorprendió por el comportamiento de adolescente del hombre que era dos veces mayor que él, cuya experiencia de vida también era superior y que tenía la personalidad carismática de un Alfa.

Por otro lado, Takahito también estaba feliz de que Arthur le dejara ver un lado inesperado e infantil de él...

Mientras Takahito miraba al hombre que estaba inmóvil presionando su oreja contra su estómago plano, algo profundo en su pecho comenzó a sentir punzadas. Una sensación de calor se elevó gradualmente desde allí.

Hasta ahora había sido un "me gusta".

Sus sentimientos hacia Arthur habían sido un afecto romántico.

Pero ahora no era solo cariño.

Se sintió rodeado por un sentimiento de un nivel más fuerte que el afecto.

Amor.

(Así es. ¡Amo a este hombre…!)

Abrumado por el pensamiento abrasador, su cuerpo colapsó hacia adelante y abrazó la cabeza de Arthur.

Al mismo tiempo que Takahito hundió su rostro en el cabello de Arthur, nació un nuevo deseo dentro de él.

Un deseo que no había captado hasta ahora.

Si tal vez pudiera hacerlo, quería conceder el deseo de Arthur. Quería dejar los genes de ese hombre en el mundo.

Incluso si después del nacimiento se deshiciera de… aun así.

Quería tener al hijo de Arthur.

****

Se despertó de repente, un poco antes del amanecer. Debido a que la persiana de la ventana estaba abierta, los rayos de la luz de la luna que estaba a punto de ocultarse brillaban desde la abertura de las cortinas del dosel. Arthur contempló el pacífico rostro dormido que brillaba bajo la luz de la luna del día 15 del ciclo lunar.

Era el bello rostro de quien se había quedado dormido en sus brazos como si hubiera perdido el conocimiento después de que la noche anterior se entregaran mutuamente en la cama varias veces sin dejar que se secara. Cabello negro sedoso, un rostro pequeño de forma ovalada que podía tomar con las palmas de sus manos. No había una sola mancha o defecto leve en esa piel blanca que era como leche de cabra recién ordeñada.

Las pupilas de obsidiana estaban actualmente cubiertas por los párpados. Las pestañas que bordeaban esos párpados eran largas y delgadas como la seda de la mejor calidad. Un puente nasal delicado y labios finos teñidos de rojo. La primera vez que Arthur había visto a Takahito también se había sorprendido de esa belleza, pero en ese entonces la totalidad de eso todavía se escondía bajo un caparazón duro.

Sin embargo, últimamente a esa belleza rígida se había sumado encanto y flexibilidad, estaba comenzando a florecer rápidamente como un capullo. Era de suponer que la transformación de Takahito era culpa suya… Mientras pensaba en eso, sus sentimientos se volvieron tremendamente dulces.

Probablemente estaba siendo engreído, pero cada vez que unían sus cuerpos, podía asegurar que Takahito estaba cambiando y, al mismo tiempo, él también lo hacía. Al principio, solo había considerado al chico como la "Eva" que tiene que dar a luz al hijo de su familia.

… trató de convencerse de eso.

Si no lo hubiera hecho, habría pesado mucho en su conciencia y no habría podido secuestrar por la fuerza al inocente chico, separarlo de su familia y traerlo al Reino Unido. Además, cosas como hacer que el joven puro que no sabía nada se sometiera y ultrajarlo… definitivamente no habría podido hacerlas.

Estaba bien sin importar que lo detestaran. Era algo inevitable, aunque el chico estuviera resentido con él. Por el bien de la continuidad de la familia Gosford, la habilidad del joven como "Eva" era esencial.

Como Alfa de la manada, era necesario que él endureciera su corazón.

Inesperadamente, contrario a su apariencia exterior como de muñeca, no fue fácil someter al chico. Aunque probablemente se dio cuenta de que no podía ganar, aun así, se resistió frenéticamente y lo retó a una pelea.

-Tal vez sea un tonto, pero… comparado con sufrir obedientemente es… mucho mejor.

