Koukyuu Hiya - Capitulo 2



Traducción Inglés-Español: Rosana Panizzi
Traducción Japonés-Español: HimikoChou


“…sama, Sekka-sama”

Al escuchar la voz de Baigyoku, Sekka de repente volvió en sí después de haberse sumergido en sus propios pensamientos.

Parecía que ella y Shohen habían estado llamándolo por su nombre numerosas veces. Cuando Sekka levantó su cabeza, vió las expresiones de alivio de las dos sirvientas.

“Parece que hemos llegado”

“Sin embargo, no tengo la mínima idea de donde estamos”

Asomándose por la ventana, el pudo ver solamente el muro exterior circundante. Ellos estaban probablemente en una especie de ciudad castillo.

El atardecer ya había caído sobre los alrededores. Muy lejos en la distancia había una extensa línea de montañas y un cielo teñido de un resplandor vibrante.

Cuándo vino la mañana o es la noche la que vino, su sentido del tiempo no era claro. Los días habían continuado con él viajando en el carruaje como una cáscara vacía.

Sekka y su grupo estaban siendo llevados a la capital de Yoh por órdenes de Kishoh.

No era una orden para oponerse. Resistirse era casi inútil. Los miembros de la familia real de un país que perdía en la guerra no tienen ni el valor de un perro.

Ellos estaban preparados para recibir el mismo trato que los prisioneros, pero en el primer día ellos fueron esposados solamente, además las esposas eran removidas mientras ellos estaban viajando en el carruaje. 

El arreglo del carruaje era modesto, pero tenía los asientos forrados de tela y se podía mirar a los alrededores desde las ventanas cubiertas con una pantalla de bambú. No fueron encerrados dentro del carruaje sin ventanas usado para transportar criminales.

Pero para Sekka, la comodidad mientras viajaba en el carruaje, por el momento le parecía algo sin importancia.

Desde el momento en que él había sido llevado lejos por Kishoh y caminó por encima del césped del palacio Real otra vez, el tiempo se había detenido. Lo que él había visto ese día se le había grabado en su memoria y no lo dejaría ir.

El una vez hermoso palacio Real había ardido por completo y había pilas de cuerpos acumulados de aquí para allá. El olor de las marcas de sangre chamuscadas, y el olor de los cuerpos en putrefacción, era un olor terriblemente ofensivo que flotaba en el aire.  

Dentro del montón de cuerpos había los restos de una gran cantidad de rostros familiares de guardias Imperiales y criadas, y Shohen y Baigyoku quienes habían acompañado a Sekka cayeron sobre sus rodillas al ver las figuras de sus colegas completamente desfiguradas.

De acuerdo con los soldados enemigos, una gran cantidad de criadas habían tomado veneno, debido al miedo de ser deshonradas. Todos ellos murieron pálidos, con angustiantes expresiones.

El Palacio de la Luna estaba en las mismas condiciones. No, aquí la situación fue mucho más trágica. Era porque no solamente los sacerdotes, como también los plebeyos que habían ido a buscar refugio, se habían apuñalado el uno al otro por miedo a convertirse en prisioneros de guerra.  Entre los cuerpos caídos en el mar de sangre, había también mujeres jóvenes parecidas a su tía y sus pequeños niños.

El lugar donde el daño fue más extremo era el Mausoleo donde los ancestros de la familia Li habían sido consagrados. Su madre, tía y toda la familia se habían reunido allí, ellos habían pensado pasar sus últimos momentos allí. Lo más probable era que Shohun había estado allí con ellos también.

Delante de las puertas del Mausoleo, se hallaban los cuerpos caídos de los soldados que habían servido a la familia Rea hasta sus últimos momentos. Había aún personas con sus espadas agarradas firmemente y algunos con pena en sus ojos abiertos. Todos los cuerpos tenían numerosas lesiones. Habían evitado un feroz ataque enemigo, dándoles a Yougetsu y al resto tiempo suficiente para quitarse la vida.

El Mausoleo había sido un edificio impresionante que albergaba el espíritu de la cultura de Ka, pero se había quemado hasta los cimientos que se habían hecho de piedra. Con esto no pudo encontrar ningún recuerdo, y mucho menos hacer alguna distinción entre las cenizas. 