-…si lo miro desde tu posición, probablemente parezca algo muy pequeño y trivial, pero para mí es cuestión de tener mi orgullo como hombre.

Los ojos húmedos e intensamente deslumbrantes del joven hicieron que su columna se estremeciera.

Si pensaba en ello, probablemente Takahito había empezado a fascinarle a partir de ese momento.

(No… es así)

Había sentido algo especial desde el momento en el que pasaron lado a lado en la calle, desde el momento en el que había visto esos ojos negros.

En ese tiempo ya había sido capturado por la “esencia” que el chico emanaba inconscientemente.

No era porque Takahito fuera una “Eva”. Aunque no lo hubiera sido, lo habría deseado. Arthur lo había atacado por el sentido del deber, pero el deseo que sintió había sido algo espontáneo. Frente a Takahito, su interruptor de apareamiento se había apagado.

El fuerte deseo que sentía por el chico no era puramente carnal. Claramente, se había dado cuenta de sus sentimientos de deseo la vez que Wolfgang había atacado al chico. Afortunadamente, solo había quedado en un intento, pero en ese entonces, había albergado una intención asesina hacia Wolfgang, quien evidentemente, era de su misma manada.

A decir verdad, si no hubiera quedado en un simple intento, probablemente habría habido sangre derramada. Sin embargo, gracias a ese incidente, se dio cuenta de sus sentimientos y ya no pudo presionar más a Takahito.

La temporada de apareamiento es limitada. Tenía que consumar la concepción lo más pronto posible. Era su deber como líder de la manada. Sin embargo, no quería hacer cosas que pudieran resultar desagradables para el joven. Ese día, usando la herida en el rostro de Takahito como motivo, había regresado a Cotswold sin hacer nada. Pero cuando regresó, el recuerdo del joven pesaba en su mente y no podía concentrarse en su trabajo. ¿Acaso el amor era capaz de reducir a una persona a un ser tan tonto?

Al final, en la noche del tercer día, su paciencia se había agotado y tomando su auto, visitó la Casa del Bosque. Pero el chico no estaba en su habitación. La inquietud que sintió al enterarse que Takahito había salido solo seguía viva en su memoria.

Probablemente había salido a caminar en su forma de lobo para reducir el estrés del encierro, pero y si tal vez se había perdido en el campo nevado… y si luego usó toda su fuerza y regresó a su forma humana… mientras pensaba en eso, no había podido quedarse quieto y de inmediato se transformó y siguió “la esencia”, llamando al chico por medio de sus aullidos.

Finalmente, después de haber buscado arriba y abajo, en el momento en el que vislumbró al delicado lobo, su cuerpo perdió toda su fuerza debido al alivio.

Después de haberse reunido a salvo, corrieron juntos por los campos nevados y persiguieron a un ciervo. Inmediatamente después de haber derribado al ciervo frente al chico, ocurrió aquel accidente. Takahito se había resbalado en la superficie de una roca y cayó al río.

Se le heló la sangre al ver cómo el cuerpo del chico caía hacia atrás. Como alguien que desea morir justo después de su ser amado, se arrojó al río y levantó el cuerpo empapado sujetándolo con el hocico. Hubo alivio y alegría en el momento en que se dio cuenta de que el cuerpo que parecía inerte aun respiraba.

En ese momento, Arthur se dio cuenta, con más claridad que antes, que amaba a Takahito. Para él, Takahito era su único compañero de apareamiento…

“…”

Arthur levantó la mitad de su cuerpo y miró a Takahito quien seguía durmiendo tranquilamente. Mirando ese apacible rostro dormido, sus ojos se fueron cerrando poco a poco. No era solo la apariencia exterior lo que era hermoso. Su disposición también era agradable. Estaba lleno de curiosidad, era inteligente con un corazón fuerte y hacía cualquier cosa con seriedad. Al ver su actitud hacia Eugene, Arthur supo que su disposición también era amable. Lo más probable es que sus padres lo hayan criado con mucho cuidado.