Esto se entiende como una fuerte expresión de la fuerza de voluntad de Yougetsu ya que ella no pretendía que sus restos permanecieran expuestos una vez que ellos cayeran en las manos de sus enemigos. Ella protegió su orgullo como la Emperatriz hasta el último momento.

El fuego había sido casi extinguido, pero había humeantes residuos de fuego así que Sekka no pudo acercarse, pero el pudo rodear el área devastada.

El no pudo comprobar si estaban los restos de Yougetsu y de alguien más con sus propios ojos, pero él sabía que era supuesto pensarlo si eso había sido la intensión de su madre. Estaba todo bien. Trató de convencerse de tal cosa, pero no se pudo mover de la puerta del Mausoleo.

La trágica escena justo delante de sus ojos hizo que Sekka se deslizara hasta el suelo quemado. Parecía haberse agarrado del brazo de Kishoh que se paraba cerca, pero él no pudo recordarlo claramente. 

Él se había quedado atónito. Cuando se dio cuenta, había regresado a su tienda en el campamento militar de Yoh.

A pesar de la intensidad de los recuerdos del  escenario que él había presenciado; de la manera misteriosa en que había regresado a su tienda…no podía recordarlo. Se sintió aliviado  de no haber mostrado una escena tan vergonzosa como desmayarse en frente de Kishoh. Él sentía que tenía la responsabilidad de marcar a fuego en su memoria la visión de los últimos momentos de su familia, pero apenas había podido mantenerse en pié.

Desde entonces el sentimiento de desapego de su cuerpo y corazón había continuado. En el presente, no tenía algún sentido de la realidad o de su paradero.

Las sacudidas del carruaje le parecían un mal sueño, como si al abrir sus ojos, estaría de regreso en el Palacio Real de Ka. Su hermana estaría cerca de él, y los días sin incidentes continuarían. No pudo evitar sentirse de ese modo.

Pero en la práctica, cada mañana cuando se despertaba  él era abrumado en varias ocasiones por la cruel realidad.

A pesar de ser primavera, el paisaje reflejado por los ojos de Sekka había perdido todo el color. Había árboles de cerezas florecidos a lo largo del camino, pero para él, ellos parecían teñidos en tinta diluida.

Él sabía que Shohen y Baigyoku estaban preocupadas por su estado mental.

Cuando se le fue ordenado que fuera a Yoh, Sekka le había pedido a Kishoh que al menos las liberara a ambas. Después de llegar a Yoh, no sabía que le podría pasar a él. Juzgando por el modo de hablar de Kishoh pensó en la posibilidad de que ellos fueran asesinados era baja, pero como prisioneros cautivos, ellos más bien serían forzados a una vida de miseria.

Sin embargo, Shohen y Baigyoku ambas quisieron acompañarlo.

Para las dos criadas quienes estaban listas a acompañarlo a un país extranjero sin tomar en cuenta el peligro, Sekka se sintió responsable como su maestro. Él tuvo que aferrarse para su bien en vez de exponer su estado de estar presente de cuerpo pero no de espíritu.

El carruaje pasó a través de las dos puertas, y continuó más y más hacia el interior. Más allá de ese punto, allí se elevaban un gran número de edificios de uno o varios pisos. Los alojamientos del ejército de Yoh y las oficinas de gobierno eran bastante lujosos. 

“Princesa Shungetsu”

El carruaje se detuvo, y cuando se escuchó la voz de Eishun la puerta del carruaje fue abierta. Las puertas habían sido cerradas desde afuera, por eso el grupo de Sekka  no podían voluntariamente subir o bajar.

“Actualmente estamos en Reizan, ubicado al norte de la capital de Yoh, Einei. Debido a las aguas termales que brotan, ha sido un centro de salud visitado por los Emperadores de muchas generaciones”

Como es normal, Eishun atendió a Sekka que ahora era una princesa de un país en ruina, proporcionándole toda cortesía.

Él cuidó de las necesidades diarias del grupo de Sekka, era porque tenía un sentido de responsabilidad como la persona a la que Kishoh le ordenó estar a cargo de ellos. Las ropas que ahora usaban fueron proporcionadas también por Eishun.

“Esta noche permaneceremos en la Villa Imperial Gyokuyoh. Ustedes están probablemente cansados de la larga jornada, así que por favor, sin dudarlo entren a las aguas termales para relajarse y descansar”

Todos lo escucharon hablar sobre las aguas termales con ojos brillante, aun Shohen y Baigyoku quienes no habían abandonado su actitud austera hacia Eishun. Aunque se habían bañado en alojamientos a lo largo del camino, una fuente termal era excepcional.

“Su Majestad probablemente llegue durante la noche también”

Sin embargo, al escuchar las siguientes palabras de Eishun, Sekka levantó sus cejas. Su estado de ánimo que había comenzado a subir ligeramente, instantáneamente se desplomó hasta el suelo. Shohen y Baigyoku quienes descaradamente suspiraron, parecían estar en la misma situación.

Kishoh se había quedado en el país de Ka, y el escuadrón de Sekka se había adelantado confiado al General Sai. Fue a lidiar con el período de la postguerra, y puso a Ka bajo el control de Yoh.

En el camino hasta aquí, ellos habían pasado por países vecinos que habían sido conquistados por Yoh, pero ya había siempre un nuevo sistema de gobierno establecido allí y apostadas tropas del ejército de Yoh.

Él se preguntaba si Ka cambiaría del mismo modo que esos países… Solamente podía mantener sus puños cerrados herméticamente por su propia impotencia.

“Por favor, venga por aquí”

Conducidos por Eishun, ellos caminaron dentro de la Villa Imperial.

El ejército de Yoh estaba bien disciplinado, por eso el Palacio Imperial de Ka no había sido saqueado. Ellos tampoco se burlan de Sekka y del resto quienes estaban ahora cautivos con ningún dicho o conducta vulgar. Pero sea como fuere, no pudieron reprimir su curiosidad hacia el rumor de ser una bella princesa, así que cuando se hubo bajado del carruaje se enfrentó con muchas miradas repetidas.

La Villa Imperial que podía ser vista desde un lado del carruaje era mucho mas grande que el Palacio Real de Ka. Allí se erigían muchos edificios del palacio, todos de simetría perfecta.

El edificio del palacio asignado a Sekka era especialmente grande y ubicado en lo más profundo de las tierras de la Villa Imperial. Los soldados que habían comenzado con la guardia del lugar, habían encendido una hoguera en el patio.

“Habrá guardias colocados en frente de las puertas y en los pasillos.  Ellos no van a entrar al baño, así que por favor entren sin preocupación”

Eishun luego salió del cuarto, con la promesa de volver con una comida más tarde.

“Esta villa Imperial es realmente grande” Shohen susurró mientras estaba preocupada por los guardias ubicados en el patio.

“De hecho es grande, pero yo no puedo decir que es de mi agrado”

Baigyoku frunció el seño en disgusto mientras miraba el techo hecho en patrones rojos y dorados que presagiaban fortuna.

En el país de Yoh ellos preferían colores brillantes como el rojo, azul, amarillo y oro, así que los mismos colores eran usados en el interior de los cuartos. Pero para los ojos de Sekka la  pantalla parecía un poco llamativa, donde él creció usaban el azul y el blanco como sus colores base.

Después de haberle dado tiempo suficiente para tomar un descanso, Eishun les trajo comida acompañado por soldados.

  La comida provista a los cautivos tal como ellos, era un tanto extravagante. Había muchos platos al vapor y un caldo hecho de pescado y vegetales colocados encima de la mesa. Si pensaba en ello durante la marcha, no podía recordarlos proveyéndoles una comida ni una sola vez.

Al menos parecía como si el hombre no planeara matarlos de hambre. Sekka estaba recordando como Kishoh tomaba un poco de frutas que le fue ofrecida por Eishun como una especialidad de Raizan.

No tenia idea de que él estaba pensando, ya que no podía leer al hombre después de todo. Cada vez que se encontraba con el hombre cara a cara, él no podía enfrentarse consigo mismo mientras hablaba, a diferencia de su yo habitual. Cuando en frente de Kishoh, había tratado de conducirse con la mejor de sus habilidades por lo que el hecho de que él no era la princesa no estaría expuesto.

“Esta noche ha habido gran cantidad de platos raros”

Eishun dijo feliz mientras se servía te después de la comida. Él era un hombre devoto de sus tareas profesionales, pero su modo peculiar de tratar con el grupo de Sekka, les hizo destrozarse sus cerebros.