Arthur no sabía qué era lo que el chico pensaba de él. Al principio, por supuesto, Takahito lo detestaba, pero justo ahora… ¿sería engreído de su parte pensar que el joven ya no lo odiaba tanto? Esa noche en la cueva, había sido Takahito quien lo había buscado. Después de eso, se habían entregado mutuamente sin ninguna exigencia.

Aun si, por ejemplo, hubiera sido un impulso sexual causado por “la temporada de apareamiento…” estaría bien. El solo poder tomar al joven reacio sin tener que forzarlo, ¡cuánto lo salvaba! Por supuesto, no se trataba de ser salvado. Aunque estrictamente hablando, no debería suceder, cada vez que tomaba a Takahito, desaparecía el pensamiento de que esa era su obligación.

Conmovido por la coquetería inconsciente del chico, cada vez que recobraba el sentido se encontraba absorto en el deseo de devorar con avidez ese cuerpo esbelto. Abrazando con fuerza las extremidades flexibles, mientras se corría por completo en el cálido interior de Takahito, experimentaba la mayor alegría.

Su deseo de que el joven diera a luz a su hijo ya había sobrepasado cualquier sentido del deber.

Ya que se había quedado durante la noche, a Eugene le había explicado que era con motivo de “apareamiento”, pero en realidad, era porque no quería separarse ni un momento de Takahito. Quería estar junto a él. Quería tener a Takahito junto a él por siempre. Como era de esperarse, ya había salido con mujeres, pero esta situación de pensar solo en su pareja como si estuviera flotando de pasión, era algo que estaba experimentando por primera vez en su vida.

Una sonrisa iluminó de forma natural su cara, al ver ese tranquilo rostro durmiendo frente a sus ojos. Tentado por la belleza, Arthur estaba a punto de tocar la negra cabellera cuando, de repente, detuvo su mano.

-La familia de ese mocoso es enemiga de la nuestra.

-No hay necesidad de mantener con vida al hijo de nuestro enemigo. Deberíamos deshacernos de él.

-Estará bien si nosotros mismos criamos al niño cuando nazca. Dejarlo con vida solo hará las cosas más difíciles. Deberíamos arrancar el problema de raíz con anticipación.

Las palabras que Wolfgang y Edgar habían pronunciado antes resonaban en el fondo de su mente. Los parientes de sangre de Takahito, la familia Jinguuji había asesinado a tres miembros de la manada Gosford en un ataque 17 años atrás.

Los primeros en iniciar la pelea habían sido los Gosford, pero era una verdad innegable que sus parientes consanguíneos habían sido superados y, el hecho de que Wolfgang y Edgar, quienes perdieron a sus hermanos, odiaran a la familia era algo que no tenía remedio. Sin embargo, eso no tenía nada que ver con Takahito. El chico ni siquiera había nacido hace 17 años. Odiarlo solo por lo que sucedió 17 años atrás era algo irrazonable.

Aunque había presentado ese argumento justo, había sido refutado claramente con: "Estás diciendo algo tan indulgente solo porque no participaste en ese ataque".

El mismo Arthur, a pesar de que su abuelo le había insistido en que no lo hiciera, se sentía herido por aquel ataque, por el hecho de no haber participado en él. Y eso era porque sabía que Edgar y Wolfgang estaban insatisfechos con él cada vez que se abordaba el tema.

Por el bien de la discusión, aun si Takahito diera a luz a un hijo o incluso si no lo hiciera, Wolfgang y Edgar convertirían a Takahito en cadáver tal como habían dicho. Esos dos veían a Takahito solo como “una herramienta para parir”. De esta forma, no importaba qué camino tomaran, Takahito sería asesinado. No había esperanza de vida para él, si permanecía ahí.

Arthur no quería separarse de él. Si lo hiciera, no volverían a encontrarse… era tan fácil de imaginar que la vida sin el chico sería tan miserable como comer arena. Sin embargo, sería diez veces mejor que el que asesinaran a Takahito. Mejor a que el que esa persona que rebosaba de posibilidades como una piedra preciosa en bruto, desapareciera de este mundo. Apenas tenía 16 años. El chico tenía un futuro y muchas aspiraciones. No podía permitir que ese joven prometedor se quedara junto a ellos, a quienes estaban destruyendo poco a poco.