“Después de las sacudidas de todos los días en semejante carruaje inestable, incluso la comida que a uno le gusta, se vuelve incomible”

“En verdad. Y sin embargo, había sólo una cosa que la Princesa nunca había comido hasta ahora”

“Eso fue duro” La sonrisa de Eishun era extraña, mientras Shohen y Baigyoku continuaban manteniendo un ojo sobre él.

Mientras marchaban, les habían servido galletas duras de arroz y guiso de arroz. Las galletas de arroz eran un plato popular en el oeste, hecho de harina húmeda horneada dentro de una placa lisa, pero las personas en el país de Ka no estaban del todo familiarizadas con ella.

“Ya que nosotros seremos los organizadores del servicio de la ceremonia de reconocimiento también, pienso que nos quedaremos en el Palacio Guokuyoh por el momento. Durante esto, por favor tómelo como un tiempo de descanso tranquilo”

Después   de una vez más exclamar que finos y maravillosos son los baños del palacio, Eishun finalmente se retiró. 

Sucesivas generaciones de emperadores, cada uno, habían agregado alteraciones estructurales a la Villa Imperial y parecía que era un motivo de orgullo. Después de que Eishun se había jactado tanto, una vez que él había descansado después de la comida, Sekka se trasladó hacia el baño acompañado de Shohen y Baigyoku.

“Esto es…”

Al ver el más grande de los baños que él imaginó, los ojos de Sekka se abrieron más grandes. De una forma u otra, con un ah, aún el más pequeño de los suspiros de Baigyoku habría desaparecido.

El agua caliente se vaciaba ligeramente, desde arriba, dentro de la espaciosa bañadera. Estaba hecha de mármol blanco y a su alrededor había figuras de dragones, aves fénix y flores con incrustaciones de joyas. Las figuras se volvieron borrosas con el aumento del vapor, produciendo un espectáculo fantástico. Era todo lo que Eishun había dicho que sería.

Como era de esperarse, Sekka también estaba encantado cuando vio el cuarto de baño. Desde que había estado trasladándose en un carruaje durante varios días, sentía su cuerpo cansado. 

Aunque los guardias estaban vigilando tanto el patio interior  y las entradas, ellos no habían entrado al living ni al baño. Después de rechazar la ayuda de las criadas que trabajaban en la Villa Imperial, Sekka tomó un baño vigilado por Shohen y Baigyoku.

Se quitó las ropas femeninas que había estado usando y se puso una delgada túnica de seda que se usaba para bañarse. Él trató de ocultar su cuerpo de su propia vista tanto como era posible.

Empapando su cuerpo en el agua caliente, descansó, sintiéndose aliviado. La calidad del agua caliente de manantial era muy buena. Se sentía suave y aterciopelada en la piel.

Cuando él observó más de cerca las figuras, se dio cuenta que los ojos del dragón   tenía esmeraldas, mientras que los dos fénix tenían zafiros y rubíes incrustados en sus ojos, respectivamente. Las flores  estaban hechas de cordierita, amatistas y corales.

Si la Villa Imperial, usada para la recuperación de la salud, era esta maravilla, el esplendor del Palacio Imperial de Yoh puede ser fácilmente imaginado. La diferencia en el poder de la nación podía ser vista claramente.

Mientras eso puede ser verdad, él  no estaba aún satisfecho en pensar que la rendición del país de Ka había sido inevitable.

¿Por qué era el único que tristemente seguía vivo?

Su enojo   hacia Kishoh crecía a medida que los días pasaban y estaba continuamente angustiado por los sentimientos de culpa causados por ser el único sobreviviente de su familia.

Su madre con gran dolor le había ordenado que viviera una larga vida. Además, dos soldados que lo habían protegido durante su escape habían sido asesinados.   Y por otra parte, había demasiados para contarlos, soldados y criadas y ciudadanos comunes quienes se habían sacrificado por la familia real Li.

Vivió gracias a sus sacrificios. Y por ellos también, no podía fácilmente renunciar a su propia vida. Ahora que se había llegado a esto, no malgastaría este tiempo de sumisión y esperaría una oportunidad para vengarse.

Abrumado por la caída de su país de origen, un sentimiento de angustia quemaba lentamente en la parte más profundo del corazón de Sekka.

Aquel hombre, él lo matará…

Al darse cuenta de la magnitud de los pensamientos turbulentos que daban vuelta en su mente, Sekka se estremeció incontrolablemente. Tal cosa, ¿puede hacerla?

Recordó a Kishoh saliendo del bosque montando su caballo, pareciendo una siniestra   ráfaga de viento azabache. El era un hombre con un cuerpo fuerte y una voluntad de hierro, aquellos que lo desafiaban, no los perdonaría, pero a su vez los liquidaría sanguinariamente.

La diferencia de habilidades entre ellos era demasiado grande. Kishoh era mucho mejor que él en todo lo que importaba. Pensando en vencer a aquel hombre lleno de la arrogancia de un Supremo Emperador era  realmente muy imprudente.

Pero tanto tiempo como él permaneciera con vida, algún día él probablemente podría llevar a cabo su venganza. Solo por la venganza, él podía encontrar el significado en ser el único que había quedado con vida.

Cubriendo sus ojos, él se levantó del interior de la bañadera sacudiendo su cuerpo. Su esbelta y delgada estructura esquelética podía ser vista a través de la fina seda transparente.

Si él no hubiese nacido con semejante cuerpo, él podría haber sido más útil para su país.

Para Kishoh, derrocar a Ka, finalmente había estado por sobre su deseo de control a través de la expansión de su territorio.

A pesar de que él entendía eso, él no podía escapar del absurdo pensamiento de que su país de origen había sido derrocado debido a su cuerpo maldito.

Cuando él sostenía los utensilios de vidrio del té, una fragancia llena de dulzura y amargura flotaba en el aire.

Después de que él había pasado su tiempo en las calientes aguas termales, Sekka tomó algo de té. Porque se sentía relajado, parecía haber recobrado la compostura para disfrutar del aroma del té.

El té estaba hecho de semillas y frutos de rosas y era efectivo para calmar la fatiga. Shungetsu realmente le había gustado este té y  ella lo habría tomado a menudo. Era algo en lo que Sekka  también había participado en disfrutar.

“Este té realmente me recuerda a Shungetsu-sama”

“Ella siempre decía que le gustaba el sabor que dejaba como también su tonalidad”

Parecía que Shohen y Baigyoku también se estaban acordando de Shungetsu.

Sekka sonrió débilmente ante su animada conversación y respondió afirmativamente.

De un modo u otro se le hizo recordar a su madre, hermana y tía. Sea como fuere él aún no podía creer que su hermana cuya muerte había presenciado, su madre y tía ya no estuvieran en este mundo. A pesar de todo el sentimiento de pérdida seguía creciendo.

Cuando pensó sobre eso, fue probablemente un poco de misericordia la que hizo que su madre no necesitó preocuparse por la enfermedad de Shungetsu cuando Yoh los invadió. Aún si él y Shungetsu hubieran escapado del castillo a salvo, la idea de   que ellos todavía habrían sido capturados por los soldados enemigos y confundidos lo ponía nervioso.

Aún para su hermana mayor, si por alguna casualidad se presentara una situación en la cual ella fuera deshonrada, no había error alguno, sería una humillación peor que la muerte. Incluso si Shungetsu hubiera vivido, ella hubiese probablemente sufrido grandes dificultades debido a que era una mujer.

La muerte de Shungetsu fue en el país de Ka y la mayor desgracia de la familia Real Li, pero Sekka encontró un pequeño alivio en el hecho de que su hermana había muerto sin saber que Ka había sido derrocado por Yoh.

Shohen y Baigyoku utilizaron varias ropas de seda para secar su cabello y pacientemente lo peinaban. Su cabello, tratado con aceite perfumado, absorbía la luz de las velas, dándoles un brillo satinado.

“El cabello de Sekka-sama es tan hermoso”

“Los cabellos de Sekka-sama y Shingetsu-sama son casi iguales”

La tarde avanzaba mientras las dos criadas hablaban sobre esos y aquellos momentos. Cuando ellas se trasladaban había guardias vigilándolas, por eso ellas no podían hablar libremente, pero dentro de los cuartos no había nadie observándolas. Gracias a eso ellas finalmente podían relajarse un poco.

“Perdón por interrumpirla a estas altas horas”

Casualmente justo cuando ellas estaban casi entrando al cuarto, vino Eishun. Como era normal, él estaba también acompañado por guardias. Aunque Eishun se disculpara con ellas de manera sincera, él siempre traía guardias con él, así no se producía alguna brecha en sus vigilancias.