(Debería dejarlo ir.)

Mientras se persuadía firmemente, Takahito se movió.

“…mm…”

Emitiendo un sonido tranquilo, sus ojos se abrieron lentamente. Como si siguiera medio dormido, Takahito miró a Arthur con una expresión de aturdimiento.


*******

“¿Arthur? ¿Estás despierto?”

“…Ajá. Estabas durmiendo muy bien.”

... ¿Qué sucede? Tu expresión se ve un poco preocupada.”

Ante esas palabras, Arthur se dio cuenta de que inconscientemente había estado frunciendo el ceño. Puso una sonrisa en su rostro para tranquilizar a Takahito y murmuró “nada en absoluto.”

“Deberíamos levantarnos pronto y alistarnos. En la tarde Wolfgang y Edgar vendrán aquí.”

Al escuchar esos nombres, el rostro de Takahito se endureció. Arthur inclinó su cuerpo, besó su blanca y suave frente y susurró “no te preocupes. Yo te protegeré”.

Al rededor de la tarde, tal como estaba planeado, Wolfgang y Edgar llegaron al “La Casa del Bosque”. Tan pronto como entraron a la casa, Wolfgang, como siempre, miró a Takahito con ojos escrutadores y sin reservas. Su boca sonreía descaradamente, ni siquiera intentaba disimular que veía a Takahito como una “hembra”.

Apenas reprimiendo el impulso de echar a Wolfgang, Arthur le ordenó a Takahito en voz baja:

"Sube al segundo piso".

En respuesta a la orden de Arthur, Takahito subió al segundo piso con una expresión reacia. Después de escuchar el sonido de la puerta de la habitación del chico cerrándose, Arthur llamó a los visitantes.

"Vamos al salón".

Entró en el salón con los dos siguiéndolo, y cada uno tomó asiento. Wolfgang y Edgar se sentaron en el sofá, y en cuanto Arthur se sentó en el sillón que estaba enfrente con una mesa de centro, Eugene llevó té negro.

Después de servirle té a cada uno, Eugene se sentó en el sillón a un lado de Arthur.

“Muy bien, el otro día hablamos de esperar hasta la luna llena. Ya pasó la luna llena, ¿cómo va el proceso?

Wolfgang fue al grano inmediatamente.

“… Aún no.”

Arthur respondió con una expresión de dolor. Esa mañana también Eugene había negado con la cabeza. Aun cuando se habían apareado en forma de lobo bajo la luna llena, había sido inútil. Esta vez Takahito también había sido proactivo y se entregaron mutuamente de manera consensuada. Eso también había sucedido la noche anterior. Sin embargo, no había habido ningún resultado.

Cuando llegó a ese punto, parecía más que inevitable... se sentía como si todas las puertas estuvieran cerradas para ellos.

Chasqueando la lengua de manera un poco descarada, Wolfgang soltó "Como se esperaba, ¡no es una 'Eva' después de todo!"

"Aunque lo trajimos especialmente aquí desde Japón, es un mocoso inútil".

"No es culpa de Takahito", objetó Arthur a Wolfgang, quien estaba hablando de una manera despiadada de cómo ellos, egoístamente, habían secuestrado al chico.

"¿Estás defendiendo a ese mocoso?"

"No es así... sino que probablemente el problema esté de nuestro lado".

Dijo con una voz amarga y el rostro desanimado.

No se podía negar la posibilidad de que aun así no hubiera resultados. Era posible que la maldición que afectaba a la Familia Gosford no pudiera deshacerse, aun si su pareja fuera una “Eva”.

“¿Quieres decir que eres estéril?”

Wolfgang se inclinó hacia adelante con actitud alegre.

"Si ese es el caso, ¿está bien si incluso me dejas hacerme cargo? Si no puedo hacerlo, el siguiente sería Edgar".

"... basta de bromas sin gracia".

Wolfgang se encogió de hombros hacia Arthur quien lo amenazaba en voz baja.

"No estoy bromeando. Si no puedes embarazarlo, no queda de otra que dejar que lo hagamos nosotros. Por esta ocasión, ¿no sería bueno que quien preñe a ese mocoso se convierta en el Alfa?"

"Wolfgang ... ¿debería interpretar eso como si me estuvieras desafiando?"

Los ojos ámbar de Arthur brillaron aún más peligrosamente. Wolfgang, a quien esos ojos apuntaban tampoco retrocedió y le devolvió una mirada beligerante. Eugene, preocupado, se puso de pie frente a los dos que estaban mostrando francamente su animosidad el uno hacia el otro.

"Oigan, este no es momento para estar en discordia".

Fue como si Edgar hubiera echado agua fría en el momento crítico y se calmaron las cosas. Posteriormente, después de haber intercedido con voz tranquila, se volvió hacia Arthur.

“Creo que lo entiendes bien, pero se acerca el final de la temporada de apareamiento. Si retrasamos esto hasta el próximo año, aumentará el riesgo de que la familia Jinguuji en Japón localice nuestra ubicación y vengan aquí para recuperar al chico. Si asumimos eso, será mejor que lo logremos en esta temporada de apareamiento como lo habíamos planeado anteriormente y hacer que dé a luz en primavera. Arthur, si nos lo entregas, nos haremos cargo de la ‘Eva’ y seremos una ayuda más en la tarea de crear al niño. Esta misión significa la vida o muerte de nuestra familia. Por encima de todo, nuestra prioridad debe ser el resultado ‘hijo de la manada’. Por esta ocasión deberías hacer a un lado tu orgullo como Alfa y tus sentimientos personales.”

“…”

Ante la advertencia del sublíder Edgar, Arthur guardó silencio con una expresión sombría.

Las cosas que había dicho Edgar eran correctas. En su mente, Arthur sabía que, si consideraba la preservación de la manada como el objetivo más importante, eso era lo que debía hacer.

Si él mismo no podía crear un niño, debería confiárselo a esos dos. Con eso, quedaría claro si el que Takahito no concibiera era un problema individual de Arthur o el problema de toda la Familia Gosford.

Y luego, como resultado de las pruebas, si se concebía un hijo de la semilla de Wolfgang o de Edgar, su manada podría escapar de la destrucción.

La continuidad de la manada, solo eso era el deseo más querido de la familia Gosford.

Si esto hubiera sido antes de que conociera a Takahito, no habría dudado en priorizar a la manada. Algo como quedar perplejo por sus sentimientos personales sería imposible en primer lugar, debido a su posición como Alfa. Sin embargo, en este momento, era algo que no podía hacer sin importar qué. Dejar a Takahito en manos de Wolfgang y Edgar… era algo que no podría hacer. Con solo pensar en Takahito siendo tomado por otro hombre, su cabeza parecía volverse extraña.

“Arthur, ¿qué sucede?”

Edgar preguntó a Arthur, quien se mantenía en silencio con una expresión amarga. Al mirar la condición de Arthur, el sonriente Wolfgang curvó la boca aún más y ladró.

"Bueno, si incluso dejarnos intentar no es bueno, no queda más remedio que deshacerse del mocoso".

Debido a lo oportuno que fue que Wolfgang dijera eso o no hasta el último momento, Arthur, que se había puesto de pie, agarró a su primo por el cuello sobre la mesa baja.

“¡Bastardo!”

Wolfgang también tomó a Arthur por el cuello en respuesta.

“¡¿De qué te quejas?!”

“¡Arthur! ¡Wolfgang! ¡Ya basta!” -Gritó Edgar y se interpuso entre los dos quienes se estaban enfrentando y mirándose fijamente.

“¡Cálmense los dos!”

“…”

Después de tenerlo agarrado con fuerza de la mandíbula, Arthur aflojó su agarre. Wolfgang apartó la mano y resopló. Sin embargo, como si sus sentimientos no pudieran calmarse, escupió con voz ronca "Maldita sea".

"Arthur, claramente estás siendo controlado por tus propios sentimientos". Le informó Edgar con una expresión severa.