“Su majestad acaba de llegar. Él convoca a la princesa, él desea hablar con ella”

Él también informó que las criadas permanezcan aquí.

Citándolo tan pronto como llegó, solo pueden ser asuntos urgentes. Pensando en los evento de hace algunos días cuando el hombre le había informado de la caída del Castillo de Ka, la cara de Sekka se tornó sombría.

“citando a Shungetsu-sama a estas altas horas,¿ no le parece de mala educación? “

“¿Mañana por la mañana no sería mejor?”         

Eishun se disculpó repetidamente con Shohen y Baigyoku quienes habían levantado las esquinas de sus ojos, con miradas encendidas, y les trasmitió que era la orden de Kishoh.

“Me fue ordenado que lleve a la Princesa por cualquier medio necesario. Pero yo también no quiero actuar de manera agresiva hacia la Princesa. Así que por favor obedezca conmigo”

Los soldados quienes estaban parados en la puerta de entrada dieron un paso adelante. Bajo el aura imponente de los soldados, su sola aparición hicieron que los rostros de Shohen y Baigyoku se tornaran serios y sus lenguas se aquietaron.

Él no debe dejar que las dos se perjudiquen.”Lo entiendo”, dijo Sekka mientras se abrió paso a través.

“Pero por favor, permítame vestirme primero. Yo no puedo encontrarme con él luciendo de esta manera”

Escondiendo su expresión detrás de su manga, él apeló a Eishun. Su cabello estaba cayendo pasando sus hombros sin estilo y  no tenía maquillaje. Si tenía que actuar como una mujer, era claro que tenía que estar inquieto a causa de su apariencia.

“Por favor no tarde mucho”

Uno esperaría que alguien se sienta incómodo cuando se lo cita a tales altas horas y tan de repente, por eso Eishun estaba dispuesto a comprender.”Esperaré afuera,” dijo y salió, llevando a los soldados con él.

“Rápido, arregla mi cabello. Y ponme maquillaje”

“Sekka-sama…!”

Shohen y Baigyoku confiaron en Sekka quien rápidamente estaba conmandándolas. 

“Usted no debe ir solo…!”

“Si, Sekka-sama qué está haciendo…?”

Obviamente, ambas estaban temiendo que Sekka fuera deshonrado por Kishoh. Especialmente, si la verdadera identidad de la ‘Princesa’ sería expuesta, significaría la muerte de las tres.

“Está bien, voy solo”

La forma de hablar de Sekka calmó a las dos chicas. A pesar de que no significaba que estuviesen convencidas, Sekka pensó que probablemente no se convertiría en una situación peligrosa para ellos.

Hasta ahora, en sus limitados encuentros cara a cara, él no había sentido el deseo que provenía desde Kishoh. Cuando él miraba a Sekka, la mirada penetrante del hombre era seca, sin ningún sentimiento viniendo de ella. Era descaradamente diferente de las miradas llenas de un crudo deseo que sentía al enfrentarse a los soldados de Yhoh.

El hombre probablemente no tenía interés en Sekka, el niño vestido como la ‘Princesa Shungetsu’. Era natural, como no era mujer. Hasta ese punto,¿ por qué no lo había visto, esa clase de ansiedad de la que no le habló a Shohen y Baigyoku?

“Venid ahora, prepárate más rápido. Si nos demoramos, seré arrastrado por los soldados”

Impulsadas por Sekka, las dos criadas terminaron de vestirlo. Ellas arreglaron sus ropas habilidosamente y lo maquillaron.

La horquilla que le colocaron en su cabello estilizado era como siempre la única que él había recibido de Yougetsu. Él se alistó para salir, sin ponerse la gargantilla que había recibido de Shohun.

Deteniéndose frente a la puerta, Sekka se volvió a mirar a Shohen y a Baigyoku.

“Si algo inesperado sucede, quiero que las dos piensen primero en ustedes. Ese collar como bien, lo dejo en sus manos, úsenlo sabiamente”

“Sekka-sama”, Baigyoku hizo una mueca como si ella estuviese casi a punto de estallar en lágrimas. Shohen ejerció presión en sus labios e inclinó su cabeza ahogando sus emociones. 

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