No había necesidad de mencionárselo; Arthur sabía que estaba siendo esclavo de sus propios sentimientos. Cosas como no pensar en los intereses de la manada por sobre todas las cosas, lo descalificaban como Alfa. A pesar de que lo entendía, no podía controlar sus propios sentimientos ...

Lejos de culpar a alguien más, rebosaba resentimiento de la cabeza a los pies hacia su propia debilidad mental.

“Esa 'Eva' es miembro de una familia que se opone a la nuestra. Para que tampoco quede ninguna enemistad, tarde o temprano tendremos que deshacernos de él ".

Edgar continuó.

“¿Ves? No lo olvides. Tu corazón es demasiado amable. Tienes que ser más duro. No deberías hacer cosas como mostrar compasión por tus enemigos…”

“¡No me digas qué hacer!”

Al darse cuenta, Arthur le gritó a Edgar y el lugar quedó en silencio.

Empujando a Edgar a un lado, quien se quedó con una expresión de desconcierto, Arthur se dirigió a la puerta.

“¡Arthur!”

Eugene lo llamó, pero Arthur abandonó el salón sin mirar atrás.

***

“¡Arthur!”

Ignorando el llamado, Arthur salió del salón. Eugene, que se había levantado de la silla, siguió instintivamente a su hermano menor. Empujó la puerta del salón y salió al pasillo. Sin embargo, la figura de Arthur ya no estaba allí. Corrió hacia la entrada y salió, pero tampoco vio a la figura alta en medio de la nieve.

Si Arthur no estaba afuera, ¿había regresado a su habitación en el segundo piso? ¿O había ido a la habitación de Takahito?

En caso de que Arthur hubiera ido a la habitación de Takahito, probablemente no debería interrumpirles.

Incluso si Arthur hubiera regresado a su propia habitación, era probable que quisiera estar solo en ese momento. Había seguido a Arthur por el impulso del momento, pero cuando recuperó la compostura se dio cuenta de que no tenía palabras para su hermano menor.

Parado al pie de las escaleras, varios suspiros escaparon de la boca de Eugene. Estaba claro que Arthur amaba a Takahito. Y era muy probable que Takahito también lo amara… Eugene que había visto los eventos que poco a poco fueron acortando la distancia entre los dos, lo sabía.

El que los dos se sintieran atraídos el uno por el otro era destino. Superar la desventaja de que los dos fueran hombres, al igual que el obstáculo de ser enemigos, pensó, era algo predestinado que hacía que se atrajeran el uno al otro como imanes.

Para Eugene, Arthur quien era décadas más joven que él, era, por supuesto, su lindo hermano menor. Después de que sus padres murieron prematuramente, él lo crió en parte solo, e incluso si excluyera el hecho de que veía las cosas de manera favorable al ser su familia, Eugene pensaba que Arthur se había convertido en un magnífico Alfa.

La habilidad del valiente, tenaz, fuertemente responsable y cálido Arthur superaba a la de su abuelo y su padre. Es por eso que su abuelo también había elegido a Arthur como el próximo Alfa. En contraste, Takahito era hermoso, sabio y con un corazón amable. Su torso era fuerte y su flexibilidad también era encantadora, era el compañero perfecto para Arthur. Los dos se complementaban mutuamente, no importaba por dónde lo vieran.

Después de que sintió que ambos se atraían, Eugene había comenzado a apoyarlos en secreto. Por su parte, él, que había nacido como omega, deseaba que fueran felices. Por eso esperaba fervientemente que concibieran un hijo lo antes posible, pero… ese deseo no se hacía realidad.

En ese momento, Arthur se encontraba en una situación difícil. Estaba en una encrucijada entre su responsabilidad como Alfa de la manada y su corazón que amaba a Takahito. Debido a que comprendía el dolor de su hermano como si fuera el suyo propio, el corazón de Eugene también sufría.

“…fuuu…”

Un suspiro mucho más sombrío que los anteriores salió de los labios de Eugene, y se volvió hacia el salón. Se había apresurado a salir, dejando atrás a los visitantes. Cuando regresaba al salón, Eugene detuvo su mano cuando iba a agarrar la perilla de la puerta. Debido a que desde la puerta entreabierta, se lograba escuchar la conversación entre Wolfgang y Edgar.

Los murmullos en voz baja le preocuparon y pegándose a la pared, Eugene agudizó sus oídos ante la conversación que se podía escuchar desde la abertura de la puerta.

“Edgar, con esto también te diste cuenta, ¿verdad? Arthur, ese chico ha sido conmovido por esa hembra y se ha vuelto blando. Santos cielos, es un tonto. Ha perdido la cabeza.”

“… Esta es la primera vez que lo vemos comportarse así… él siempre había sido un hombre con el sentido de responsabilidad más fuerte que cualquiera, pero…”

“Ciertamente, la hembra es bella, pero al final, ese mocoso es nuestro enemigo. Si fuera yo, no lo mimaría tanto como lo hace Arthur. Si después de agarrarlo constantemente, no diera a luz, yo me desharía de él… Edgar, por el bien de la continuidad de la manada, solo podemos compartir a esa hembra. Afortunadamente, las hembras de nuestra especie pueden ser fecundadas por el esperma de varios machos al mismo tiempo. Podemos lograr que la hembra dé a luz a tu hijo y al mío al mismo tiempo en la primavera.”

“Pero ¿Arthur lo permitirá? Con lo que demostró ahora, no parece que vaya a entregarlo tan fácilmente.”

“Si Arthur no lo entrega, se lo robaremos. Arthur ciertamente es fuerte, pero nosotros tenemos más experiencia. Si cazamos juntos, es posible que podamos derrotarlo.”

“…sí.”

“Quien designó a Arthur como Alfa fue Oswald. Pero Oswald ya está muerto. No hay necesidad de estar atados por siempre a las órdenes del anciano muerto.”

“… perder a Arthur sería doloroso, pero… tenemos que pensar en el futuro.”

“Tienes razón. De esta forma, no importa qué camino tomemos, solo nos destruirán. Yo me rehúso totalmente a ser parte de un suicidio colectivo junto al loco enamorado de Arthur.”

“…”

“Si vamos a hacer esto, será mejor que lo hagamos rápido. Vamos a hacerlo esta noche.”

El pálido Eugene se apartó silenciosamente de la puerta. Después de haber retrocedido dos, tres pasos, giró sobre sus talones y comenzó a correr por el pasillo. Corriendo sin detenerse hasta llegar a las escaleras para después subirlas corriendo. Debido a que no estaba acostumbrado, se había quedado sin aire, pero no tenía tiempo para recuperar el aliento.

“¿La habitación de Arthur o la de Takahito?” Dudó, pero se dirigió primero a la habitación de Arthur. Efectivamente, Arthur estaba en su habitación. Su espalda estaba apoyada en el respaldo alto de la silla de su escritorio y miraba a la nada con una expresión severa que hacía que se le arrugara la frente.

“¡Arthur!”

Eugene entró de repente a la habitación sin tocar y Arthur lo miró ligeramente sorprendido.

“Eugene, ¿qué sucede?”

“Wolfgang y Edgar…”

Corriendo hacia el escritorio como si estuviera punto de caerse, Eugene llamó la atención de Arthur.

“¿Qué pasa con esos dos?”

“Los escuché hablando. Están planeando derribarte y robarse a Takahito. Dijeron que lo harán esta noche.”

La expresión de Arthur cambió rápidamente. Se levantó de su silla, cruzó los brazos y comenzó a caminar lentamente. Eugene miraba con atención a su hermano menor, quien tenía un rostro pensativo mientras contenía la respiración. Después de haberle dado una vuelta al escritorio, Arthur se detuvo de repente. Mirando a su hermano mayor, Arthur lo llamó, “Eugene.”

“Baja, finge que no sabes nada y despide a esos dos.”

“E…entendido”

“Voy a hablar con Takahito.”

Mientras decía eso, Arthur tenía una expresión solemne, como si hubiera tomado una decisión importante.


***


Te podría gustar:

Comentarios

Mostrar comentarios